El Encuentro de las izquierdas antiimperialistas latinoamericanas fue el huevo del Foro de Sao Paulo, empollado en 1990 por Lulla, actualmente respondiendo por lavado de dineros en un juzgado de su país y Fidel, momia emblemática de alzhéimer político latinoamericano.
Tal FSP, con los fondos petroleros de Chávez, parió varios engendros que hoy, como la memoria del Comandante Eterno, se caen a pedazos: el Alba, Unasur, Petrocaribe y la Celac, esta última una organización sin estructura, sede, ni contenido político útil, mucho menos ahora que se agotó el dinero del pueblo venezolano para sostener tales caprichos bolivarianos. Otros antojos fueron peores: el Ministerio de la Felicidad en Venezuela y el del Buen Vivir en Ecuador. Todo esto sería...