Arte

Murió el pintor David Hockney, gran figura del arte contemporáneo y lo recordamos con seis de sus obras

El británico tenía 88 años y era conocido por sus cuadros figurativos llenos de color.

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hace 4 minutos

El británico David Hockney, considerado una de las figuras más influyentes del arte contemporáneo, murió el jueves 11 de junio por la noche a los 88 años, anunció este viernes su agente.

Calificándolo como “una de las figuras más importantes del arte contemporáneo tanto en el siglo XX como en el XXI”, Erica Bolton, responsable de la agencia que lo representaba, informó en un comunicado que “falleció en paz en su casa” el jueves, un mes antes de cumplir 89 años.

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Hockney deja una obra gigantesca y vibrante de color, que va desde los paisajes verdes de su Inglaterra natal hasta las piscinas turquesas de California.

Figura del pop art de los años 60, el artista británico destacó por su capacidad de reinventarse constantemente, dominando primero las técnicas académicas antes de apropiarse de las nuevas tecnologías, con obras realizadas en iPad ya con más de 70 años.

Su excepcional inventiva fue el centro de la mayor exposición dedicada a él, en 2025 en la Fundación Louis Vuitton de París, en la que Hockney se implicó activamente.

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“Su carrera, que se extiende a lo largo de siete décadas, y su obra prolífica se caracterizan por un enfoque multimedia de la creación de imágenes, una reflexión intelectual sobre la naturaleza de la representación y de la perspectiva, así como un compromiso constante con la celebración y la representación del mundo que lo rodea”, subrayó su agente.

“Deja atrás a su compañero de larga data, Jean-Pierre Gonçalves de Lima, a su sobrino nieto Richard, quien le sirvió como asistente de estudio durante sus últimos años, a sus hermanos Philip y John, así como a numerosas sobrinas, sobrinos, sobrinas nietas y sobrinos nietos”, añade Erica Bolton en el comunicado.

Seis de sus obras más emblemáticas

Domestic Scene, Notting Hill (1963)

Pintada en 1963, Domestic Scene, Notting Hill es típica de las primeras obras del artista, realizadas al óleo en un estilo experimental sin perspectiva.

Un personaje vestido de negro está sentado en un sillón, de espaldas a un hombre desnudo. Un jarrón amarillo, una lámpara y una cortina roja completan la escena, depurada e intrigante, en un apartamento del barrio de Notting Hill en Londres, donde el pintor residía en aquella época.

A Bigger Splash (1967)

Esta tela, una de las más importantes del pintor, es representativa del estilo de vida que interesa a Hockney de California en los años 1960.

El azul pastel del cielo sin nubes y el azul más profundo de la piscina dominan la obra, en una inquietante calma sólo alterada por un chapuzón.

California es una gran fuente de inspiración para el artista, porque aprecia “la intensidad de los colores, la luz, la sensualidad”, explicaba Andrew Wilson, conservador de la Tate Britain, en la BBC en 2017.

Mr and Mrs Clark and Percy (1970-1971)

Una pareja, junto a un gran ventanal, mira al espectador. El señor Clark está sentado, con su gato Percy en el regazo, y su esposa frente a él, con las manos en las caderas.

La intensidad emocional de esta pintura, “obra maestra de tensión doméstica contenida”, según The Guardian, se encuentra también en el tierno y conmovedor My Parents (1977).

Estos lienzos forman parte de una serie de dobles retratos de allegados del artista en su entorno. Una de estas obras, Henry Geldzahler and Christopher Scott (1969), se vendió por 49,5 millones de dólares en una subasta en Londres en 2019.

Portrait of an Artist (Pool with Two Figures) - (1972)

Portrait of an Artist (Pool with Two Figures) representa al pintor Peter Schlesinger, a quien Hockney conoce en 1966 y que se convierte en su amante y máxima inspiración.

En este gran lienzo, Schlesinger aparece de pie, elegante, al borde de una piscina y contempla una silueta bajo el agua que nada en su dirección, delante de un paisaje de colinas verdes.

En 2018, esta tela se subastó en Christie’s en Nueva York por 90,3 millones de dólares, convirtiéndose en la obra más cara vendida por un artista vivo. Un año después, lo superaría la escultura en forma de conejo de Koons.

The Yosemite Suite (2010-2011)

Hockney, ya septuagenario, se lanza a pintar en iPad, con un lápiz óptico y una paleta de colores limitada.

The Yosemite Suite es una serie de 20 obras ampliadas e impresas en gran formato, realizadas durante varias estancias en este parque nacional californiano entre 2010 y 2011.

“El iPad es como una hoja de papel infinita, que encajaba perfectamente con mi sensación de que la pintura debía ser grande”, declaró Hockney en 2012.

El artista utiliza también la tableta como herramienta pedagógica, creando obras interactivas que le permiten explicar y explorar el proceso creativo.