Los seis hechos claves de las elecciones en Antioquia: ¿nuevo “bipartidismo” y un centro diluido?
Centro Democrático y el Pacto Histórico salieron fortalecidos, mientras los partidos tradicionales perdieron representación. Al partido del alcalde Federico Gutiérrez tampoco le fue bien.
Hago parte del área Metro, equipo que cubre Medellín y Antioquia. Interesado en las transformaciones urbanas y la infraestructura. Siempre en búsqueda de una historia. Abogado y periodista, magíster en escrituras creativas.
Comunicador Social - Periodista de la Universidad Pontificia Bolivariana. He trabajado para medios como Radio Bolivariana y El Tiempo. Hago parte del Área Metro e investigo temas de gobierno, política, salud, servicios públicos e historia. Creo en la importancia del periodismo para vigilar al poder.
Las elecciones legislativas del domingo dejaron claro un nuevo panorama político en Antioquia: el Centro Democrático de Álvaro Uribe se fortaleció aún más, el Pacto Histórico de Gustavo Petro se consolidó como la segunda fuerza en el bastión de la derecha en el país —incluso por encima del movimiento del alcalde Federico Gutiérrez— y el centro político quedó desdibujado en una nueva dinámica que se asemeja más a un bipartidismo.
Lea acá: No fue Urabá: Pacto Histórico obtuvo 7 de cada 10 votos del Valle de Aburrá y el Oriente antioqueño
Seis hechos que dejó la jornada electoral lo confirman. Lo primero es que el partido de Álvaro Uribe casi que duplicó la votación de 2022 (pasó de 424.000 a 742.000 votos) y logró su mejor votación a la Cámara desde que se creó como partido: en 2014 tuvo 361.000 electores y en 2018 subió a 557.000.
El Pacto también fue ganador de la jornada. Obtuvo casi 400.000 votos — contra los 224.586 que logró hace cuatro años— y le sacó 109.000 sufragios de diferencia al movimiento de Creemos. Un dato no menor: siete de cada 10 votos de la izquierda fueron en el Valle de Aburrá y el Oriente cercano.
Este nuevo esquema de polaridad dejó damnificados en todo el espectro: no solo provocó la debacle del Liberal y el Conservador —que sufrieron una pérdida de 80.076 y 111.363 sufragios, respectivamente, junto con una curul cada uno— sino que además marginó a figuras tradicionales que presenciaron el desplome de sus caudales electorales y el debilitamiento de sus fortines históricos.
La jornada en las urnas también impulsó una renovación acelerada del panorama político en Antioquia. Al menos en este ciclo legislativo, el electorado optó por retirar de sus cargos a políticos tradicionales o con excesiva permanencia en el poder, quienes no lograron resistir el empuje de las nuevas dinámicas de representación.
Los únicos de los partidos tradicionales que mantuvieron sus ahijados en Cámara y Senado fueron los sectores de Carlos Andrés Trujillo y Julián Bedoya; los liberales de Envigado; y el matiz de los marinos en el Conservador.
Según el politólogo Felipe Murillo, aunque Antioquia mantiene una marcada inclinación hacia la derecha, se produjo un punto de inflexión: el surgimiento del Pacto Histórico como un actor clave que hoy disputa el segundo lugar de relevancia en el escenario regional. “Esto demuestra que los electores están concentrando sus inclinaciones programáticas en el Centro Democrático y el Pacto Histórico, debido a su eficiente disciplina partidista”, explicó Murillo.
Según el experto, ambas colectividades ofrecen “atajos cognitivos” (shortcuts), que permiten al ciudadano identificarse rápidamente con una postura clara.
Lea además: Así quedó el mapa del poder antioqueño en el Senado: de 14 curules bajó a 11
La consecuencia directa es un centro político totalmente desdibujado, al menos en lo que respecta a los resultados de la Cámara en Antioquia. “Estos dos grupos políticos agrupan la mayor parte del espectro político y aunque aún haya otros partidos en disputa del poder, hay una preponderancia del Centro Democrático y del Pacto Histórico como los dos partidos que logran recoger los intereses políticos y programar las personas”, concluyó Murillo.
1. CD logró mejor votación en la cámara y puso 12 congresistas
En la jornada de este 8 de marzo el partido que salió más fortalecido en Antioquia fue el Centro Democrático. Con una votación de 742.902 con un 99,7% de las mesas escrutadas, las proyecciones daban cuenta que esta colectividad no solo obtuvo la votación más abultada en el departamento, sino que logró aumentar su presencia en la Cámara de Representantes, pasando de cinco a siete representantes.
Los candidatos que obtuvieron votaciones más altas fueron Andrés Guerra, con 114.340 votos; Gregorio Orjuela, 92.590; Melissa Orrego, con 63.846; Óscar Darío Pérez, con 52.682; y Ana Ligia Mora, con 42.955. Los otros dos representantes que alcanzaron curul fueron Juan David Zuluaga y Jhon Jairo Berrío. El partido logró llevar al Senado a otros cinco parlamentarios antioqueños: Hernán Cadavid, Julia Correa, María Clara Posada, Esteban Quintero y Juan Fernando Espinal.
Además de una importante fuerza en Medellín y su área metropolitana, la colectividad barrió en subregiones como el Suroeste y el Oriente.
Los resultados volvieron a poner en primer plano la inclinación del grueso del electorado antioqueño hacia la derecha. Para analistas políticos, quienes resaltan que el desempeño del Centro Democrático contrasta con el retroceso de otros partidos tradicionales como el Conservador y el Liberal, esto daría cuenta de un ciudadano cada vez más alejado del centro político.
“Hoy los votantes están encontrando en el Centro Democrático y en el Pacto Histórico los dos partidos políticos donde depositar sus intenciones e inclinaciones programáticas. Estos partidos le ofrecen a los ciudadanos algo que en la literatura académica se llaman los atajos cognitivos. Por ejemplo, si el ciudadano se identifica, así de manera muy simple, con la derecha ideológica, entonces inmediatamente asocia el partido al que votar en esa derecha ideológica. Si identifica con la izquierda, entonces inmediatamente identifica el partido que representa esa tendencia”, planteó Felipe Murillo, analista político.
2. El Pacto histórico creció y ahora es la segunda fuerza en la Cámara
A pesar de la marcada impopularidad del presidente Gustavo Petro en la región—que según encuestas como la de la firma Invamer se ubicaba en el 81% en junio de 2025, una de las más altas del país—, sumado a la escasa participación en la consulta realizada en octubre de 2025, la coalición de gobierno logró superar sus números de hace cuatro años. Además, aumentó su participación en la cámara baja, pasando de dos a tres parlamentarios.
De acuerdo con los resultados del preconteo, con un 99,7% de las mesas escrutadas, el Pacto Histórico logró sumar por lo menos 394.081 votos en Antioquia, equivalentes a un 17,21%.
El resultado los ubicó por encima de movimientos como Creemos, los partidos Liberal y Conservador y coaliciones como la liderada por Cambio Radical, Ahora Colombia y la liderada por la Alianza Verde.
A vuelo de pájaro, el mapa de partidos ganadores por municipio mostró cómo esa colectividad dominó principalmente en zonas como el Urabá antioqueño, venciendo en Turbo, Apartadó, Carepa y Chigorodó, y también en zonas mineras, en municipios como Remedios y Caucasia.
No obstante, tal vez la principal sorpresa de la jornada fue la gruesa votación obtenida en Medellín y su área metropolitana, una zona en la que, en elecciones anteriores, fue el bastión del voto castigo y la catapulta no solo del uribismo, sino de movimientos como el del alcalde Federico Gutiérrez para llegar a la Asamblea.
En el Aburrá, el Pacto no solamente dominó en Caldas (7.163), donde quedó de primero, sino que arrastró importantes votaciones en los municipios más densamente poblados.
Si se suman los votos de los diez municipios del Valle de Aburrá, más otros municipios como Rionegro, La Ceja, Marinilla, El Carmen de Viboral y Guarne el porcentaje sobre el total en Antioquia equivale al 73,9%. Esto quiere decir que 7 de cada 10 votos fueron obtenidos en la región metropolitana de Medellín y el Oriente cercano.
3. Golpe a Creemos: sin personería y con solo 2 representantes
Uno de los movimientos que no logró alcanzar sus metas en los comicios de este fin de semana fue Creemos, la colectividad que llevó a su segundo periodo al alcalde Federico Gutiérrez y que hace dos años irrumpió con fuerza en el panorama electoral del departamento, consolidándose como una de las bancadas más numerosas de la Asamblea de Antioquia y del Concejo de Medellín. El movimiento se jugaba este 8 de marzo su salto a la política nacional, no solamente buscando ganar varias sillas en la Cámara de Representantes y el Senado, sino también recuperar su personería jurídica.
De acuerdo con los datos más avanzados del preconteo, el partido logró sacar dos curules en la Cámara de Representantes con una votación total de 285.354 apoyos. Con ese acumulado, logró cupo para Luis Guillermo Patiño y Simón Molina.
No obstante, tanto en esa elección como en la de Senado, el movimiento no pudo superar el umbral del 3% que demanda la Constitución para ganar su personería jurídica, obteniendo el 1,5% sobre el total nacional para la Cámara y el 1,17% de los votos en Senado. Desde la campaña, cabe recordar que la colectividad estaba apuntando a conseguir un mínimo de 600.000 votos y hasta superar la barrera del millón de votos en el nivel nacional.
En el caso del Senado, la candidata que más votos obtuvo fue la hermana del alcalde, Julian Gutiérrez Zuluaga, con 96.438 votos, seguida por el exdiputado de Antioquia, Andrés Felipe Bedoya Rendón, con 33.606. Si bien la votación de Gutiérrez se equipara con la de otros grandes electores que lograron silla en el Congreso, los votos totales del movimiento no le alcanzaron para alcanzar el objetivo de llegar al capitolio.
En el nivel departamental, Creemos logró no obstante superar las votaciones de los partidos Liberal y Conservador, que aunque también pudieron mantener su representación en la Cámara por Antioquia, vieron como retrocedieron sus votos, mientras los del Centro Democrático y el Pacto Histórico crecieron en comparación con los comicios realizados hace cuatro años.
4. La caída de los liberales, conservadores y verdes
La cuota de poder de los dos partidos tradicionales en Antioquia sufrió un retroceso en la Cámara de Representantes, donde tanto liberales como conservadores perdieron una curul, quedando con dos escaños cada uno, cuando otrora era habitual que cada uno asegurara entre cuatro y cinco escaños. Este descenso refleja el impacto del “voto castigo” ante los escándalos nacionales que rodean a figuras como Julián Bedoya y Carlos Andrés Trujillo, sumado al malestar por su cercanía con las reformas del Gobierno Petro. En términos de votos, la caída fue drástica: el liberalismo pasó de 300.000 a 223.000 apoyos, logrando curules con Camilo Gómez y Diver Franco; por su parte, los conservadores cayeron de 313.000 a 203.000 votos, asegurando los puestos de Jaime Cano y Luis Miguel López.
Otro gran derrotado fue la Alianza Verde que perdió la mitad de electorado con relación a 2022. Hace cuatro años logró dos representantes (Elkin Ospina y Juan Camilo Londoño) con una votación total de 191.399. La coalición en la que iba el domingo (junto a En Marcha y la ASI) solo sacó 80.097 votos y no le alcanzó para ninguna curul.
Una primera lectura es que los tres partidos perdieron peso ante el pulso que libran el uribismo y el petrismo.
Para el profesor de Ciencia Política, Felipe Murillo, pese a que liberales y conservadores son los partidos más consolidados y antiguos del país, se han movido con cierta facilidad en el espectro ideológico en las últimas décadas para asegurar participación en los gobiernos nacionales. Y eso, a su parecer, ha sido un arma de doble filo, “porque no le dejan claro al elector cuál es su postura programática, que es algo que sí logran el Pacto Histórico y el Centro Democrático. Tienen muchísimas facciones internas donde los elementos programáticos pueden variar tanto al interior que el elector no tiene muy claro si votar o no por ellos”.
5. Los políticos de vieja data que se quemaron
Varios de los tradicionales gamonales electorales de Antioquia se “quemaron” en su aspiración al Congreso.
Arranquemos por Senado. Por la Alianza por Colombia (antes Alianza Verde) aparecen la dirigente política Berenice Bedoya, quien obtuvo 36.230 votos, y el excongresista petrista y exembajador León Freddy Muñoz, que apenas alcanzó 24.030 sufragios. El resultado es llamativo teniendo en cuenta que Bedoya había obtenido 40.662 votos en 2022; mientras que Muñoz llegó a los 38.894 en el mismo periodo.
Otra de las derrotas significativas ocurrió en el Partido Conservador. En esa colectividad quedaron por fuera figuras de larga trayectoria como Germán Blanco, quien obtuvo 56.726 votos, y Juan Diego Gómez, con 45.721 sufragios.
El único candidato que tenía el Partido de La U en Antioquia, Juan Felipe Lemus, alcanzó cerca de 71.420 votos, cifra insuficiente para llegar al Senado. En las elecciones de 2022, Lemus había obtenido 86.960 sufragios.
En Ahora Colombia se quedó el exgerente de EPM, Federico Restrepo, con apenas 7.166 votos.
En la Cámara se quemaron el liberal Luis Carlos Ochoa, quien no logró repetir curul tras obtener 31.921 votos; es decir, 15.339 votos menos que en 2022. Una situación similar se registró en el Partido Conservador con Nicolás Albeiro Echeverry, que solo logró 23.935 sufragios, una caída significativa si se compara con los 100.888 votos de 2022.
En Cambio Radical, el único candidato en Antioquia, Mauricio Parodi, alcanzó 29.976 votos, apenas un poco más que los 29.432 obtenidos en 2022.
En el Partido Verde aparecen varias derrotas. Entre ellas la de Juan Camilo Londoño Barrera –cercano al exalcalde Daniel Quintero y una de sus fichas al interior del Inder– que obtuvo 13.799 votos, casi 10.000 menos que en 2022 cuando alcanzó 23.081.
También quedó por fuera el exconcejal de Medellín Luis Bernardo Vélez, con 7.873 votos.
6. A Trujillo y a Bedoya les funcionó la maquinaria
Dos de los grandes vencedores de la contienda electoral fueron Carlos Andrés Trujillo y Julián Bedoya, dos políticos cuestionados, pero quienes demostraron su poder metiendo a sus candidatos con apoyo de las maquinarias.
Trujillo, quien fue senador durante dos periodos y pretende aspirar a la Alcaldía de Itagüí en 2027, puso todas sus cartas en Daniel Restrepo Cardona al Senado y en Jaime Cano a la Cámara. Restrepo Cardona logró 122.380 votos y fue el tercer candidato con más tarjetones marcados del Partido Conservador, superado por la cartagenera Nadya Blel y el cordobés Wadith Manzur. Cabe recordar que esta colectividad logró 10 curules.
Para que uno de los principales aliados de Trujillo tuviera su curul, fueron claves los 61.919 votos que logró en Antioquia, apoyados por los 14.182 que logró en La Guajira y los 9.991 que consiguió en Sucre, departamentos donde estuvo entre los dos más votados de su partido.
Por su parte, Cano, quien había sido destituido de la Asamblea el año pasado por doble militancia, logró 63.156 votos para ser representante a la Cámara, siendo el que más logró en el departamento por los conservadores, logrando así una de las dos curules de esta colectividad. La otra fue para Luis Miguel López Aristizábal.
Julián Bedoya, cuestionado congresista por múltiples polémicas, entre ellas la relacionada con su titulación como abogado en la Universidad de Medellín, pudo llevar sin problemas al Congreso a sus dos candidatos: María Eugenia Lopera al Senado y Diver Ney Franco a la Cámara. Más de la mitad de sus votos los consiguió en Antioquia, con 66.845, aunque quedó en segundo lugar, detrás del exalcalde de Sabaneta, Santiago Montoya Montoya, quien contaba con el apoyo de los liberales de Envigado.
Franco logró 58.805 votos que lo dejaron en el segundo lugar de las votaciones para la cámara baja por el Partido Liberal en Antioquia. Lo superó Camilo Andrés Gómez (de los Liberales de Envigado), con 72.223 votos. Ambos se quedaron con las dos únicas curules que obtuvo esta colectividad.