Hasta hace poco menos de un mes, la preocupación de los economistas internacionales no solamente era la caída de los precios del petróleo y de otros productos básicos sino la salida de capitales financieros de los países emergentes. Estos habían ingresado masivamente a las economías emergentes durante la crisis que comenzó en 2008 en busca de rentabilidad y habían comenzado a devolverse en busca de “calidad”, en vista de que los precios de los productos básicos habían caído y ante la perspectiva de que el Banco de la Reserva Federal (“FED”) subiría la tasa de interés.
Esto no ha sucedido como se esperaba. El FED ha sido muy cauteloso y ha titubeado en las fechas en las que se esperaban alzas definitivas de la tasa de interés, la tasa de los...