Colombia

Hallan siete cuerpos de víctimas del conflicto armado en un cementerio de Caldas

Entre 1998 y 2006, en medio del conflicto armado en el oriente de Caldas, varias personas desaparecieron sin dejar rastro. Más de dos décadas después, una intervención forense en el cementerio de Florencia, en Samaná, permitió recuperar siete cuerpos.

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Comunicadora social de la Universidad Católica Luis Amigó, con experiencia en la Gobernación de Antioquia (Casa Antioquia, Bogotá) y en Alianza Team. Actualmente vinculada a El Colombiano. Apasionada por la comunicación digital y las narrativas con impacto social.

hace 4 horas

En el silencio del cementerio del corregimiento de Florencia, en el municipio de Samaná, nueve días de trabajo forense permitieron abrir una nueva puerta a la verdad sobre desapariciones ocurridas en medio del conflicto armado. Allí, la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas (UBPD) recuperó los restos de siete personas que habrían sido enterradas entre 1998 y 2006.

La intervención hizo parte de la segunda fase de trabajo en este camposanto, identificado como un sitio de interés para la búsqueda de víctimas del conflicto armado en el oriente de Caldas. El equipo forense excavó en tres sepulturas individuales, dos fosas colectivas y una bóveda donde había indicios de posibles inhumaciones.

Detrás de cada excavación hubo un proceso de investigación previo que cruzó archivos históricos, artículos de prensa de la época y entrevistas con habitantes del corregimiento. Esa reconstrucción permitió orientar con mayor precisión los puntos donde podrían encontrarse restos humanos.

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El coordinador del equipo de la UBPD en Caldas, Andrés Felipe Marín, explicó que el trabajo en campo partió de esa base documental y testimonial. “Como resultado de los nueve días de trabajo, se recuperaron siete cuerpos de interés para los procesos de búsqueda y se tomaron muestras genéticas a una decena de cráneos, los cuales ya se encuentran salvaguardados en acciones preventivas previamente realizadas”, señaló.

Los restos fueron trasladados al Centro Integral de Abordaje Forense e Identificación de la entidad en Bogotá, donde comenzarán análisis antropológicos, odontológicos y genéticos que permitan establecer su identidad y avanzar hacia una eventual entrega digna a sus familias.

Un diente postizo, la pista que acerca la identificación de uno de los siete desaparecidos hallados en Samaná

Uno de los avances más significativos del proceso es que los siete cuerpos recuperados cuentan con una orientación preliminar de identidad. Esto significa que existen familias que podrían estar buscando a esas personas y que ya entregaron muestras de ADN para contrastarlas en laboratorio. En ese punto, el papel de los familiares fue decisivo. Durante la intervención, la UBPD realizó encuentros para recoger testimonios y ampliar información sobre las personas desaparecidas.

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Según Marín, esos detalles aparentemente pequeños pueden ser determinantes para confirmar identidades. “De los siete cuerpos que recuperamos en esta acción humanitaria, los siete tienen una posible orientación de identidad, es decir, una familia que los está buscando y de la cual tenemos muestras completas de ADN para poder agilizar la identificación, explicó.

Los relatos de las familias aportaron además características físicas muy específicas. “Una familia manifestó que su familiar tenía un diente postizo y a la hora de hacer la recuperación de los cuerpos encontramos un diente postizo. Eso permite agilizar la identificación de esos cuerpos”, contó el funcionario.

En otros casos, los parientes describieron rasgos corporales particulares que, incluso cuando el paso del tiempo ha deteriorado los restos, ayudan a orientar las investigaciones. “Hubo otra familia que mencionó la vellosidad de su familiar. Ese elemento, esa característica particular que aporta la familia, va a permitir orientar la identificación de ese cuerpo”, añadió Marín.

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La intervención en Florencia fue el resultado de años de documentación y articulación entre organizaciones sociales y académicas que habían investigado previamente el lugar. Entre ellas están la Fundación para el Desarrollo Comunitario de Samaná (Fundecos), el Centro de Estudios sobre Conflicto, Violencia y Convivencia Social (Cedat) y la organización Equitas, cuyos informes técnicos ayudaron a orientar la búsqueda. En campo, además, participaron actores locales como la parroquia del corregimiento y la corregiduría, que acompañaron el proceso humanitario.

Durante las jornadas también se recolectaron ocho nuevas muestras genéticas y se recibieron tres solicitudes adicionales de búsqueda, lo que podría abrir nuevas líneas de investigación sobre personas desaparecidas en esta región. Para la UBPD, cada recuperación es paso hacia la verdad que esperan cientos de familias en el país. En Florencia, esos siete cuerpos representan nuevas posibilidades de respuesta para quienes llevan décadas buscando a sus seres queridos.

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