Antioquia

Puerto Cirilo aplaza su apertura: el puerto especializado en granos de Urabá ahora apunta a 2030

Lo que en noviembre de 2025 se proyectaba como una terminal lista para operar en 2028 ahora tiene una nueva fecha estimada: 2030 o 2031. Luis Enei, director del proyecto, le explicó a EL COLOMBIANO que los tiempos de los trámites pendientes y mejoras en el diseño original motivaron el ajuste.

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Periodista de la Universidad de Antioquia. Hago parte del área Metro e investigo temas de ambiente, ciencia y cultura.

hace 29 minutos

Puerto Cirilo, el proyecto portuario especializado en graneles limpios que avanza en el corregimiento de Punta de Piedra, en el municipio de Turbo, tendrá que esperar un poco más para abrir sus puertas. Según confirmó Luis Enei, director del proyecto, a EL COLOMBIANO, la proyección de entrada en operación se movió de 2028 a un rango de entre 2030 y 2031, por una combinación de factores administrativos y decisiones técnicas que el equipo tomó para mejorar el diseño original.

Para empezar, es importante tener presente que el proyecto ha tomado una ruta poco convencional en este tipo de trámites. Iniciaron trabajando por conseguir la licencia ambiental antes que la concesión marítima, mientras otros proyectos tramitan ambos instrumentos en paralelo. Puerto Cirilo, en cambio, prefirió ir de forma secuencial.

“Nosotros decidimos que el tema probablemente más complejo era la licencia ambiental, porque es el instrumento que abarca más incumbencias y terceras partes en su aprobación. Entonces nos concentramos, trabajamos duro con las comunidades, dimos a conocer el proyecto y nos fijamos en que no hubiera temas ambientales cuestionados”, explicó el director.

La licencia ambiental fue otorgada en noviembre de 2024 por la Agencia Nacional de Licencias Ambientales (Anla), un hito que Enei considera clave porque fue el instrumento más complejo de tramitar.

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“Normalmente lo que hacen los proyectos es partir en paralelo con la licencia y la concesión. Nosotros fuimos más conservadores y esperamos tener la licencia para arrancar con la concesión”, señaló Enei. Ese trámite, el de la concesión marítima, será presentado ante la Dirección General Marítima (DIMAR), la autoridad marítima del país, en el plazo de un mes.

¿Por qué se corrió la fecha?

El ajuste en el cronograma responde a dos razones principales. La primera es de orden administrativo: Enei estima que los permisos pendientes podrían tomar más tiempo del que el equipo había calculado inicialmente, en función del estudio y revisión que debe hacer la autoridad una vez reciba la documentación. La segunda razón es técnica y tiene que ver con mejoras deliberadas al diseño original.

“Hicimos un análisis completo del layout pensando en que en una segunda etapa se pudiera ampliar la capacidad de manejo de granos, en atención a que la demanda que inicialmente consideramos creemos que va a crecer ante el constante aumento de la importación de granos. Vamos a necesitar mayor capacidad a partir del año 2035”, explicó Enei.

El director lo comparó con la planeación de una vivienda: si hoy construyes 100 metros cuadrados, pero en el futuro necesitarás 140, lo más sensato es pensar desde el inicio dónde irán esos 40 metros adicionales, para no tener que derribar paredes después. “El plano original se mantiene. No obstante, estamos revisando muy bien que no nos vayamos a enfrentar en la expansión del 2035 con algún obstáculo que debimos haber evitado con mejorar un par de cosas desde ahora”, dijo.

En términos de avance, la fase de estructuración del proyecto se encuentra en un 75%. Enei fue cuidadoso en precisar que ese porcentaje no equivale al avance total del proyecto: lo que viene después es la fase de ingeniería, diseño y financiación. “Lo que nos falta no es tanto trabajo nuestro, sino los tiempos necesarios para que la autoridad reciba la carpeta, la estudie y podamos responder sus consultas”, indicó.

Un puerto especializado en un ecosistema de grandes terminales

Puerto Cirilo es un puerto especializado. Está diseñado para mover exclusivamente de graneles limpios. Buscan exportar especialmente astillas de madera y recibir importaciones de granos limpios como maíz, soya y sorgo, con una capacidad proyectada de dos millones de toneladas anuales. A diferencia de sus vecinos Puerto Antioquia y Puerto Pisisí, no movilizará carbón ni graneles líquidos.

Además de su vocación portuaria, el proyecto contempla la creación de una zona franca que busca fortalecer la competitividad del país al facilitar el ingreso de carga e importaciones hacia Antioquia y el interior de Colombia.

La infraestructura tendrá un sistema de pilotes que soportará una cinta transportadora de dos metros de ancho y tres kilómetros de longitud; allí se ubicará la zona de fondeo para amarrar y descargar los buques. También tendrá silos —contenedores verticales diseñados para almacenar y conservar materiales a granel— con una capacidad de acopio cercana al millón de toneladas en su etapa final. El proyecto movilizará cerca de 60.000 camiones al año y generará entre 40 y 60 empleos directos y alrededor de 500 empleos indirectos.

Mientras Puerto Antioquia ronda los USD 770 millones de inversión y Pisisí los USD 500 millones, Cirilo avanza con una inversión de USD 80 millones. Esa diferencia responde precisamente a su naturaleza especializada. “Somos tan distintos que no somos competencia. En nuestro caso, exportamos astillas de madera, un producto para abastecer plantas de celulosa y centrales de energía con biomasa. La carga de importación corresponde principalmente a proteínas para alimentación animal”, explicó el director a este mismo medio en 2025.

El POT de Turbo, un incentivo más que un obstáculo

Enei también se refirió a la actualización del Plan de Ordenamiento Territorial (POT) de Turbo, un proceso que está en curso y que considera relevante para el ecosistema portuario de la región.

Para el directivo, una actualización bien orientada del POT podría ser determinante no solo para Puerto Cirilo, sino para el conjunto de terminales y proyectos industriales que avanzan en el Golfo de Urabá. “La modificación sería un incentivo muy positivo para el desarrollo general”, señaló.

La razón es que en algunos tramos del litoral, el uso del suelo está catalogado como condicionado para actividades portuarias e industriales, en lugar de tener una categoría de uso pleno. Cambiar esa clasificación, explicó Enei, daría mayor amparo y estabilidad jurídica a quienes desarrollan infraestructura en la zona. “Si se hacen los cambios apropiados, se puede aumentar el interés y el desarrollo económico de toda la gran zona portuaria que varias empresas estamos tratando de implementar”, concluyó.

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