Colombia

“La burla y homofobia no son armas para conseguir votos”: La Gran Consulta respalda a Oviedo tras frase de De la Espriella

Los precandidatos de la coalición reaccionaron a los comentarios de Abelardo de la Espriella contra Juan Daniel Oviedo, en un episodio que desató acusaciones de homofobia y reabrió el debate sobre los límites del discurso en campaña. Esto fue lo que dijeron.

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hace 8 horas

Un comentario del abogado y candidato presidencial Abelardo de la Espriella desató una fuerte controversia en la contienda electoral de 2026 y provocó que integrantes de La Gran Consulta salieran públicamente en defensa de Juan Daniel Oviedo, también aspirante y exdirector del Dane.

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La polémica se originó en una entrevista concedida por De la Espriella a un canal de YouTube, donde fue consultado por su opinión sobre Oviedo. En tono burlesco e imitando su forma de hablar, el jurista lanzó expresiones “jocosas”. Sin embargo, el momento que generó mayor malestar llegó cuando afirmó: “A mí hay vainas de Juan Daniel que tampoco me gustan y no las digo. Lo mío se resuelve poniéndose las medias. Lo que no me gusta de Juan Daniel, jodido que lo arregle”.

El comentario fue interpretado por distintos sectores como una alusión a la orientación sexual de Oviedo y rápidamente escaló dentro de la coalición, donde varios de sus integrantes marcaron distancia.

¿Cómo reaccionaron los candidatos de la Gran Consulta?

Uno de los primeros en reaccionar fue el exministro y precandidato presidencial Mauricio Cárdenas, quien rechazó lo que calificó como un mensaje homofóbico en medio del debate político.

“Colombia no se puede equivocar. La homofobia no tiene espacio en nuestra sociedad y un candidato homofóbico no puede ser presidente. Siempre del lado de Juan Daniel Oviedo”, expresó.

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Su pronunciamiento fue leído como una defensa directa a Oviedo y como una señal de que, pese a las diferencias programáticas dentro de la consulta, hay límites en la confrontación personal.

Desde otra orilla ideológica, la senadora y también precandidata Paloma Valencia se sumó a los mensajes de respaldo.

“Él es maravilloso como es, no tiene nada qué cambiar. Nos sentimos muy orgullosos siempre que te oímos, porque eres un ser humano increíble y además, un profesional demasiado inteligente y capaz. Todo el orgullo para Juan Daniel y cero burlas a nadie. Que haya respeto total por las libertades individuales”, afirmó.

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El exministro de Defensa Juan Carlos Pinzón compartió el mensaje y fue más allá: “La burla y homofobia no son armas políticas para conseguir votos. Son tácticas reprobables de odio y de bajeza”.

El exsenador David Luna también reaccionó con un video en el que reprodujo el fragmento y lamentó que “en pleno siglo XXI” persistan expresiones de ese tipo en el debate político.

Desde el ala liberal de la coalición, Juan Manuel Galán, director del Nuevo Liberalismo, marcó distancia con De la Espriella: “En política se debate con ideas y resultados”. En una línea similar se pronunció el exgobernador Aníbal Gaviria, quien afirmó que “es indispensable marcar una raya frente a estas manifestaciones” y expresó su respaldo a Oviedo.

También la periodista y precandidata Vicky Dávila expresó su “respeto, cariño y reconocimiento” hacia Oviedo, aunque evitó referirse directamente a la acusación de homofobia.

El único aspirante que no se pronunció públicamente fue el exalcalde de Bogotá Enrique Peñalosa.

¿Qué explicó Abelardo de la Espriella sobre su comentario?

Cercanos a De la Espriella intentaron matizar la polémica. Una influencer afín al candidato sostuvo que en ningún momento mencionó explícitamente la orientación sexual de Oviedo y que la interpretación de homofobia era una “inferencia”. Sin embargo, posteriormente admitió que la frase “se presta para muchas interpretaciones” y consideró que el candidato debería aclarar el alcance de sus palabras.

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Por su parte, De la Espriella no ofreció disculpas. En su cuenta de X aseguró que sus declaraciones fueron sacadas de contexto y que existe una campaña para perjudicarlo. “Todos los días me calumnian. Todos los días inventan cosas sobre mí. (...) No importan los ataques en mi contra. Lo que verdaderamente importa es salvar y reconstruir a Colombia”, escribió.

¿Qué respondió Juan Daniel Oviedo a los comentarios de Abelardo de la Espriella?

El propio Juan Daniel Oviedo elevó el debate hacia la capacidad de liderazgo. “Si no respetas una voz distinta, no estás listo para representar a todas”, afirmó, en un mensaje que fue interpretado como una crítica directa a su contendiente dentro de la consulta.

¿Por qué es tan grave que Abelardo de la Espriella, candidato presidencial, haya hecho esos comentarios?

Más allá del pulso electoral, el episodio puede leerse como un reflejo persistente frente a la diversidad sexual en el debate público. Estudios académicos consultados por EL COLOMBIANO, han advertido que los discursos homofóbicos emitidos desde escenarios de poder no son neutros: pueden incidir en la forma en que distintos sectores de la ciudadanía se sienten habilitados —o desincentivados— para participar en la vida democrática.

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Un estudio publicado en enero de 2026 por investigadores de la University of Cambridge, a través de Cambridge, titulado Reassessing the relationship between homophobia and political participation, analizó datos del World Values Survey entre 2010 y 2020 y concluyó que, en países donde el Estado no protege de manera clara los derechos de las personas LGBT, los ciudadanos con posturas intolerantes tienden a votar más que quienes apoyan esos derechos. Según los autores, las políticas públicas y los mensajes de las élites envían señales que influyen en quién se moviliza y quién se retrae.

Esa misma línea de análisis aparece en otro trabajo académico publicado en 2019 por Cambridge, Revolutionary Homophobia: Explaining State Repression against Sexual Minorities, que examina por qué ciertos Gobiernos convierten a las minorías sexuales en blanco de estigmatización. La investigación sostiene que, en contextos de polarización o inestabilidad, los discursos contra personas LGBTQ+ pueden operar como vehículo para cohesionar bases políticas o marcar enemigos culturales, sin importar que estas poblaciones no representen un desafío institucional o violento.

Desde una perspectiva histórica, el historiador Robert Aldrich, en Homosexuality and the City: An Historical Overview, explicó que la visibilidad de las personas homosexuales ha estado ligada a procesos urbanos que amplían derechos y reconocimiento, pero que también generan reacciones adversas. La mayor exposición pública, advierte, suele ir acompañada tanto de avances como de resistencias, lo que convierte el discurso público en un campo de disputa significativa para los derechos de las personas de la comunidad LGBTQ+.

En el plano conceptual, la investigadora Frida Lyonga propone en Shades of Homophobia una taxonomía que incluye formas “veladas” o “denialist” de prejuicio, en las que no se menciona explícitamente la orientación sexual, pero se recurre a insinuaciones, burlas o ambigüedades que reproducen estigmas. Según esta lectura, la ambigüedad no neutraliza el impacto social del mensaje; por el contrario, puede ampliarlo en contextos donde persiste la discriminación, al permitir múltiples interpretaciones que refuerzan jerarquías simbólicas sin asumir abiertamente el prejuicio.

Un ejemplo de esto, es el caso de Abelardo, sin bien no existe una mención directa hacia la orientación sexual de Oviedo, el contexto es claro; especialmente cuando De la Espriella menciona que, dicho candidato no puede “arreglar” lo que no le gusta sobre él.

”Lo que no me gusta de Juan Daniel, jodido que lo arregle”.