Moteado por rincones bucólicos de inagotable belleza y fertilidad, el Valle del Loira se conoce como el Jardín de Francia. Rociado por abundantes ríos, entre ellos el Loira, el más largo y majestuoso de Francia, el valle fue desde el medioevo y sobre todo durante el renacimiento, el lugar preferido por los reyes y nobles del país galo. Aquí construyeron primero sus fortalezas, y luego sus castillos y jardines, y se rodearon de su corte.
Este era un lugar ideal para cazar en inagotables bosques, plenos de ciervos, corsos, jabalíes y zorros. En sus lagos y ríos, príncipes y campesinos, por igual, se deleitaban con abundante pesca para sus mesas. Aquí era fácil encontrar gustosas anguilas, carpas y lucios; se competía solo con águilas pescadoras,...