El legado de Germán Vargas Lleras: estas son cinco de sus ideas claves
Tras la muerte del exvicepresidente, se recuerda su legado de control político, con el que más recientemente desarmó la narrativa del actual gobierno.
Estudié Ciencias Políticas en la Universidad Eafit de Medellín. Empecé en la prensa gracias al periodismo universitario y las columnas de opinión y después me formé en la Escuela Periodismo Multimedia El Tiempo, donde cubrí temas políticos, electorales y regionales. Soy fanático de la música, la cultura y la literatura.
Germán Vargas Lleras tuvo varios cargos públicos a lo largo de su vida en los que dejó huella en labores tanto de control como ejecución. El líder natural de Cambio Radical era nieto del expresidente Carlos Lleras Restrepo y empezó su carrera en política desde abajo, como concejal de Bojacá (Cundinamarca).
Luego, entre 1992 y 1998 fue concejal de Bogotá, en 1998 llegó al Senado y allí hizo control político a Andrés Pastrana y fue aliado del expresidente Álvaro Uribe Vélez. Más adelante, en el gobierno de Juan Manuel Santos, ocupó tres cargos claves: ministro del Interior, luego de Vivienda y vicepresidente de la República.
En años más recientes, durante el gobierno Petro, su voz crítica e informada no dejó de hacer control político. A pesar de estar más alejado de la vida pública por cuestiones de salud, sus pronunciamientos y columnas semanales fueron escenario para seguir opinando. En las páginas y micrófonos de EL COLOMBIANO quedaron grabadas algunas de estas reflexiones, valiosas en un momento determinante para la democracia.
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“El afán electoral los ha cegado para entender el daño que harán al país”
En su última entrevista con este diario, Vargas Lleras habló de la defensa de la organización electoral, y señaló que “el Gobierno quiere hacerse con la Registraduría. Hay que ver la guerra que le desató al doctor Hernán Penagos, actual registrador”. Eso fue meses antes de que Petro empezara con sus narrativas de fraude electoral.
Vargas Lleras también señaló, en su última columna en este medio, titulada A cuchillo en Palacio, que “nunca habíamos visto un uso tan descarado del aparato público con fines electorales. Nunca antes habíamos visto un uso tan descarado del aparato público con fines electorales. Nombramientos y despidos masivos, ampliaciones de plantas de personal, cientos de miles de millones en nuevos contratos a pocos días de entrar en vigencia la ley de garantías, disminución de requisitos para ocupar cargos, intervención en política por parte de los funcionarios y un sinnúmero de anuncios populistas para comprar conciencias”.
En otra columna, a principios de enero de este año, titulada A la venezolana, el exvicepresidente denunció que “la estrategia del señor Petro es calcada de la Venezuela chavista”. En el escrito detalló cómo Petro cerró el 2025 “con dos decretazos ilegales y en extremo inconvenientes para la maltrecha economía nacional, las finanzas públicas, el empleo y la salud de las empresas”. Entre esas dos medidas nombró al “populista incremento del 23% del salario mínimo” y “la también ilegal declaratoria de la emergencia económica”.
De ambas medidas dijo: “No tengo duda de que la motivación es electoral y que se convertirá en la principal bandera de las fuerzas petristas en las campañas al Congreso y a la Presidencia”. En efecto, el país ha visto como las campañas del Pacto Histórico al Congreso y la de Iván Cepeda a la Presidencia han utilizado estas medidas para hacer campaña, de la misma manera que lo hace el presidente Petro, quien a pesar de que tiene prohibido hacer política por su cargo, la ha ejercido de frente y sin tapujo.
En otros temas electorales, habló de que, si la oposición no mostraba unión en las elecciones, volvería a ganar el Pacto Histórico. De hecho, lo dijo en entrevista: “No es momento para vanidades ni ambiciones, porque lo que está de por medio es la permanencia del Pacto Histórico en el Gobierno y no será solo por cuatro años, sino que, como ocurrió en Venezuela, se van a perpetuar por muchos años”.
Y agregó: “¿Usted se imagina la debacle si los sectores de oposición llegamos divididos a las elecciones? No nos lo perdonaría el país ni nosotros mismos jamás en la vida. Estas elecciones son de vida o muerte”. A pocas semanas de la primera vuelta, es evidente la división en la oposición, que ha estado marcada por las confrontaciones entre las campañas de Abelardo de la Espriella y Paloma Valencia.
“Colapsa el sistema de salud”
Este fue el título de una columna de Vargas Lleras en enero de 2025, en la que denunció que “de todos los males que trajo el gobierno del Cambio, el desmantelamiento del sistema de salud ha sido el peor, puesto que sus efectos se miden en vidas y por lo tanto son irremediables. En 2025, con reforma legal o sin ella, el sistema colapsará definitivamente”.
Ese colapso ya se está viendo: pacientes que se mueren esperando por un tratamiento o medicamento que el sistema solía suministrarles sin problema, deudas multimillonarias acumuladas en las principales EPS, hospitales con sobreocupación y con falta de mantenimiento —esta semana este diario narró la difícil situación del Hospital San Francisco de Asís en Quibdó— y un ministro, Guillermo Alfonso Jaramillo, que mira para otro lado cuando los actores del sistema gritan por ayuda.
“La realidad no puede ser peor: 3 de cada 4 colombianos se encuentran afiliados a una entidad intervenida o con solicitud de retiro voluntario, 29,1 millones están en las 8 EPS controladas por la Supersalud, y en todas estas el servicio se ha deteriorado considerablemente. Los últimos reportes sobre la siniestralidad en el sistema muestran que las EPS intervenidas no han equilibrado la operación y siguen en franco deterioro, presentando siniestralidades entre el 101 y el 125%”, escribió el también exsenador, quien solía complementar sus columnas de opinión con datos y cifras, como gran estadista.
A esto se suma el nombramiento del cuestionado exalcalde de Medellín Daniel Quintero como superintendente de Salud, pese a las más de 50 imputaciones en Fiscalía que tiene su administración y a su nula experiencia en el sector de la Salud.
“Que las cortes sean conscientes de la altísima responsabilidad que tienen”
En la entrevista con este diario también tocó el tema de las cortes y la selección de candidatos para ocupar los relevos en los próximos años. Esto, dado uno de los mayores miedos de los sectores de oposición: que el petrismo alcance mayorías en las cortes y así tenga vía libre para imponer sus reformas. Ante esto, Vargas Lleras le dijo a EL COLOMBIANO en su momento:
“Lo principal es que las cortes sean conscientes de la altísima responsabilidad que tienen y que en la selección de esos candidatos se tomen el buen cuidado de seleccionar personas incorruptibles, conscientes de su responsabilidad y de sus deberes”.
En otra de sus columnas, titulada Adiós al Estado de derecho, el ex vicepresidente acusó a Petro de “atropellar el Estado de derecho, la justicia y sus instituciones”. Dijo, a su vez, que “ninguna decisión se respeta, ni las del Consejo de Estado, ni las de la Corte Constitucional ni las de los tribunales, tampoco las decisiones de la Procuraduría o de la Contraloría, mucho menos de la Defensoría. Los magistrados dictan providencias, ordenan medidas, fijan plazos, y el Gobierno responde con maniobras dilatorias, excusas administrativas y en muchos casos con amenazas y acusaciones de golpes blandos”.
Y afirmó, además, que si bien Petro llegó al poder jurando defender la Constitución —cabe recordar que uno de sus compromisos en la campaña de 2018 era no convocar a una Asamblea Constituyente–, este compromiso se quebrantó después de que el Congreso no tramitó algunas de sus reformas:
“Fue tan enfático Petro en su compromiso por respetar la Constitución Nacional que incluso reconozco que hasta se tornó sospechoso para muchos. Ahora vemos que todo fue una farsa, un engaño que tuvo su confirmación con la presentación del proyecto de constituyente por el ‘superministro’ (de Trabajo) Antonio Sanguino. Quedó al descubierto su verdadero propósito: acabar con una Constitución que les estorba, que detestan por constituir el principal obstáculo para imponer su modelo de Estado y de sociedad”.
Finalmente, Vargas Lleras hizo un llamado a las Cortes a actuar con contundencia: “Bien harían las cortes en exigir respeto para todos y cada uno de los miembros de la jurisdicción y asegurarse de que estas conductas no queden impunes”.
“El gobierno Petro no combate a los grupos armados ilegales, los protege”
Vargas Lleras se opuso a la política de “paz total” del gobierno Petro. En su columna Paro armado permanente, denunció que la Fuerza Pública estaba “maniatada por el propio Gobierno” y mostró preocupación porque “los secuestros, las extorsiones y ataques a la infraestructura se dispararon”.
Cuando hizo este escrito, a mediados de diciembre de 2025, el Eln había decretado un paro armado. Ante eso, el exsenador expresó: “Estos hechos no son más que el reflejo del deterioro de la seguridad nacional”.
Y agregó que “con la escalada armada de los grupos ilegales fortalecidos, con su control territorial ampliado y con mayor capacidad de coerción, el país se encamina a un proceso electoral bajo presión de los criminales”. Finalmente, arremetió contra Iván Cepeda, el candidato oficialista que lidera las encuestas:
“Más grave aún es el peligro inminente de continuar la ‘paz total’ bajo la batuta de quien la concibió, el senador y ahora candidato Iván Cepeda, quien anuncia en público una versión ‘recargada’ de la misma, pero avalada por una Constituyente”.
Justo el viernes, horas antes de la muerte de Vargas Lleras, Petro tomó otra decisión a la que el exvicepresidente se habría opuesto: suspendió las órdenes de captura de 29 integrantes del Clan del Golfo, incluyendo a alias Chiquito Malo, sucesor de alias Otoniel y ahora máximo jefe de ese grupo narcoterrorista.
La medida operaría dentro de las Zonas de Ubicación Temporal, similares a la zona de distención del Caguán que ideó Andrés Pastrana para las Farc.
El debate en contra de la zona del Caguán
Yendo a años más atrás, Uno de los momentos más importantes en la carrera política de Germán Vargas Lleras fue un debate de control político del 2 de octubre de 2001. En ese momento, el entonces senador del Partido Liberal criticó que, bajo la zona de distensión, un área desmilitarizada que otorgó el gobierno de Andrés Pastrana entrará en vigencia para facilitar los diálogos de paz con las Farc.
Ahora bien, según registró El Tiempo, el debate sirvió como un megáfono de denuncia por Vargas Lleras, quien señaló las atrocidades que cometían las Farc en los más de 42.000 kilómetros cuadrados otorgados por el Gobierno en el municipio de San Vicente del Caguán, Caquetá. Señaló que, en ese momento, en la zona permanecían retenidas 132 personas y había indicios de que 17 habían sido asesinadas.
A su vez, dijo que la entonces representante Consuelo González Perdomo estaba secuestrada en un lugar llamado Otos, dentro de esa zona de distensión. E hizo denuncias de que las hectáreas de coca habían aumentado de 10.200 a 13.500 en la zona —en la actualidad habría más de 300.000 en todo el país, según Naciones Unidas—.
Vargas Lleras mencionó que allí había tres laboratorios de producción de cocaína y cinco para pasta de coca, así como miles de cabezas de ganado que se habían robado los guerrilleros. Y señaló vínculos de las Farc con mafias ucranianas, rusas, croatas, jordanas e irlandesas. De estas últimas, dijo que tres miembros del Ejército Republicano Irlandés (IRA) fueron detenidos tras salir de la zona de distensión.
Ese debate aumentó la presión contra el gobierno de Pastrana e hizo parte del escenario contra las Farc que se gestaba en la opinión pública, y con el que Álvaro Uribe Vélez ganaría en primera vuelta a los pocos meses, en mayo del 2002. Hoy, el país lamenta la partida de un líder que, con datos y argumentos, construyó una carrera de control político rigurosa, en la que rara vez se guardó lo que opinaba.
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Así fue el velorio del vicepresidente
El sábado 9 de mayo, el cuerpo del exvicepresidente Germán Vargas Lleras fue trasladado al Palacio de San Carlos, en la sede de Cancillería, donde se organizaron las honras fúnebres. Aunque las puertas del velorio fueron abiertas al público general a las 3:00 de la tarde, los familiares y allegados tuvieron un espacio para realizar su despedida en privado.
El féretro entró escoltado por unidades de la Policía y personal militar junto a su familia y allegados. Entre los presentes estuvieron Clemencia Vargas, su hija; su hermano Enrique Vargas Lleras; la canciller, Rosa Villavicencio, y el expresidente Ernesto Samper.
Su hermano Enrique lo recordó como “el más valiente” y dijo que “nunca jamás se amilanó frente a nada. No existía una sola amenaza que lo pudiera amilanar sino, al contrario; cada vez que recibía una amenaza, esa era como la fuerza necesaria para seguir luchando”.
La ceremonia de ayer fue la primera de distintos actos que se realizarán a modo de homenaje y despedida. Según la información preliminar, la eucaristía principal se realizará mañana a las 11:00 a.m en la Catedral Primada de Bogotá. Hoy también habrá velación, desde las 10:00 a.m.