Colombia

Rifirrafe entre Álvaro Uribe y Carlos Suárez abre grietas en la alianza del “Tigre”

Lo que debía ser una celebración terminó en una guerra abierta entre Álvaro Uribe y el estratega de Abelardo de la Espriella. El presidente electo no se ha pronunciado. ¿Afectará la coalición en el Congreso?

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hace 12 minutos

Cuando todavía buena parte del país estaba celebrando la elección de Abelardo de la Espriella como nuevo presidente de la República, estalló una crisis en donde menos se esperaba: en las entrañas de la alianza que llevó a ‘El Tigre’ a la Presidencia.

Se trata de una dura pelea entre el expresidente Álvaro Uribe y Carlos Suárez, el estratega de la campaña de De la Espriella. El choque ha escalado a tal punto que Suárez le lanzó un insulto diciendo: “No me asustaron los dinosaurios, menos lo harán sus fósiles”. Y Uribe le respondió llamándolo “bandido” y “solapado”.

La entrevista que encendió la mecha

El detonante del estallido se dio por una entrevista que Suárez concedió a la revista Semana tras la victoria y publicada este lunes puso a Uribe en el bando de los perdedores. Dijo que Uribe, Paloma Valencia y el Centro Democrático “perdieron estrepitosamente” porque representaban “el pasado” y la “politiquería de siempre”.

Como si fuera poco, tildó a Uribe de ser “el líder de esa gavilla” que se opuso a De la Espriella durante la contienda y que fue castigada en las urnas, reduciéndolo —en sus palabras— al papel de “un expresidente histórico” que ya pertenece a los libros, no al presente.

Las acusaciones cayeron como un balde de agua fría en el Centro Democrático. Y sin duda no parecen ser coherentes si se tiene en cuenta que Abelardo de la Espriella utilizó el nombre de Álvaro Uribe para impulsar su campaña. En abril de este año llegó a decir: “Yo soy el Uribe costeño”. Y añadió: “A mí quien me inspira a hacer esto es el presidente Uribe. Estoy al lado de él hace años defendiéndolo”.

Y contó además que había ido donde Uribe personalmente, con su esposa a contarle que se lanzaba a la Presidencia: “Yo le fui a contar a quien considero un consejero en lo político, una persona que me ha inspirado”.

Llama la atención el momento que elige Suárez para dar estas declaraciones, cuando se supone que deberían estar celebrando y consolidando una alianza de cara a lo que se viene en el Congreso. Y no pocos se están preguntando si Abelardo de la Espriella está de acuerdo con esos ataques de Suárez a Uribe.

El exviceministro de Justicia y senador electo del Centro Democrático, Rafael Nieto Loaiza, lo dejó en evidencia en un mensaje de X: “Es inquietante el silencio de De la Espriella sobre las acciones de su estratega”, escribió, luego de calificar los ataques contra Uribe como “groseros” y “preocupantes”.

El senador Nieto también advirtió que, aunque el Centro Democrático coincide en gran parte con el ideario de De la Espriella, “pero ello no significa que vaya a tolerar el maltrato al presidente Uribe o el desconocimiento a su bancada en el Congreso”.

¿Por qué Suárez sale al día siguiente del triunfo atacando a Álvaro Uribe? Para algunos fue una salida calculada para dejar el mensaje que desde ahora el jefe es Abelardo de la Espriella y, con sus alusiones a “derrotado” y “parte de la historia”, trata de borrar a cualquier otra persona que como Uribe le haga sombra.

Para otros esto sería tan solo un nuevo capítulo de una guerra de baja intensidad que se abrió desde 2009 entre Uribe, cuando era Presidente, y Carlos Suárez, cuando era el abogado del paramilitar Salvatore Mancuso.

Sea una u otra la respuesta, la realidad es que Abelardo de la Espriella es el dueño hoy de esa votación, y por eso parece innecesario ese despliegue de epítetos en contra del jefe natural de un partido político que no solo le ayudó a ganar las elecciones sino que además tiene 47 curules en el nuevo Congreso (13 senadores y 34 representantes) que sin duda pueden resultar fundamentales para la gobernabilidad del nuevo Presidente.

Otros personajes de peso político como el gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón, también salieron al ruedo.Ataviado con una gorra con la marca “Uribe” dijo: “Soy un gobernador del Centro Democrático. Soy uribista por convicción, por gratitud y por coherencia. El presidente Álvaro Uribe le devolvió la esperanza a Colombia en los momentos más difíciles. Seguiré defendiendo con firmeza sus tesis: seguridad, austeridad, confianza inversionista y oportunidades sociales”.

El problema viene de 2009

La crisis estalló este lunes, pero viene de muchos años atrás cuando Suárez aparecía en los oficios de la Fiscalía como “abogado de confianza” del paramilitar Salvatore Mancuso.

Al menos así aparece en el acta de una Fiscal que fue a tomarle declaración a Mancuso en su cárcel en Washington. Eso fue en mayo de 2009 y Suárez estuvo presente, según el acta de la Fiscal.

El gran malestar de Uribe tiene que ver con que en agosto de ese año, Mancuso recibió la visita de Iván Cepeda, Piedad Córdoba, Rodrigo Lara y Danilo Rueda, quienes buscaban testimonios para incriminar a Álvaro Uribe.

Ese es el famoso episodio en el cual, el ‘Tuso’ Sierra, compañero de celda de Mancuso, ha contado que le ofrecieron beneficios si declaraba en contra del ex presidente.

Según documentos que publicó el propio Uribe en su cuenta de X, Carlos Suárez habría actuado como puente para ayudar a Piedad Córdoba a tener esos diálogos con estos paramilitares.

Sin embargo, hay que tener en cuenta el contexto, Piedad Córdoba era senadora y en su calidad de tal pide una cita con los paramilitares detenidos en Estados Unidos.

Un periodista de esa época recuerda haber oído a Suárez decir que al único que le tenían miedo los paramilitares en ese entonces era a Álvaro Uribe que los había extraditado.

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La batalla de abril

Lo que había sido una suerte de guerra fría, ahora, en la campaña para la Presidencia, se hizo pública y se agudizó. La campaña de Abelardo creó videos con inteligencia artificial en los que aparecían Álvaro Uribe, Paloma Valencia y los ocho candidatos de la Gran Consulta como si fueran parte de una mafia.

Viajaban en camionetas oscuras, planeaban trampas y montaban en lanchas de alta velocidad. El estratega puso allí todos los arquetipos de la Cosa Nostra.

Uribe, entonces, se sacudió en X: “Cuidado con asesores de campaña: Carlos Suárez, hijo de un gran expresidente del Consejo de Estado, de acuerdo con documentos y declaraciones de mi proceso judicial, junto con Piedad Córdoba, coordinó las reuniones de Cepeda con ex paramilitares extraditados. Debe aclararse la llamada de Joaquín Gutiérrez a Luis Duque a amenazar a su familia”.

La campaña de Abelardo dejó de incluir a Uribe en sus videos creados con Inteligencia Artificial. Pero la pelea que había quedado en pausa volvió a desatarse con la entrevista que dio Suárez este lunes en Semana.

Uribe primero lo volvió a acusar de ayudar a Piedad Córdoba y Cepeda: “Carlos Suárez demostró sus dotes de estratega cuando llevó a Piedad Córdoba y a Cepeda a hablar con ex paramilitares extraditados a preguntar por mi”.

Fue entonces cuando Suárez le respondió con un trino de una sola línea: “No me asustaron los dinosaurios, menos lo harán sus fósiles”.

Uribe le replicó subiendo el tono: “Carlos Suárez se convirtió en bandido mientras sus defendidos se resocializaban. Además con una sociedad suya financió vídeos difamantes como vincular a mi familia con negocios con el partido. Es un cobarde, solapado que limpia imagen con marketing político sucio”.

Y cerró con una frase “Mejor ser un viejo como yo, si se quiere un fósil, que luchó por la democracia y por la Patria, que un bandido solapado que pretende limpiar su imagen”.

A esto se sumó Gabriel Vallejo, director del Centro Democrático, advirtiendo contra “estrategas sin escrúpulos” movidos solo por el ego, y Tomás Uribe Moreno, hijo del expresidente, denunciando una presunta campaña digital orquestada desde el entorno de Suárez.

Lo que queda en juego

Más allá del ruido, el episodio anticipa el primer gran dolor de cabeza de gobernabilidad para De la Espriella: necesitará el respaldo del Centro Democrático en el Congreso, justo el partido cuyo liderazgo histórico acaba de quedar retratado por su propio estratega como parte de un “establecimiento decadente”.

Este 23 de junio, Álvaro Uribe tuvo reunión con su bancada. La tensión se notaba en el ambiente, según un asistente. El expresidente les dio la siguiente línea: “Vamos a acompañar el gobierno de Abelardo sin condiciones burocráticas”. Y les dijo que, como siempre lo han hecho, se enfoquen en los proyectos de ley que tendrán que presentar como bancada. En ese sentido, el Centro Democrático publicó un comunicado.

¿Qué pasará con el Centro Democrático en el Congreso, según su comunicado?

A través de un comunicado el Centro Democrático anunció que se declarará partido de gobierno, esto en disposición de la ley de oposición, la cual ordena a los partidos y movimientos con presencia en el Congreso que se declaren como de gobierno o de oposición. “La bancada de 47 congresistas del Centro Democrático en el Congreso de la República se declara partido de Gobierno”, indicó el CD.

El partido, fundado por el expresidente Álvaro Uribe, reveló que buscará construir una coalición de gobierno que respalde la agenda legislativa del presidente electo.

Dice que hay muchas coincidencias entre sus postulados y varias de las propuestas defendidas por Abelardo de la Espriella. Entre ellas mencionó la seguridad como valor democrático, el emprendimiento y la confianza inversionista, la cohesión social y la defensa de un Estado pequeño y transparente.

Con ese punto de partida, el CD anunció que “a través de compromisarios y voceros del Senado y Cámara, prepararemos una agenda legislativa conciliada con el nuevo gobierno y otras bancadas cercanas, que contribuya a solucionar los problemas de los colombianos”.

Los números muestran por qué las alianzas serán indispensables. En el Senado, una eventual unión entre el Centro Democrático y Salvación Nacional les permitiría sumar 21 curules: 17 del primero y 4 del segundo (dependiendo del resultado definitivo del escrutinio que aún no se termina). La cifra sigue siendo inferior a las 25 curules que tiene el Pacto Histórico como partido. En la Cámara de Representantes, el Centro Democrático cuenta con 31 escaños y Salvación Nacional con uno, mientras que el Pacto Histórico tiene 39.

¿Quién es Carlos Suárez?

Carlos Suárez es abogado de profesión e hijo de Daniel Suárez Hernández, más conocido como “el Gordo” Suárez, quien fue un controvertido presidente del Consejo de Estado a principios de los años noventa.

Siguiendo los pasos de su padre, se formó como abogado en la Universidad Externado, donde entabló una amistad de largo aliento con figuras que hoy ocupan altos cargos en los organismos de control.

Su carrera giró hacia la comunicación estratégica y la construcción de narrativas. Su proyecto más ambicioso no nació en una campaña electoral, sino que se gestó durante dos décadas en las oficinas de De La Espriella Lawyers.

Suárez es el cerebro detrás de la transformación de Abelardo De La Espriella de un abogado penalista a una marca de consumo masivo. Antes de pedir votos, Suárez logró que los colombianos sintieran la marca “De La Espriella” en su cotidianidad a través de los licores Ron Defensor y el vino Fratellone.

Para Suárez, la política tradicional falla porque no entiende que “un candidato no gana por propuestas, gana por emoción” y que el triunfo pertenece a quien mejor sabe contar la historia.

En 2014, cofundó la firma Estrategia y Poder junto a Óscar Ritoré, posicionándola como una de las consultoras líderes en Iberoamérica.

Su trabajo ha sido galardonado en Washington con los Victory Awards en oratoria y comunicación política, y con el Napolitan Victory Award a la mejor campaña audiovisual por “Todos somos el Río Cauca”.

Ha asesorado a figuras de diversos sectores como Álex Char, Dilian Francisca Toro y Alejandro Ordóñez.

En la actual coyuntura, Suárez ha pasado de ser un estratega tras bambalinas a un actor central del debate público.

El defensor de Salvatore Mancuso

Uno de los capítulos más complejos en la biografía de Suárez es su rol como apoderado de Salvatore Mancuso, el excomandante de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC).

Según testimonios recogidos por El Espectador, Suárez formó parte del equipo de defensa de Mancuso en pleno auge de la desmovilización paramilitar, y lo hizo hasta aproximadamente el año 2010. Su labor en este caso lo situó en el centro de la controversia de la “parapolítica”.

Documentos obtenidos por ese diario, incluyendo un correo electrónico de junio de 2009, muestran que Suárez actuó como puente para que exjefes paramilitares extraditados a Estados Unidos, como alias ‘Jorge 40’, ‘Macaco’ y el ‘Tuso’ Sierra, mantuvieran diálogos con figuras políticas como la fallecida Piedad Córdoba.

Estos vínculos fueron objeto de ataques públicos por parte de Álvaro Uribe, a lo que Suárez ha respondido defendiendo la “majestad” de su actuación profesional como abogado.

La relación de Suárez con Abelardo de la Espriella se forjó hace aproximadamente 20 años, precisamente en los “pasillos judiciales” del derecho penal.

Esta alianza trascendió los estrados para convertirse en una sociedad empresarial. Como ya se dijo más atrás, en 2015, fundaron la firma Estrategia & Poder, diseñada originalmente para asesorar a grandes clientes ante crisis reputacionales y mediáticas.

A través de su práctica privada, Suárez también representó a altos ejecutivos del sector energético. Entre 2008 y 2017, fungió como abogado de Federico Restrepo Solano, entonces vicepresidente de asuntos jurídicos de la multinacional petrolera Pacific Rubiales, una conexión que, según fuentes del sector, se facilitó gracias a la red de contactos de De la Espriella.

Por otro lado, El Espectador reveló que Suárez es socio comercial del actual vicecontralor Carlos Silgado Betancourt, con quien comparte participación accionaria en al menos tres empresas del sector inmobiliario en Bogotá (Class Home Asesores, Construcciones CA y Zona 41).

Esta cercanía ha generado denuncias ante la Procuraduría por posibles conflictos de interés en la contratación estatal vinculada a sus firmas. Hoy, con el control de la estrategia y las finanzas de la campaña de su socio de toda la vida y hoy electo presidente de la República, Carlos Suárez se consolida como el hombre que conoce los secretos del poder detrás de bambalinas.

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