“He tratado de sacar a Francia del barro. Pero ella volverá a sus errores y vómitos. No puedo impedir al francés ser francés”. Charles de Gaulle.
Hoy hace 585 años ardía en la hoguera la santa patrona de Francia, Juana de Arco, en parte por traición de algunos de los suyos que la vendieron a los ingleses. Hace apenas 10 años, en marzo de 2006, al primer ministro francés Dominique de Villepin casi lo queman vivo los estudiantes por atreverse a plantear una reforma laboral que tildaron de neoliberal y proponer un contrato de primer empleo que flexibilizaba las condiciones de despido, con la intención de reducir el desempleo del 10 % que resultaba insoportable para Francia.
La semana pasada faltó poco para que Françoise Hollande, del extremo ideológico...