Los “disparates” de Petro en el ocaso de su mandato, ¿desesperado?
También se ha deteriorado su relación con la fiscal Luz Adriana Camargo: reproches públicos, choques por investigaciones sensibles y tensiones alrededor de la política de “paz total”.
El 12 de marzo de 2024, mientras el país seguía minuto a minuto la votación en la Corte Suprema que definiría a la nueva fiscal general, en la Casa de Nariño el ambiente era de júbilo. Cuando se confirmó el nombre de Luz Adriana Camargo, el presidente Gustavo Petro celebró la decisión y habló de un “viraje” necesario para la Fiscalía, de la posibilidad de convertirla en una institución más “pulcra”.
El mensaje sonaba a punto de partida. Después de una relación tormentosa con el anterior fiscal, el Gobierno veía en Camargo la oportunidad de bajar el tono de la confrontación.
Sin embargo, como en toda telenovela latina, de una relación formal, cercana y que parecía atravesada por una sintonía entre ambos, queda no más el recuerdo.
Ahora el clima es otro. La expectativa de complicidad dio paso a la incomodidad. Desde el Gobierno han surgido cuestionamientos sobre el ritmo y el enfoque de algunas investigaciones, mientras la fiscal ha insistido en que su despacho actúa con autonomía y sin interferencias políticas. Así como se espera en cualquier democracia, al final, la Fiscalía tomó un camino de independencia frente al poder presidencial y ese viraje —que en su momento fue celebrado— ahora parece generarle incomodidad al mandatario que lo impulsó.
Si algo demostraba la historia política reciente era que lo excepcional no habría sido el distanciamiento, sino la permanencia de los elogios.
El ejemplo más directo es la relación con Petro y sus “cercanos”. Justamente, el jefe de Estado no ha sido un mandatario de relaciones largas, ni siquiera con sus aliados más cercanos.
El ir y venir de más de 60 ministros en lo que va de su Administración es prueba de una dinámica marcada por el desencanto rápido y los giros bruscos; de decisiones apresuradas, de cargos nombrados a las ‘carreras’ y distanciamientos, a veces, casi inmediatos.
Bajo esa lógica, la relación con la fiscal no estaba blindada. Tarde o temprano, la distancia iba a aparecer.
De la terna a las “diferencias”
El primer atisbo de esta “ruptura” se produjo el 25 de marzo de 2025. En un Consejo de Ministros televisado —escenario que el mandatario ha convertido en tribuna política— sorprendió al cuestionar abiertamente el desempeño de Luz Adriana Camargo. Habló de una Fiscalía “paralizada” frente a los grandes casos del país. Mencionó investigaciones sensibles como el escándalo de corrupción en la UNGRD y el proceso contra Diego Marín Buitrago, alias Papá Pitufo.
En ese momento sugirió que los expedientes avanzaban con lentitud y que Colombia esperaba resultados más contundentes. “Hay que conversar con la fiscal qué pasa, porque esa entidad está para descubrir estas cosas, porque estos son delitos que el presidente ya no puede investigarlos. Yo puedo actuar en lo investigativo, pero la investigación es de jueces y fiscales. Pero si los jueces y fiscales lo que están haciendo es investigar a favor”, indicó el mandatario.
La fiscal “silenciosa”
Camargo, sin embargo, no respondió en el mismo tono. Si algo ha caracterizado su gestión es la prudencia. En varios sectores, incluso entre críticos, la han llamado “la fiscal silenciosa”. No ha buscado protagonismo ni ha convertido las fricciones en espectáculo.
Ha mantenido la discreción como método y, frente a las embestidas públicas, ha enviado recordatorios sobre la autonomía del ente acusador.
Es más, en varias ocasiones ha preferido no dar declaraciones al respecto, o simplemente responde a los señalamientos directos del presidente de manera escueta.
3. “Los disparates”
Como tiende a ser costumbre, el presidente Gustavo Petro ha tenido, en varias ocasiones, intervenciones presidenciales que duran horas.
El más reciente, un Consejo de Ministros en Montería. Al departamento de Córdoba se dirigieron todos los ministros del presidente para, desde la zona afectada, hablar sobre lo que está pasando a causa de la ola invernal que afronta la región, que ha dejado miles de hectáreas inundadas.
Desde allí habló de todo. De un supuesto complot a su integridad orquestado por un general de la Policía, de que lleva “dos días no en brazos del amor, sino escapándose de que lo maten”, hasta la supuesta “cercanía” que tendría el esposo de la fiscal Camargo con el candidato presidencial Abelardo de la Espriella, férreo crítico y contendiente de la izquierda en los próximos comicios para aspirar a llegar a la Casa de Nariño.
En medio de todo lo que dijo, se demoró casi cinco horas en construir su discurso, uno en el que hizo llover enjuiciamientos directos, uno de ellos a la fiscal Luz Adriana Camargo. Acá el detalle de alguno de ellos y otros, que durante su mandato ha marcado un antes y un después en la relación entre Presidencia y la Fiscalía.
1. ¿Esposo de la fiscal “cercano” a Abelardo?
En medio de la retahíla del discurso del presidente Gustavo Petro, este mencionó un supuesto nexo entre la fiscal Camargo y el candidato presidencial de derecha, Abelardo De la Espriella. “¿Por qué no cumplió? Porque hay un robo en Urrá y es la Fiscalía amiga de De la Espriella la que tiene que resolverlo. Y De la Espriella está metido en ese pastel (...). Yo no sé, la verdad, pero si hay una relación política entre De la Espriella y el marido de la fiscal (...), ¿quién resuelve esto en la Justicia?”, dijo el mandatario.
Por su parte, Abelardo de la Espriella desmintió esas afirmaciones. En entrevistas aseguró, en referencia al esposo de la fiscal, que “no sé quién es Germán Marroquín Grillo, no lo conozco. Si me lo encuentro en la calle, no sé quién es”.
2. Topes de campaña y defensa a Roa
Petro también se refirió al presidente de Ecopetol, Ricardo Roa, investigado por presuntas irregularidades en la financiación de la campaña de 2022. Desde que el Consejo Nacional Electoral abrió la investigación, Roa —entonces jefe de campaña— ha estado bajo escrutinio. Esta semana, el fiscal delegado contra la criminalidad organizada, Raúl González Flechas, confirmó que radicarán dos solicitudes de imputación en su contra: una por el caso de la campaña presidencial y otra por supuestas irregularidades en la compra de un apartamento en Bogotá.
Durante su intervención, el mandatario lo defendió: “Ahora Roa, por sobre topes de campaña, que yo que me he leído ese proceso de pie a paso, pues no tienen que creerme, pero sé que no hubo ningún sobrecosto”.
3. ¿Inclusión en la lista Clinton a la fiscal?
“Hemos perdido apoyo de la fiscal general, preocupada por su inclusión en la lista Clinton, cuando debe avanzar en la solución sociojurídica del conflicto armado en varias regiones”, escribió el presidente en un mensaje publicado en su cuenta de X en diciembre del año pasado, en el que hizo alusión a una presunta “inclusión” de Camargo en ese listado. Esto ocurrió meses después de que el jefe de Estado fuera incluido en la lista de la OFAC. Este es apenas uno de los ejemplos que evidencian el ya más que aparente distanciamiento entre Petro y Camargo.
4. Alias Papá Pitufo y el supuesto “retraso” en el caso
El primer episodio público de tensión se registró el 25 de marzo de 2025. Durante un Consejo de Ministros televisado —espacio que el mandatario ha convertido en plataforma política— cuestionó de manera directa la gestión de la fiscal Luz Adriana Camargo. Se refirió a una Fiscalía “paralizada” frente a distintos casos, pero uno llamó la atención: el proceso contra Diego Marín Buitrago, alias Papá Pitufo.
Según planteó entonces, los expedientes avanzaban con lentitud y el país reclamaba decisiones más contundentes. “Hay que conversar con la fiscal, qué pasa, porque esa entidad está para descubrir estas cosas (...). Pero si los jueces y fiscales lo que están haciendo es investigar a favor”, aseguró.
5. El general “saboteador”
Y es que Petro, sin mencionar nombre alguno, en el Consejo de Ministros del martes de esta semana, dijo que “hay un general que ordené retirar de la Policía. Tenía una misión extraña, alguien le dio la orden, obviamente no nosotros, para ponerme sustancias psicoactivas en el carro”.
Acto seguido, dio una pista del oficial: “Ese tiene que ver con usted, le allanó su casa”, señaló, dirigiéndose al ministro del Interior, Armando Benedetti. Y complementó Petro que este general supuestamente “tenía como misión destruir la reunión con (Donald) Trump, de alguna manera u otra”. A este general al que se refería el presidente, ayer fue destituido.
6. Las trabas en el caso del magnicidio de Miguel Uribe Turbay
Uno de los episodios que marcó distancia entre Carmargo y Petro fue la investigación por el magnicidio del senador Miguel Uribe Turbay. La falta de resultados inmediatos y la ausencia de responsables identificados abrieron espacio a especulaciones.
El presidente, desde sus redes sociales, lanzó hipótesis propias sobre lo ocurrido, planteó teorías y hasta anunció que solicitaría apoyo internacional para fortalecer la investigación. La fiscal reaccionó con firmeza inusual. Pidió al mandatario abstenerse de interferir en las investigaciones, evitar comentarios que pudieran afectar el curso del caso y dejó claro que la Fiscalía no necesitaba respaldo externo. “Es bueno tener claras las compentencias”, dijo en ese momento Camargo.
7. “La podredumbre que hicieron en el CNE”
El presidente Gustavo Petro, en medio de ese Consejo de Ministros este martes pasado, también aseguró que no hubo irregularidades en la financiación de su campaña y cuestionó las investigaciones en curso.
“Tenemos la Fiscalía, nosotros no tenemos sobretopes, punto. Yo he mirado esa contabilidad para arriba y para abajo y sé la podredumbre que hicieron en el Consejo Nacional Electoral. No hablo de más, pero nosotros no tenemos sobretopes”, afirmó el mandatario.
Petro sostuvo además que la apertura de un proceso penal por los mismos hechos tendría como objetivo afectarlo a él directamente. “El que esté iniciándose un proceso penal por lo mismo significa que quieren ir por la cabeza del presidente (...) y entendámoslo, y eso se hace desde la cúpula máxima de la Fiscalía, no una fiscal por ahí”.
En su intervención también hizo referencia a otros casos judiciales. “Como quería llevar a mi hijo preso, como se llevaron al doctor en economía Bonilla, que no tiene ninguna culpa de lo que pasó en UNGRD, y creo que Velasco tampoco”, señaló.
8. El ‘encontronazo’ con Meisel
A propósito de las inundaciones en Córdoba, Gustavo Petro señaló directamente al senador Carlos Meisel (Centro Democrático), luego de que este increpara al mandatario, con un trino en X (antiguo Twitter), por solo hablar “mierda” de “lo divino y lo humano y no ha logrado una sola acción que saque medio milímetro de agua”. A esto, el gobernante le respondió que “sus amigos, Meisel, se tiraron el ciclo natural del agua para quedarse con la tierra a sangre y fuego. No derramaron filosofía, sino sangre y cadáveres y ahora arrojan agua sobre el campesinado que guardaron en las generadoras hidroeléctricas para semejar una escacez de gas y venderle el agua a la gente a precio diez veces más alto”.
Pero el rifirrafe siguió. El congresistas le respondió que “aquí lo importante es trabajar por los cordobeses y NO las capacidades de mi cerebro. Yo no tengo los problemas de egos que sufre usted, así que le acepto sin réplica sus valoraciones cognitivas”.
9. Urrá y la “culpa” del desbordamiento de la represa
En los últimos días ha hablado de tantos temas, de todo, que es difícil seguirle el hilo. Sin embargo, todo ha estado enmarcado en la actual crisis que afronta el departamento de Córdoba a causa de las inundaciones.
En el Consejo de Ministros del pasado lunes, Petro afirmó que entre 2020 y 2024 la hidroeléctrica Urrá habría superado los volúmenes máximos permitidos, pese a los reiterados llamados y estudios técnicos de la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (Anla). Estas declaraciones se dieron en el contexto de las fuertes lluvias y las afectaciones en Córdoba, que el Gobierno relaciona con el manejo de los embalses y la operación de la central hidroeléctrica. Incluso, el presidente había publicado varios trinos y en uno de ellos dijo que las descargas que realizaba la hidroeléctrica eran un crimen ambiental.
“El gerente debe renunciar de inmediato y asumir sus responsabilidades penales”, escribió. Y así fue. Juan Acevedo Rocha presentó su renuncia al cargo de presidente encargado (primer suplente de presidente) de la Hidroeléctrica de Urrá S.A este 10 de febrero.
10. Negó “prisiones” del M-19
El presidente de la República defendió esta semana en su red social favorita que el M-19 “no usó prisiones”, que liberaba a todo combatiente capturado y que cualquier retención fue apenas un experimento inicial inspirado en la “tecnología urbana tupamara”.
Prensa de la época, consultada por EL COLOMBIANO, registra la antesala del M-19 con estas estructuras clandestinas, que tomaron de los guerrilleros tupamaros en Uruguay que usaban casas bajo el nombre de “cárcel del pueblo”. Sobre esto, documentos de inteligencia militar confirman la existencia de esas estructuras. La arquitectura del secuestro diseñada por el M-19 revelaba una obsesión por la invisibilidad y la ingeniería subterránea.
11. Los señalamientos sobre la “Paz Total”
Petro ha intentado sostener su apuesta por negociaciones amplias con grupos armados, incluyendo beneficios judiciales para máximos cabecillas.
En varios casos, la Fiscalía se convirtió en un muro jurídico que frenó decisiones que, a su juicio, excedían el marco legal. Para el presidente, esa postura fue leída como falta de alineación. En X insinuó que el Gobierno había “perdido el apoyo” de la fiscal —como si ese fuera su rol—. En ese momento, el jefe de Estado ubicó a la fiscal como un obstáculo para la implementación de salidas jurídicas en zonas donde avanzan diálogos regionales con el grupo criminal al mando del disidente alias Calarcá. “Debe avanzar en la solución sociojurídica del conflicto armado (...). La paz siempre es el objetivo”, escribió.
Además, en diciembre del año pasado, el choque volvió a escalar cuando Petro cuestionó públicamente que la Fiscalía no hubiera solicitado la extradición desde España de alias ‘Mono Gerley’, señalado como presunto lavador de activos del ELN. El mandatario habló de prioridades equivocadas en la lucha contra el crimen organizado y sugirió que se repetían prácticas del pasado.
12. Otros, de los tantos, “disparates” que dijo
Ha escrito y ha dicho en los últimos días distintas aseveraciones de dictámenes que hará, que el rastro de las ideas se desdibuja.
Por ejemplo, a través de un mensaje en su cuenta de X, aseguró que va a “decretar que Gorgona sea un centro de investigación científica de alto nivel nacional e internacional”.
También, en un Consejo de Ministros, habló sobre una propuesta que presuntamente le habría hecho al presidente de Estados Unidos en el encuentro que tuvo en la Casa Blanca la semana pasada. “Eso le dije a Trump: le pongo el tubo para que exporte gas y el gas que queman en Venezuela se use y llegue acá. Se desplomarían los precios y se acaba el monopolio. Señor Sarmiento, váyase a la sexta porra si no quiere ayudar a los colombianos”.
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