Violencia contra candidatos pone en duda “blindaje” electoral que promete el Gobierno
A una candidata le mataron al hermano, a otra le dispararon cuando iba en la camioneta y a uno más le quemaron el carro.
Periodista especializado en temas de crimen organizado, terrorismo y conflicto armado. Creador del podcast Revelaciones del Bajo Mundo. También soy escritor y dramaturgo, autor de las obras teatrales “La Trilogía del Mal” y “Estallido”.
Dos nuevos atentados contra candidatos al Congreso y el homicidio de un familiar de uno de ellos, pusieron en duda el tan anunciado “blindaje” que las autoridades vienen promoviendo sobre las elecciones legislativas del fin de semana.
El primer incidente fue denunciado por la abogada María Bolívar Maury, aspirante a la Cámara por el Atlántico.
“Ayer en la noche (el miércoles) sufrí un atentado contra mi vida. En la carretera, el miedo tocó mi puerta de la forma más violenta. Una moto interceptó el vehículo en el que me movilizaba y disparó tres veces. Tres disparos impactaron el vehículo, tres intentos de callar una voz, de silenciar una vida”, dijo la candidata del Partido ASI en una grabación.
Dos proyectiles impactaron la ventanilla blindada de la parte trasera izquierda y uno más fue detenido por el vidrio del piloto.
El reporte policial indica que ocurrió en una vía pública del municipio de La Apartada, en Córdoba. De momento se desconocen los autores y motivos tras el hecho.
El ministro del Interior, Armando Benedetti, lamentó lo sucedido e informó que les pidió a la Policía y a la Unidad Nacional de Protección que se apersonaran del caso. “En Colombia no hay lugar para la intimidación ni para la violencia contra quienes participan en política. El Gobierno Nacional actuará con toda la determinación para proteger la vida, las garantías y el ejercicio libre de la democracia”, trinó.
Sin embargo, a las pocas horas se presentó un nuevo suceso en el municipio de Piedecuesta, Santander, donde el afectado fue Mauricio Martínez Triana, candidato a la Cámara por ese departamento, bajo la bandera del partido Centro Democrático.
“Esto acaba de ocurrir frente a mi casa, pusieron en riesgo a mi familia y a mi comunidad, le metieron candela al carro en el que hago mi campaña, pero que no crean los miserables bandidos y violentos que me van a arrodillar”, publicó el político en sus redes, en la madrugada del jueves, mostrando cómo ardía al fondo el automóvil Chevrolet Spark en una vía del barrio Villas de San Juan.
El coronel Héctor García, subcomandante de la Policía Metropolitana de Bucaramanga, comentó que el automóvil pertenecía a un ciudadano cercano al candidato, el cual “permanecía estacionado en un sector de Piedecuesta desde hace varios días debido a fallas mecánicas”.
La investigación fue asumida por el CTI de la Fiscalía.
En la tarde del jueves mataron a José Cabrera, hermano de la candidata a la Cámara por Nariño, Claudia Cabrera Tarazona, del partido de la U. La víctima fue sacada de su casa por hombres armados, en el sector La Palma del municipio de Policarpa, Nariño, y luego acribillada.
“Este crimen no fue un hecho aislado. Es una grave señal del deterioro de la seguridad en varias regiones y del riesgo que hoy enfrentan quienes ejercen la actividad política”, denunció el partido de La U.
A principios de la semana, el Ministerio de Defensa y el Comando General de las FF.MM. anunciaron el despliegue de 246.000 uniformados para blindar las elecciones en 13.493 puestos de votación.
Aún así, la zozobra impera en algunas campañas y movimientos por cuenta de esta serie de ataques.
El 26 de febrero fue secuestrado durante varias horas el candidato al Senado del partido Conservador, Andrés Vásquez, en Pelaya, Cesar.
Ese mismo día le sucedió algo similar a la aspirante a la Cámara por la Circunscripción Especial de Paz, Ana Libia Guetio, en El Tambo, Cauca.
El 10 de febrero un grupo armado secuestró a la senadora Aida Quilcué, del partido Mais, en límites de Inzá y Totoró, en Cauca. Fue liberada horas más tarde.
Y el 5 de febrero en Fortul, Arauca, el ELN atacó a tiros a una camioneta del cuerpo de seguridad del senador Jairo Castellanos, del partido En Marcha. Aunque él no iba en el vehículo, mataron a dos de sus escoltas.