Científicas de la UdeA desarrollan un bioinsumo nativo para frenar la sigatoka negra en el banano de Urabá
Investigadoras de la UdeA desarrollan un bioinsumo a partir de un hongo que podría reducir la dependencia de los fungicidas químicos
Periodista de la Universidad de Antioquia. Hago parte del área Metro e investigo temas de ambiente, ciencia y cultura.
La sigatoka negra es una amenaza que pasa desapercibida en la cotidianidad del paisaje: las hojas amarillentas que parecen quemadas por el sol, pero que en realidad son la punta del iceberg de pérdidas económicas para uno de los sectores más importantes del departamento.
La sigatoka negra, causada por el hongo Pseudocercospora fijiensis, es considerada la enfermedad foliar más destructiva y de mayor impacto económico en los cultivos de banano y plátano del mundo.
El hongo ataca las hojas y reduce su capacidad de hacer fotosíntesis, lo que a su vez afecta la producción y calidad del fruto. Sin control, puede reducir hasta un 50% el peso del racimo y causar pérdidas del 100% de la producción por deterioro en la calidad. Según investigadores de la Universidad EAFIT, la enfermedad le cuesta a Colombia alrededor de 65 millones de dólares al año, pues cada ciclo de fumigación semanal equivale a 31 dólares por hectárea.
La industria bananera es uno de los motores económicos más importantes de Urabá y Antioquia: en 2025 rompió récords al exportar 2,5 millones de toneladas (133 millones de cajas) y generar ingresos de $1.309 millones de dólares. De acuerdo con la Gobernación de Antioquia, de las más de 133 millones de cajas de banano exportadas por Colombia en 2025, 82 millones salieron de Urabá, es decir, cerca del 62 % del total nacional.
El sector genera empleo directo para más de 52.000 personas en la región, según cifras que manejó el equipo investigador.
Desde hace más de una década, una investigación de la Universidad Nacional sede Medellín encontró que la sigatoka negra se manifiesta con más vigor durante el fenómeno de El Niño, ligado a mayores temperaturas y humedad relativa del aire. “Como la sigatoka negra es un hongo, a los hongos biológicamente les favorece mucho más los entornos donde hay mayor humedad”, explica Yennifer Adriana Hinestroza Durango, ingeniera bioquímica y joven investigadora del proyecto.
La disminución de lluvias durante El Niño no disminuye la humedad en la región ya que por su cercanía al mar y a las ciénagas mantiene relativamente sus condiciones de humedad.
El problema es que, así como ocurre con los antibióticos en el cuerpo humano, los hongos pueden adaptarse y dejar de responder a los fungicidas químicos. “La sigatoka negra es un hongo muy inteligente que va reconociendo las sustancias y va adquiriendo esa resistencia”, explica Hinestroza.
Según la Gobernación, el manejo de la sigatoka negra puede representar hasta una cuarta parte de los costos de producción de un cultivo bananero. Las investigadoras cuentan que los propios agricultores de la región, hace años bastaban 20 aspersiones anuales de fungicida para controlar la enfermedad. Hoy, en algunos cultivos, se necesita fumigar casi cada semana.
El proyecto nació en la Universidad de Antioquia, sede Carepa (Urabá), impulsado por la profesora Natalia Andrea Gómez y la investigadora Yennifer Hinestroza. Más adelante se sumó Carolina Montoya Vallejo, doctora en Ingeniería Química, quien lideró la propuesta presentada a la convocatoria Orquídeas 2024, del Ministerio de Ciencia, dirigida a promover la investigación liderada por mujeres.
La investigación empezó en 2025 en un cultivo de banano en Urabá, donde las investigadoras recogieron muestras de suelo para aislar un hongo llamado Trichoderma, nativo de la región. En el laboratorio cultivaron ese hongo y lo alimentaron con una solución nutritiva. Durante ese proceso, el microorganismo produjo unas sustancias conocidas como metabolitos, que son las responsables de combatir otros hongos.
Luego, esas sustancias fueron separadas y purificadas hasta obtener un extracto concentrado. Después le sumaron quitosano, un material de origen natural que también tiene propiedades antifúngicas y que permite que el bioinsumo se libere poco a poco sobre las hojas del cultivo, prolongando su efecto protector.
Las pruebas de laboratorio fueron exitosas.
El valor agregado del bioinsumo, según explican las investigadoras, es que al tener un origen biológico —y no una molécula química de laboratorio— es menos probable que genere resistencia en el hongo. La composición química de los metabolitos “podría activar o desactivar rutas metabólicas en el hongo que no le permitan generar esa resistencia”, explican las investigadoras.
Eso no significa, aclara la investigadora, que el bioinsumo vaya a reemplazar por completo a los fungicidas químicos. La meta es, más bien, que apoye la reducción del uso de químicos en cultivos, parte de los Objetivos de Desarrollo Sostenible que guían al país.
El siguiente paso es buscar escalar las pruebas a nivel de invernadero y, eventualmente, de campo.
El equipo no se limitará a la sigatoka negra. Planean trabajar con otro hongo problemático y explorar bioinsumos para cultivos emergentes en la región, como los cítricos, en una apuesta por diversificar la producción agrícola de Urabá más allá de las musáceas.
Bloque de preguntas y respuestas
- ¿Qué es la sigatoka negra y por qué es tan destructiva para el banano?
- La sigatoka negra es una enfermedad foliar causada por el hongo Pseudocercospora fijiensis. Ataca las hojas de las plantas de banano y plátano reduciendo su fotosíntesis. Puede disminuir el peso del racimo hasta en un 50 % y causar pérdidas de hasta el 100 % de la producción por deterioro de la calidad.
- ¿En qué consiste el bioinsumo desarrollado por las investigadoras de la Universidad de Antioquia?
- Es un extracto biológico elaborado a partir de metabolitos del hongo Trichoderma (un microorganismo nativo del suelo de Urabá) mezclado con quitosano. Esta combinación natural tiene propiedades antifúngicas, permite una liberación gradual sobre la hoja y dificulta que la enfermedad genere resistencia.
- ¿Cuánto le cuesta la sigatoka negra a la industria bananera en Colombia?
- La enfermedad representa un costo de cerca de 65 millones de dólares al año para el país. El manejo del hongo puede significar hasta una cuarta parte de los costos de producción de una finca bananera, requiriendo en la actualidad fumigaciones casi semanales (31 dólares por hectárea por ciclo).