Petro le pidió al comisionado Patiño que frene la paz con ‘Calarcá’: “se dedicó fue a matar soldados”
El mandatario colombiano aseguró que las disidencias de Calarcá estarían detrás de varios enfrentamientos en la selva colombiana y, además, estarían empeorando la situación de seguridad en la frontera con Ecuador.
Comunicadora social con énfasis en Periodismo y Audiovisual de la Javeriana. Ha trabajado para El Tiempo, Portafolio, Directo Bogotá y ahora en EL COLOMBIANO. Apasionada por temas de cultura, género y derechos humanos.
”Calarcá se dedicó fue a matar soldados o a matar con crímenes de guerra a sus rivales de las FARC, del estado mayor central, que es narco-narco. Pues no hay paz”, esas fueron las palabras con las que el presidente Petro le comunicó al país que, en las últimas horas, la orden que Ottty Patiño, Consejero Comisionado para la Paz de Colombia, recibió fue la de frenar el proceso de Paz Total con aquellas disidencias.
El anuncio lo hizo durante el consejo de ministros de este martes, en donde añadió: “la paz tiene que hacerse sobre bases serias, no sobre mentiras”.
Y es que, desde que consiguieron un puesto en el proceso de paz organizado por el presidente Petro, las disidencias de Calarcá aprovecharon para reclutar miembros: muchos de ellos menores de edad. Según reportes de autoridades, la organización criminal creció un 111%.
A la par, aquellas disidencias dejaron de lado los procesos de erradicación de cultivos ilícitos y se dedicaron a orquestar ataques contra civiles y agentes de la fuerza pública.
La situación se estaba volviendo tan insostenible que incluso la Fiscalía General de la Nación inició presiones contra el Gobierno para actuar en contra de Calarcá. ¿Qué sucedió?
Los ataques de Calarcá a la población civil
A pesar de haber gozado de un puesto en la Paz Total (que les otorgo beneficios judiciales y militares), las disidencias de Calarcá nunca pararon de atemorizar a la ciudadanía.
En el último mes, por ejemplo, la Gobernación de Caquetá confirmó que recibió reportes de al menos 100 casos de violaciones a los acuerdos de las mesas de diálogo por parte de aquella estructura criminal.
Uno de ellos conmovió al país. El 30 de marzo de este año, un hombre y una mujer denunciaron a las autoridades que habían sido secuestrados por las disidencias de Calarcá a inicios de ese mismo mes.
Lo más preocupante fue que, antes de ser llevados, escondieron a sus 5 hijos en la selva para evitar que el grupo armado criminal los reclutara. El menor tenía 6 años, el mayor tenía 16. Al volver, no los encontraron.
En contexto: Fiscalía evalúa reactivar orden de captura contra alias ‘Calarcá’: ¿de qué depende?
Pese a que tras días de búsqueda las autoridades dieron con el paradero de los menores de edad, todos los hechos registrados resultaron tan preocupantes que incluso la Fiscalía General de la Nación inició un plan para reactivar orden de captura contra el líder de aquellas disidencias: Alexander Díaz Mendoza (conocido como alias ‘Calarcá).
Y es que el caso de los menores desaparecidos y el secuestro de sus padres no es el único crimen reciente en el historial de aquella agrupación.
El 6 de enero de 2024 una foto del líder social Juan Gabriel Hurtado Betancour, en donde aparecía amarrado y aterrado, circuló por redes sociales. Días después apareció muerto: lo habían asesinado. Según chats encontrados en un dispositivo de ‘Calarcá’, él sería el responsable de dar la orden de ejecutar aquel atroz crimen.
Los chats mismos son un escándalo. Fueron encontrados en las pertenencias del líder criminal durante un retén en Anori, Antioquia. En la camioneta en donde se transportaba el hombre —que pertenecía al Estado y era custodiada por la Unidad Nacional de Protección— había un menor de edad que había sido reclutado forzosamente.
No es solo eso. Según documentos del mismo dispositivo, ‘Calarcá’ habría recibido información de inteligencia que le permitieron omitir retenes, huir a tiempo de sitios y transportar armas en camionetas del Gobierno. Todos esos hechos están consignados en un folio de la Fiscalía General de la Nación bajo el nombre: “Archivos de ‘Calarcá’”.
La fiscal Luz Adriana Camargo aseguró que las pruebas y peritajes indican que la información recogida de aquel dispositivo es totalmente verídica, lo que puso en problemas a dos generales de confianza del Gobierno Petro: Wilmer Mejía y Juan Miguel Huertas Herrera.
Fuera de los archivos de ‘Calarcá’ la situación tampoco muestra mejoría. El 2 de marzo de este año, Empresas Públicas de Medellín (EPM) denunció que llevaba varios meses siendo víctima de extorsiones por parte de aquellas disidencias y de alias Primo Gay, quien ya fue capturado.
Uno de los aspectos más preocupantes de esa denuncia fue un video enviado desde la casa de máquinas de la hidroeléctrica Hidroituango, en el que un supuesto miembro de esa estructura criminal afirmaba “estamos dentro”, mientras grababa las operaciones del personal.
Ataques de Calarcá contra la fuerza pública colombiana
Otro episodio relacionado con este grupo ocurrió en la madrugada del 15 de marzo, cuando dos policías fueron asesinados en un peaje del municipio de Guataquí, en Cundinamarca.
Según conoció en primicia EL COLOMBIANO, los responsables serían integrantes del frente 36 de las disidencias de las Farc, que operan en Antioquia bajo las órdenes de Alexánder Díaz Mendoza; es decir, alias Calarcá.
Las víctimas fueron Diana Carolina García Rubio, de 36 años, y el patrullero Jeison Alberto Daza Rosso, de 42, ambos adscritos a la Policía de Tránsito y Transporte.
El hecho ocurrió cuando los uniformados realizaron un pare de rutina a un campero Mitsubishi verde que transitaba por la zona. Los ocupantes del vehículo les quitaron sus armas y les dispararon, luego huyeron.
Por este caso fueron capturados cuatro adultos y un menor de 13 años: sí, otro adolescente en manos de Calarcá.
A la estructura criminal también se le achaca el ataque al helicóptero Black Hawk en Amalfi, donde fueron asesinados 13 policías.
La reactivación de orden de captura contra Calarcá
Aunque el presidente aún no ha dado la orden explícita de reactivar la captura en contra de Calarcá, la Fiscalía General de la Nación (encabezada por Luz Adriana Camargo) conformó un grupo especial que se dedica, en exclusiva, a fortalecer el caso y consolidar las pruebas de los crímenes cometidos por el criminal para que, si llega el momento, su captura sea indebatible jurídicamente.
El equipo está integrado por fiscales e investigadores de distintas dependencias, entre ellas la Dirección Especializada contra el Crimen Organizado, la Dirección de Derechos Humanos y la Unidad Especial de Investigación. La idea es unificar en un solo frente los procesos y evidencias para estructurar una imputación sólida por los delitos que se le atribuyen.
“El hecho de que se suspendan órdenes de captura no significa que las investigaciones penales se detengan. Las cuentas con la justicia no se congelan por una mesa de diálogo”, dijo Camargo en entrevista con El Espectador.
Y añadió: “Su caso es muy grave como para estar en una mesa de negociación. En eso se fundamenta nuestra solicitud al alto comisionado de paz para que permita emitir la orden de captura”.