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Antioquia, la meca de los túneles en Colombia: desde vías, hasta minería y energía

Desde las excavaciones mineras en Titiribí y Segovia hasta el Túnel del Toyo, el más largo de América Latina, la región ha sido pionera en el desarrollo de infraestructura subterránea.

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Periodista de economía de El Colombiano. Oidor de tangos. Sueño con una Hermosa sonrisa de luna.

09 de noviembre de 2025

Antioquia ha marcado la pauta histórica en la construcción de túneles en Colombia y Latinoamérica”, según afirma Germán Pardo, presidente de la Unión Panamericana de Asociaciones de Ingeniería (Upadi).

De acuerdo con el ingeniero, el departamento no solo fue pionero en la minería nacional, sino que ha extendido su liderazgo a los sistemas ferroviarios, las autopistas 4G y las obras subterráneas de energía.

Pardo destaca que el Túnel del Toyo, el más largo de América Latina, es una muestra reciente del avance técnico y científico alcanzado por la ingeniería antioqueña. “Las coberturas que se manejaron en esa obra son comparables con las de Europa. Es un referente nuevo para la tunelería en Latinoamérica”.

Para el dirigente gremial, la visión de Antioquia de conectar a Medellín con Urabá mediante autopistas, túneles y corredores estratégicos permitirá que el departamento se consolide como líder logístico y exportador de la región. “Estas autopistas 4G posicionarán al departamento como un actor clave en el comercio internacional”, añade.

Una tradición que se remonta al siglo XIX

El protagonismo de Antioquia en la historia de la tunelería tiene raíces profundas. Integrantes de la Sociedad Antioqueña de Ingenieros y Arquitectos (SAI), explican que este liderazgo comenzó a gestarse en el siglo XIX, cuando los mineros de municipios como Titiribí y Segovia empezaron a perforar galerías en busca de oro, plata y platino.

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Antioquia siempre ha sido pionera en tunelería”, aseguran, y recuerdan que esas primeras excavaciones mineras sirvieron como laboratorio de aprendizaje. Los ingenieros de la región acumularon conocimientos en geotecnia y excavación que luego se aplicarían a las grandes obras subterráneas del siglo XX.

La Quiebra puso vía al progreso moderno

El 7 de agosto de 1929, Colombia vivió un momento histórico: la inauguración del Túnel de La Quiebra, obra insignia del Ferrocarril de Antioquia, que con sus 3.742 metros se convirtió en la segunda estructura subterránea más larga de Latinoamérica.

Desde la SAI se recuerda que este proyecto fue concebido como una tesis de grado por Alejandro López, entonces estudiante de la Facultad de Minas. “Fue una obra que nació en las aulas universitarias y se convirtió en símbolo del ingenio nacional”, destaca.

Entre 1926 y 1929, con herramientas rudimentarias como picos, palas y explosivos, se removieron más de 111.000 metros cúbicos de roca para lograr la conexión directa entre Medellín y el río Magdalena. Aquella hazaña marcó el inicio de la ingeniería subterránea moderna en el país y situó a Antioquia como epicentro del desarrollo técnico y ferroviario.

De la minería al poder hidroeléctrico

El auge de la minería y el ferrocarril dio paso a una nueva etapa: el aprovechamiento energético del agua. “Antioquia pasó de los ferrocarriles al desarrollo de la energía eléctrica”, explican los ingenieros de la SAI, quienes recuerdan que la construcción de túneles de desviación y conducción permitió el nacimiento de centrales hidroeléctricas que hoy abastecen buena parte del país.

Entre las grandes obras destacan Guadalupe, San Carlos I y II, Playas y Río Grande II, esta última con 32 kilómetros de túneles y pozos, ejemplo de precisión técnica y dominio geológico. Gracias a estas infraestructuras, Antioquia consolidó su posición como corazón energético de Colombia.

En tiempos más recientes se desarrollaron los complejos hidroeléctricos Porce II y Porce III, así como Hidroituango, aún en obras.

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El Toyo marca una nueva era de conectividad

El Túnel del Toyo, en proceso de culminación, simboliza la evolución de más de un siglo de experiencia. Esta obra estratégica, que reducirá los tiempos de viaje entre Medellín y el Urabá antioqueño, será clave para conectar al país con el Caribe y los mercados internacionales.

Para Germán Pardo, este megaproyecto marca un antes y un después: “El Toyo demuestra que Colombia tiene la capacidad técnica para competir con los mejores estándares del mundo. Es una vitrina para nuestros ingenieros y un orgullo nacional”.

Las autopistas 4G hacia Urabá complementan esta visión, integrando territorios, reduciendo costos logísticos y potenciando la competitividad regional. “Antioquia tiene claro lo que quiere: conectar su capital con el mar, con el país y con el mundo”, enfatiza Pardo.

Tunelería y futuro férreo

El conocimiento acumulado durante más de un siglo posiciona a Antioquia como pieza clave en la reactivación del sistema férreo nacional. Según Pardo, los nuevos proyectos incluirán trenes regionales y corredores intermodales que unirán el Atlántico con el Pacífico, varios de ellos mediante túneles.

“En un país montañoso como el nuestro, los sistemas férreos solo serán posibles a través de túneles”, sostiene el presidente de la Upadi. Ese reto, agrega, exigirá aplicar el aprendizaje geotécnico y de planeación adquirido en las obras de infraestructura vial y energética del departamento.

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La ciencia detrás de cada túnel

Construir un túnel es mucho más que perforar una montaña. Según el profesor Ludger Suárez-Burgoa, de la Facultad de Minas de la Universidad Nacional, cada obra subterránea debe responder a su propósito —vial, férreo, minero o de servicios— y adaptarse a las condiciones geológicas del terreno.

El especialista explica que un túnel vial requiere galerías de rescate, ventilación y sistemas contra incendios, mientras que uno ferroviario depende del tipo de tráfico —de carga o de alta velocidad—. En tanto, los túneles hidráulicos o energéticos enfrentan presiones y fenómenos de corrosión que exigen blindajes internos.

El error común es comparar todos los túneles como si fueran iguales”, advierte Suárez-Burgoa. “Cada uno tiene retos distintos, pero sus beneficios superan con creces los desafíos, sobre todo cuando se proyectan a cien años o más”.

Antioquia, un legado que mira al futuro

Desde los socavones mineros del siglo XIX hasta los túneles mecanizados del siglo XXI, Antioquia ha hecho de la ingeniería subterránea un sello de identidad. Su experiencia, talento técnico y visión de desarrollo la han convertido en referente continental y en modelo para la infraestructura del futuro.

Los túneles del pasado abrieron paso al progreso; los del presente conectan regiones y mercados; y los del futuro serán la base de un sistema férreo, energético y logístico que consolidará a Colombia como potencia de la ingeniería subterránea en América Latina.

Bloque de preguntas y respuestas

¿Por qué Antioquia es líder en construcción de túneles?
Porque tiene más de un siglo de experiencia en minería, energía e infraestructura, con proyectos emblemáticos como La Quiebra, Río Grande II y el Túnel del Toyo.
¿Cuál es el túnel más largo de Colombia y América Latina?
El Túnel del Toyo, ubicado entre Medellín y el Urabá antioqueño, con más de 9,7 kilómetros de longitud.
¿Qué aportes ha hecho Antioquia a la ingeniería subterránea?
Desarrolló técnicas geotécnicas, excavaciones hidráulicas y obras de energía que sirvieron de modelo para proyectos en toda América Latina