En columna del 6 de marzo (El optimismo es una obligación moral) señalábamos como imperativo el apoyo crítico a la implementación de los Acuerdos de Paz. Combatir redes de desesperanza, como inercia de comodidad. Un frente de trabajo ha sido promover encuentros periódicos con el Gobierno, buscando incidir en clave de construír una Paz Sostenible y no simples arreglos de coyuntura.
Un encuentro amplio y profundo tuvimos con el Vicepresidente (general) Óscar Naranjo. Su historia como servidor público, su conocimiento del país, su labor como negociador en La Habana y su talante ajeno a la polarización, en sintonía con lo que la mayoría de los colombianos reclama, son atributos que todos le reconocemos.
El Vicepresidente ha asumido cuatro tareas...