Escalada violenta en Chocó: más de 50 acciones terroristas en seis días encienden alarmas
Tadó y otros municipios del departamento enfrentan una dura arremetida del ELN que incluye el uso de drones con explosivos.
El departamento del Chocó atraviesa uno de sus momentos más críticos en materia de orden público en lo que va del año. En un lapso de apenas seis días, la región ha sido blanco de una violenta ofensiva armada perpetrada por el Ejército de Liberación Nacional (ELN), la cual deja hasta la fecha un saldo alarmante de más de 50 acciones terroristas.
La gravedad de la situación ha sembrado la zozobra entre los habitantes y ha obligado a las autoridades locales a extremar las medidas de seguridad para proteger a la población civil.
Es más, el lunes, a través de su cuenta de X, la gobernadora del Chocó, Nubia Carolina Córdoba-Curi, aseguró que la Fuerza Pública ha logrado contener una serie de acciones violentas atribuidas al ELN en diferentes municipios del departamento, aunque advirtió que persiste una escalada terrorista en la región.
Señaló que “la acción de la fuerza pública ha logrado repeler más de 24 ataques en cinco de nuestros municipios durante los últimos días”, en medio de los combates que sostiene el Ejército Nacional contra integrantes de ese grupo armado ilegal.
Una ofensiva armada con tecnología e intimidación
De acuerdo con los reportes oficiales, en menos de una semana se han contabilizado al menos 53 acciones violentas en distintos puntos de la región.
Entre los hechos más preocupantes se ha destacado la sofisticación de los ataques. Al menos una decena de estas acciones se ejecutaron mediante el uso de aeronaves no tripuladas (drones) adaptadas para transportar carga explosiva.
Uno de los episodios de mayor tensión se registró en el municipio de Tadó, donde la Estación de Policía fue hostigada directamente con explosivos lanzados desde el aire.
Sin embargo, las autoridades destacaron que, en medio de las operaciones militares adelantadas en el Chocó, ocho integrantes del Clan del Golfo se sometieron a la justicia y entregaron su armamento a tropas del Ejército Nacional.
Aunque no hacen parte del grupo armado responsable del reciente incremento de las hostilidades en el departamento, el hecho es relevante tras el ultimátum que dio De la Espriella para que se entregaran a la justicia.
Dentro del grupo destaca la desmovilización de alias Jair, presunto líder de una comisión de la subestructura que opera en la zona del Alto Baudó.
“Con este resultado, se evidencia que no vale la pena continuar en el mundo del delito y que la desmovilización es la mejor opción que tienen los integrantes de cualquier estructura criminal. La constante ofensiva de nuestra Fuerza Pública doblega la voluntad de los criminales”, indicó el ministro.
Por otro lado, ante el deterioro acelerado de la seguridad, la Iglesia católica pidió el cese de las hostilidades. El obispo de la diócesis de Istmina-Tadó, monseñor Mario Álvarez, envió un mensaje directo y tajante a las instituciones del Estado para que no abandonen a la región en medio de esta crisis humanitaria.
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Bloque de preguntas y respuestas:
- ¿Qué está pasando con la situación de seguridad y los ataques del ELN en el Chocó?
- El departamento del Chocó enfrenta una grave escalada de violencia por una ofensiva del ELN, que incluye decenas de ataques armados y uso de drones con explosivos. Las autoridades locales y el Ejército mantienen operaciones en la zona para contener la crisis.
- ¿Cómo utiliza el ELN drones con explosivos en sus ataques en el Chocó?
- El grupo armado ELN ha adaptado aeronaves no tripuladas (drones) para transportar y lanzar cargas explosivas desde el aire contra la población y la Fuerza Pública. Estos ataques sofisticados se han reportado en municipios como Tadó, afectando instalaciones policiales y la tranquilidad regional.
- ¿Qué impacto y consecuencias está generando la reciente escalada de violencia en el Chocó?
- La crisis ha provocado una alerta humanitaria, llamados de la Iglesia católica para cesar hostilidades y un refuerzo militar en la zona. Como consecuencia del despliegue del Ejército, también se han registrado desmovilizaciones de miembros de otros grupos armados, como el Clan del Golfo.