Niños de pueblo en Antioquia le pusieron candado a caseta comunal hasta que les entreguen escuela
Tras quedar paralizada en 2025 por falta de recursos y el abandono del contratista, la construcción de la Escuela Veredal El Yerbal, en zona rural de Betulia, finalmente será entregada este año a la comunidad.
La primera entrevista que hice, a los 8 años de edad y con la ayuda de mi padre, fue al futbolista Andrés Escobar. Desde ese día no he dejado de hacer preguntas, ni de amar el periodismo. Soy egresado de la Universidad de Medellín.
En un pequeño salón, de unos 30 por 15 metros, que es utilizado para reuniones cortas de la comunidad de El Yerbal, en Betulia, cerca de 15 niños se aglomeran hace ya casi dos años para recibir clases. A ese espacio los mandaron, porque la escuela veredal está en obra y los líos presupuestales e incumplimientos han impedido su entrega oportuna.
Siga leyendo: Mamá campesina logra que reabran escuela rural cerrada hace 10 años para que su hijo estudie
Al reclamo se unieron los padres de familia, que exigen condiciones dignas para sus hijos. Que puedan estar en un aula de clases apta. Por eso, desesperados, decidieron cerrar con candado la caseta comunal y negarse a volver a estudiar allí.
“Por favor que nos organicen nuestra sede, ya que aquí cuando llueve nos mojamos y si hace calor es horrible y no nos podemos concentrar. No tenemos buenos baños. No es un lugar digno para estudiar”, afirmó uno de los alumnos.
El alcalde de Betulia, Néstor Camilo Serna Hernández, dijo conocer la situación y aseguró que está trabajando para superarla. Explicó que este jueves presentará a la comunidad el nuevo contratista que terminará la obra de la escuela, una obra que dejó la administración local anterior.
“Voy a trabajar duro para que antes de este 15 de julio, al menos, tengamos un salón de clase, que le pongamos el ventanal que le falta”, afirmó Serna Hernández.
El mandatario local, a su vez, comentó que pedirá a la Secretaría de Educación de Antioquia que postergue el inicio de clases una semana más mientras terminan las labores de adecuación del aula provisional.
Aclaró que los recursos para terminar la escuela están comprometidos, que la inversión es de unos 505 millones de pesos, de los cuales la Administración Departamental pone unos 470 millones y el municipio el resto.
Aún cuando han sido reiterativos los incumplimientos, la comunidad espera que esta vez la obra sí le sea entregada y los niños puedan recibir sus clases en un espacio adecuado para ello.
Lea más: Abandono expulsa a los niños de las escuelas rurales