Uno podrá morirse y hasta renacer en quien sabe qué y probablemente no conseguirá el “equilibrio”. ¿Será posible alcanzarlo o es una tarea pretenciosa e inútil por inexistente?
Cuando era estudiante de Ingeniería estudié “Estática” como paso previo a estudiar “Dinámica”, materia maravillosa que me hizo sudar a pesar de tener un profesor genial y excepcional, Alberto Rodríguez García. En Estática aprendí el concepto de equilibrio, artificio que congela la realidad y permite supuestamente identificar a todos los actores de una circunstancia y hasta el peso de su participación. El artificio es tan ingenioso que la Economía, “ciencia” que navega en insondable incertidumbre al igual que la meteorología, buscando un salvavidas a su insoportable condición...