Como se ha señalado en esta columna, para este año se espera que, a diferencia de lo que ocurrió en 2016, la agricultura no se convierta en un factor que presione al alza la inflación total.
Es conocido que el año pasado el fenómeno de El Niño impactó de manera importante la producción y la oferta alimentaria, lo que se manifestó en un fuerte incremento no solo de los precios agrícolas sino de la inflación.
Así, según el Dane, la variación anualizada del Índice de Precios al Consumidor (IPC) de alimentos en enero de 2016 era de 12,26 por ciento. En los meses siguientes dicha variación fue aumentando progresivamente hasta alcanzar, en julio de dicho año, un valor de 15,71 por ciento, que fue el registro más alto en 2016.
Gracias a la buena respuesta...