Brujería, dramas de pareja y familiares capturados: la crisis del círculo cercano de “Iván Mordisco”
Detrás del bloqueo a los organismos humanitarios en su área de control está la paranoia del cabecilla del Estado Mayor Central, que siente a las autoridades respirándole en la nuca.
Periodista especializado en temas de crimen organizado, terrorismo y conflicto armado. Creador del podcast Revelaciones del Bajo Mundo. También soy escritor y dramaturgo, autor de las obras teatrales “La Trilogía del Mal” y “Estallido”.
La paranoia que caracteriza a Néstor Gregorio Vera Fernández se incrementó con la paulatina desintegración de su círculo de confianza, a tal punto que ahora desconfía hasta de los organismos humanitarios que interceden por sus combatientes heridos.
El Estado Mayor Central (EMC), la disidencia de las Farc que lidera este personaje apodado “Iván Mordisco”, emitió un comunicado esta semana anunciando que en su área de control “queda restringido el ingreso” de la Misión de Verificación de la ONU, la MAPP-OEA y Defensoría del Pueblo.
Los terroristas alegaron que “acciones humanitarias y de verificación han sido utilizadas para obtener información de nuestras posiciones, facilitando operaciones militares en nuestra contra” y que “la medida obedece a graves violaciones de confianza y neutralidad”.
La facción de “Iván Mordisco” no dio detalles de esas presuntas filtraciones de información, pero es claro que busca limitar la circulación de civiles en los sitios que considera como “su territorio”.
Fuentes de Inteligencia le indicaron a EL COLOMBIANO que detrás de este anuncio subyace el temor del cabecilla por una incursión militar que lo asesine, habida cuenta de que las autoridades han golpeado a las personas más cercanas de su anillo de seguridad, incluyendo a su propia familia.
Hay que recordar que “Iván Mordisco” estuvo a punto de morir el 9 de abril de 2025 en una incursión militar a su campamento en Solano, Caquetá. Ese día los comandos especiales mataron a siete disidentes, incluyendo a “Pollo Purino” y “el Paisa”, dos de sus guardaespaldas más cercanos.
Vera escapó por poco, dejando abandonadas sus gafas recetadas, el computador personal y su fusil Tavor X95 con mira telescópica.
La desconfianza se apoderó del comandante, pues pensaba que alguien cercano había delatado la ubicación de la guarida. Se obsesionó con las artes oscuras y se entregó a rituales de brujería para blindar el cuerpo y hacerse invisible para sus enemigos.
La hechicera que lo sumergió en esas prácticas, según las fuentes, fue alias “Jenny Lara”, una subversiva del bloque Amazonas del EMC.
“Iván Mordisco” le depositó a tal punto su confianza, que se volvieron amantes y durante el romance la agasajó con dos camionetas, un edificio de apartamentos, una finca y locales comerciales en Florencia y San Vicente del Caguán.
“Jenny Lara” custodiaba los desplazamientos de Vera en la región, lo embelesaba con brujería y compartía su lecho. La situación despertó los celos de alias “Lorena”, la novia oficial del comandante.
El 1° de octubre de 2025, actuando a espaldas de “Iván Mordisco”, la citó a un campamento improvisado en el sector Tres Islas, en el Amazonas.
Cuando “Jenny Lara” llegó al sitio con ocho disidentes, recibió una llamada de “Lorena”, en la cual esta la insultó y ordenó su muerte. Apenas colgó, sus compañeros le ataron las manos y la fusilaron.
“Iván Mordisco” perdió así la protección de las fuerzas del más allá y quedó agobiado por la ira de su novia, aumentando su aislamiento y soledad.
La persecución a la familia de “Iván Mordisco”
Ahora la persecución de las autoridades se centró en sus hermanos, a quienes la Policía señala de actuar como sus coordinadores logísticos y financieros.
El primero en caer fue Luis Hernando Vera Fernández (“Mono Luis”), arrestado en un allanamiento a una finca el 22 de agosto de 2025, en la vereda Curiche del municipio El Peñón, Cundinamarca.
Lo sindicaron de llevar 11 años integrando la red de milicias de las disidencias, es decir, desde que esta organización se separó de su casa matriz, las antiguas Farc.
Los informantes que guiaban a la Policía indicaron que “Iván Mordisco” les ordenó a sus familiares moverse de Cundinamarca hacia el municipio de Falán, Tolima, buscando evadir el cerco.
Sin embargo, allá tampoco lograron pasar desapercibidos. El 7 de marzo de 2026 capturaron a Juan Gabriel Vera Fernández (“la Jota”).
El director de la Policía, general William Rincón, comentó que “sería el responsable de coordinar homicidios selectivos contra firmantes de paz”, entre ellos el de Ángel Cediel Ordóñez Sandoval, ocurrido el 17 de enero del presente año.
A los dos días (marzo 9) detuvieron a otro miembro de la dinastía familiar en ese mismo pueblo, en el sector La Plazuela: Andrés Vera Fernández (“Conejo”), cuando pretendía escapar a bordo de un bus.
“Dentro de sus principales labores estaba la de brindar apoyo logístico a las diferentes estructuras de las disidencias de su hermano. Así mismo, la de coordinar la expansión de sus redes hacia el centro del país.
Estaría vinculado a varios homicidios en contra de firmantes del Acuerdo de Paz, y por administrar bienes adquiridos con dineros ilícitos del narcotráfico, la minería ilegal y la extorsión”, reportó la Policía sobre “Conejo”.
Del cerco investigativo instalado en Tolima logró evadirse un cuarto hermano, José Manuel Vera Fernández (“José”), quien se ocultó en una casa de Bogotá, en la localidad de Ciudad Bolívar.
Pero allá le llegaron los policías, capturándolo en un allanamiento el pasado 13 de marzo, en cumplimiento de una orden judicial por homicidio agravado, secuestro y porte ilegal de armas de fuego.
“El capturado sería dinamizador de homicidios selectivos contra firmantes de paz y estaría vinculado con la administración de inmuebles en Cundinamarca, utilizados por esta estructura criminal para la planeación de actividades delictivas y el resguardo de sus integrantes”, aseveró Rincón.
Según las fuentes militares, “Iván Mordisco” tiene 10 hermanos, cuatro de ellos ya en las cárceles. ¿Cuántos más caerán? “No existe escondite ni apellido que esté por encima de la ley. No permitiremos que sigan sembrando terror en Colombia”, declaró el director de la Policía.
A esta persecución se suma la guerra contra su antiguo socio Alexánder Díaz Mendoza (“Calarcá”), a quien en Guaviare le mataron a unos 60 combatientes en los últimos meses.
Como “Calarcá” está en un proceso de paz activo con el Gobierno, la Fuerza Pública no lo toca, situación que inevitablemente ha fortalecido su posición en contra de Vera.
“Iván Mordisco”, además, trató de expandir sus redes a Antioquia mediante la incorporación del frente 18, que delinque en el norte del departamento, pero la estructura está prácticamente desmantelada.
El 9 de marzo murió en un bombardeo su cabecilla “Ramiro”, junto a otros seis terroristas; y cinco días después arrestaron a su sucesor “Tres Codos”, y a “Manteco”, a quien Vera había enviado a administrar sus fuerzas en Antioquia.
Del frente 18, presuntamente, solo quedaron 7 combatientes mandados por “Iván Mordisco” desde Cauca, que ahora están tan desorientados como su jefe.
Bloque de preguntas y respuestas
- ¿Por qué “Iván Mordisco” restringió el ingreso de organismos humanitarios?
- Porque su estructura asegura que esas acciones habrían sido usadas para obtener información sobre sus posiciones y facilitar operaciones militares en su contra.
- ¿Qué ha pasado con la familia de “Iván Mordisco”?
- Las autoridades han capturado a varios de sus hermanos, a quienes señalan de cumplir funciones logísticas, financieras y criminales dentro de la estructura.
- ¿Quiénes hacen parte de los organismos restringidos por el EMC?
- La Misión de Verificación de la ONU, la MAPP-OEA y la Defensoría del Pueblo, según el comunicado citado en la nota.