Al comienzo de marzo el presidente Santos cínicamente declaró, refiriéndose a Odebrecht: “A esa empresa en mi gobierno le ha ido como a los perros en misa”, luego afirmó que “esa empresa” había querido participar en 20 contratos pero solamente había ganado uno. Lo que muy astutamente omitió era que, precisamente, ese era el contrato más grande y costoso de Colombia, el dragado del Río Magdalena, además de una multimillonaria adición al de la Ruta del Sol.
¡Qué vergüenza mentir de esa manera! Pero son tantas las mentiras y verdades a medias con que Santos constantemente nos bombardea, que ya lo están alcanzando, yo diría, lo tienen cercado, asfixiado. Pero volvamos al vergonzoso tema de Odebrecht. Es bien significativo que la declaración anterior...