Amelia Pérez y Mery Gutiérrez, petristas, siguen con fichas en SAE
Mery Janeth Gutiérrez, cercana al hoy expresidente Petro y quien iba a ser su ministra TIC, mantiene un contrato de asesoría en la presidencia de esa entidad.
Periodista y productor de archivo. Egresado del programa de comunicación social de la Universidad Santiago de Cali y actual estudiante de la Maestría en Producción de Narrativas Históricas de la Universidad Externado. Ha trabajado en medios como El País Cali, Séptimo Día de Caracol Televisión y Vorágine. Co-investigador en la serie documental “Garavito: la bestia serial”, de Discovery. Caleño amante de la salsa y el pandebono sin bocadillo. Correo: andresCb@elcolombiano.com.co
Un cruce de registros del SECOP II, actas de juntas de personal, hojas de vida del SIGEP e informes de organismos de control permite reconstruir unas relaciones familiares, comerciales y personales alrededor de algunos de los cargos más estratégicos de la Sociedad de Activos Especiales (SAE), entidad encargada de administrar millonarios bienes incautados a organizaciones criminales y que hace parte del Fondo para la Rehabilitación, Inversión Social y Lucha contra el Crimen Organizado (FRISCO).
La revisión documental hecha por EL COLOMBIANO muestra que varias de las personas que ocuparon u ocupan actualmente posiciones de decisión tuvieron, antes de llegar a la SAE, vínculos laborales, empresariales, personales o de cercanía con la asesora de la entidad Mery Janneth Gutiérrez Cabezas, su hijo Miguel Esteban Suárez Gutiérrez o compañías relacionadas con su núcleo familiar.
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El caso ya aparece en el radar de los organismos de control. La Contraloría, según conoció este diario, adelanta una indagación prioritaria relacionada con actuaciones de la SAE, mientras que quejas presentadas ante entidades disciplinarias han advertido sobre una eventual concentración de poder alrededor de este grupo. El origen de esta red se remonta a la llegada de Amelia Pérez Parra a la presidencia de la SAE, antes de la actual directiva Diana Patricia Bravo.
Según documentos internos y quejas radicadas ante organismos de control, Augusto Rodríguez, director de la Unidad Nacional de Protección (UNP), habría recomendado a Pérez ante el entonces presidente Gustavo Petro para ocupar la dirección de la entidad.
Rodríguez, a su vez, mantendría una relación sentimental con Mery Gutiérrez, de acuerdo con la documentación revisada. Una vez Amelia Pérez llegó a la presidencia de la SAE, Gutiérrez terminó vinculada a la entidad.
La abogada, cuyo nombre también estuvo en el centro de la controversia por su frustrada designación como ministra de las TIC de Gustavo Petro en 2022 debido a un posible conflicto de interés relacionado con una demanda de $45.000 millones contra la Nación, suscribió con la SAE un contrato de prestación de servicios profesionales por $234 millones, con vigencia hasta el 31 de diciembre de 2026.
El objeto contractual la vincula como asesora integral en derecho contractual y su contrato quedó adscrito directamente al despacho de la Presidencia de la SAE. En documentos de seguimiento y quejas de organizaciones sindicales de esa entidad aparece una acusación particularmente fuerte: Gutiérrez habría adquirido dentro de la entidad un nivel de influencia que algunos trabajadores describen como el de “la persona más poderosa después de Pérez”. Esa afirmación corresponde a fuentes y documentos de denuncia, y no a una conclusión judicial.
Los cargos y las conexiones
El elemento que llama la atención en el cruce documental es que varios funcionarios que hoy tienen bajo su responsabilidad áreas sensibles de la SAE registran antecedentes laborales o empresariales relacionados con las compañías Programar Televisión S.A.S. y Promedios Analítica S.A.S., vinculadas al entorno empresarial de Gutiérrez y a la operación de Tercer Canal, plataforma de opinión en YouTube.
Uno de los casos es el de Andrés Felipe Salazar Charry, quien hasta agosto fue vicepresidente de Bienes de la SAE. Desde ese cargo tuvo responsabilidades sobre activos como predios y semovientes administrados por la entidad. Antes de llegar al sector público se desempeñó como presentador de Tercer Canal, según los registros revisados. Su llegada a la SAE también ha generado cuestionamientos internos por sus posiciones frente a organizaciones sindicales y negociaciones laborales.
Otro nombre es Daniel Sebastián Contreras Ortiz, director de Planeación y Prospectiva. Contreras ha aparecido en los registros empresariales como representante legal de Promedios Analítica S.A.S., compañía vinculada al entorno de Tercer Canal. Además, de acuerdo con la documentación revisada, mantiene una relación de cercanía con Miguel Esteban Suárez Gutiérrez, hijo de Mery Gutiérrez.
La misma empresa aparece en el recorrido laboral de Esteban Guerrero Álvarez, actual director Comercial de la SAE. Su hoja de vida registra experiencia como contratista de Promedios Analítica mucho antes de asumir responsabilidades dentro de la entidad estatal.
Guerrero Álvarez, en diálogo cono EL COLOMBIANO, reconoció que su antigua vinculación con Promedios Analítica S.A.S. ocurrió en el año 2018 bajo la modalidad de contrato de aprendizaje como asesor junior, realizando funciones operativas y jurídicas bajo la supervisión de Mery Gutiérrez.
Asimismo, aclaró que conoce a Miguel Esteban desde el Colegio Champagnat de Bogotá, aunque no eran amigos en ese entonces debido a la diferencia de edad, dijo.
La relación de amistad entre ambos comenzó en 2017 a raíz de un reencuentro durante sus prácticas laborales, y el funcionario sostiene que dicho vínculo no tuvo incidencia en su postulación o nombramiento dentro de la Sociedad de Activos Especiales.
Antes de incorporarse a la SAE en enero de 2025, Guerrero se desempeñaba como Jefe de la Territorial Centro de la Oficina Comercial y de Mercadeo del ICETEX, posición desde la cual asegura haber sido contactado telefónicamente por el área de Talento Humano de la SAE por su perfil académico y comercial.
Su ingreso inicial se dio en el cargo de Gerente de Comercialización de Activos No Sociales, tras superar un “proceso de selección que incluyó debida diligencia, estudio de seguridad, pruebas psicotécnicas, exámenes médicos y la verificación de sus títulos de politólogo, abogado y magíster en Economía de las Políticas Públicas por la Universidad del Rosario”.
Su ascenso a director comercial se formalizó en enero de 2026, motivado por la promoción de su antecesor, Diego Chávez Prieto, a la Vicepresidencia de Sociedades de la SAE. El funcionario enfatizó que cumplía con los requisitos de la resolución interna de la entidad, los cuales exigen título profesional, título de maestría y al menos 48 meses de experiencia laboral relacionada para ocupar dicha dirección.
Por separado, cada una de estas relaciones podría tener una explicación contractual o profesional. Sin embargo, este diario conoció que el interés de organismos de control está precisamente en establecer si, vistas en conjunto, configuran una estructura de favorecimiento, direccionamiento o concentración de poder dentro de la SAE.
Más conexiones
Una de las piezas más llamativas de los documentos es justamente Miguel Esteban Suárez Gutiérrez, hijo de Mery Gutiérrez.
La documentación revisada por EL COLOMBIANO muestra que algunos funcionarios que hoy ocupan cargos directivos en la SAE aparecen vinculados previamente a la trayectoria profesional de Miguel Esteban Suárez Gutiérrez, hijo de Mery Janneth Gutiérrez.
Otro de los casos el de Daniel Sebastián Contreras Ortiz, actual director de Planeación y Prospectiva de la SAE, quien figura como representante legal de Promedios Analítica S.A.S. y, desde esa posición, aparece entre las personas que certificaron experiencia laboral de Suárez Gutiérrez.
El cruce documental adquiere relevancia porque muestra una circulación de nombres entre empresas privadas, cargos públicos y posiciones estratégicas de la SAE: personas vinculadas laboralmente con compañías del entorno de Gutiérrez terminaron posteriormente en la entidad, mientras algunos de sus actuales directivos aparecen relacionados con documentos que acreditaron la experiencia profesional de su hijo. Esta coincidencia tampoco constituye, por sí misma, prueba de una red de favorecimiento o de una actuación irregular.
A este mapa se suma el caso de “We Love Mery”, cuya operación y vínculos con el entorno de Gutiérrez han sido objeto de publicaciones de Cuestión Pública.
Según esas investigaciones, la estructura habría desarrollado acciones digitales en defensa de Mery Gutiérrez y frente a periodistas que cuestionaban posibles conflictos de interés de su entorno familiar. Gutiérrez, que no ha contestado a EL COLOMBIANO así como otras personas, señaló en su momento a Cuestión Pública de realizar un “perfilamiento” sobre ella sin su autorización, mediante llamadas a personas de su entorno para indagar sobre su vida privada.
Un abogado conocido de la familia Gutiérrez en la SAE
Jorge Galeano, abogado en la SAE, explicó los vínculos contractuales que aparecen en su trayectoria y que lo relacionan indirectamente con la Fiduprevisora y con funcionarios de la entidad. Galeano fue contratado por la SAE para ejercer labores relacionadas con la defensa judicial de los intereses de la entidad y la administración de asuntos vinculados al Fondo para la Rehabilitación, Inversión Social y Lucha contra el Crimen Organizado (FRISCO). Su trayectoria contractual registra una coincidencia que llamó la atención en el cruce documental: durante el periodo en que Miguel Esteban Suárez Gutiérrez ejercía como vicepresidente de Fiduprevisora S.A., Galeano estuvo vinculado a labores de asesoría jurídica cuyos pagos eran tramitados por esa fiduciaria.
Sin embargo, el abogado negó categóricamente haber trabajado directamente para Fiduprevisora o haber llegado a esos contratos por influencia de Mery Janneth Gutiérrez o de su hijo Miguel Esteban Suárez. Según explicó, su vinculación, entre febrero de 2023 y febrero de 2024, fue en realidad con el Fondo de Defensa Técnica Especializada para Miembros de la Fuerza Pública (Fondetec). Galeano aseguró que fue contratado como líder por el abogado Raúl Gutiérrez y que su relación contractual correspondía al sector Defensa. La participación de Fiduprevisora, explicó, obedecía a que esa entidad administra los recursos de Fondetec como fiduciaria del fondo.
Por esa razón, los pagos eran tramitados técnicamente a través de Fiduprevisora, pero —según Galeano— eso no significó que tuviera una relación laboral o contractual directa con la fiduciaria. Su llegada a la SAE también tiene, según su versión, una explicación distinta a la de cualquier eventual intermediación del entorno de los Suárez Gutiérrez. Galeano aseguró que ingresó por recomendación de su mejor amigo, Andrés Felipe Salazar Charry, quien para entonces se desempeñaba como vicepresidente de Bienes Muebles e Inmuebles de la entidad. De acuerdo con su relato, después de salir del sector Defensa le comentó a Salazar que estaba buscando trabajo. Su amigo le propuso presentar su perfil para labores legales en la SAE. Galeano descartó que Mery Gutiérrez o Miguel Esteban Suárez hubieran intervenido en su llegada a la entidad.
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