Hasta tres ruedas de prensa al día y sin preguntas: así funcionaría el nuevo esquema de comunicación del Gobierno
La Casa de Nariño avanza en una estrategia para centralizar las comunicaciones oficiales en Presidencia y en el vocero Miller Soto. La instrucción apunta a reducir el contacto directo entre medios y ministros.
La estrategia de comunicaciones del gobierno de Abelardo de la Espriella comienza a redefinirse desde la Casa de Nariño. Mientras fuentes enteradas señalaron a este medio que lo ideal sería que el vocero oficial designado, Miller Soto, hable ante los medios de comunicación entre dos y tres veces al día, la instrucción que ha empezado a transmitirse a las diferentes entidades sería la de reducir al máximo el contacto directo entre ministros y la prensa.
Le puede interesar: Los detalles detrás de la declinación del nombramiento de Carolina Gómez como vocera de De la Espriella
Las comunicaciones de Presidencia, según la hoja de ruta que se ha venido definiendo, serán coordinadas por la Oficina de Vocería Oficial del Gobierno de Colombia y la Oficina de Prensa. Esto, al estilo del presidente Donald Trump en Estados Unidos.
Desde el equipo de comunicaciones han explicado que el propósito es “garantizar que la información llegue a los colombianos de manera oportuna, precisa, coherente y por los canales institucionales establecidos”, según compartió el nuevo Gobierno en un comunicado incluso antes de que se posesionara De la Espriella.
Y parece que durante estos 20 días algunos anuncios no han salido como el Gobierno esperaba, por lo que la Casa de Nariño está buscando profundizar en esa estrategia de centralizar todas sus comunicaciones en el vocero (cargo que aún no existe en Colombia) y en el Presidente.
Sin embargo, versiones hablan incluso de priorizar entrevistas a “medios amigos”. Este medio consultó a la Presidencia sobre el tema, pero no obtuvo respuesta al respecto.
La centralización también quedó planteada en una advertencia que ha circulado desde el Gobierno: “Cualquier información difundida por personas distintas a los voceros oficialmente designados no representa la posición oficial del gobierno”.
El mensaje, en la práctica, reduce la autonomía de ministros y otros integrantes del Ejecutivo para hablar con los medios de comunicación o emitir pronunciamientos sobre asuntos oficiales sin pasar previamente por los canales definidos por Presidencia.
De acuerdo con fuentes consultadas, detrás de la estrategia estaría el interés de blindar las comunicaciones del Gobierno y evitar contradicciones, mensajes cruzados o eventuales crisis derivadas de declaraciones individuales de los funcionarios.
Ministros, con pocas declaraciones
La nueva dinámica ya empieza a percibirse en la relación de los ministros con los medios. La semana pasada, por ejemplo, la ministra de Salud Ana María Vesga fue vista en el Congreso, pero, pese a ser requerida por varios periodistas, no aceptó dar declaraciones.
Situaciones similares se han presentado con otros integrantes del gabinete que han sido buscados por diferentes medios sin obtener respuestas o declaraciones directas, como el ministro de Ambiente, Fabio Arjona; quien tras su nombramiento salió a dar declaraciones, pero luego de su posesión no lo ha hecho más.
Hasta ahora, uno de los ministros que más ha hablado con la prensa ha sido el jefe de la cartera del Interior, Rodrigo Lara. De manera eventual, también la ministra de Educación, Viviane Morales, ha atendido a medios de comunicación.
Sin embargo, fuentes políticas dudan de que una estrategia de centralización tan estricta pueda mantenerse de manera uniforme. Algunos ministros tienen una larga trayectoria política previa a su llegada al gabinete y están acostumbrados a manejar sus propias relaciones con la opinión pública y los medios.
La pregunta será si todos estarán dispuestos a renunciar a esa autonomía en favor de una única vocería desde la Casa de Nariño.
Presidencia concentra los grandes anuncios
El esquema no es nuevo. Ya en julio, un comunicado del Gobierno había anticipado la decisión de concentrar la comunicación oficial. En ese entonces se había designado también a Carolina Gómez, quien ayer confirmó que ya no sería vocera.
“Las actividades, anuncios y posiciones oficiales del presidente electo, de los ministros designados y del equipo de gobierno serán divulgada exclusivamente a través de la Oficina de Vocería Oficial del gobierno de Colombia y de la Oficina de Prensa”, decía el mensaje divulgado entonces.
Bajo esta estructura, Miller Soto tendría una función central. Además de comunicar la agenda presidencial, deberá recopilar información relevante de las diferentes entidades del Estado para transmitir las posturas oficiales del Gobierno: una tarea no menor si se tiene en cuenta que son 18 ministerios y decenas de entidades del Ejecutivo.
En la práctica, buena parte de la estrategia comunicativa parece recaer también directamente sobre el presidente De la Espriella, quien ha convertido las noches de los domingos en un espacio para dirigirse al país.
Sus intervenciones también han cambiado de formato. El mandatario pasó de hacer pronunciamientos sentado en su biblioteca a hablar desde un atril, con discursos que parecen estar cuidadosamente planeados, con temas previamente definidos, cifras y puntos específicos.
Son alocuciones públicas en las que, sin embargo, no hay espacio para preguntas de los medios de comunicación.
De acuerdo con una de las actas de las reuniones conocidas por la Unidad Investigativa de Caracol Radio, en las que participaron los responsables de comunicaciones de distintas carteras junto con la jefe de comunicaciones de la Casa de Nariño, María Fernanda Sandoval, se habrían definido las pautas.
Una de las instrucciones señalaría que no se den ruedas de prensa ni entrevistas a medios que no sean considerados “amigos”, salvo cuando se trate de un asunto estratégico y exista una autorización previa de Presidencia.
Otra de las directrices sería que durante eventos en los que haya presencia de periodistas, los ministros solamente podrían dar una declaración, pero sin abrir posteriormente un espacio para preguntas. Los viceministros, por su parte, tendrían que guardar silencio.
En último término, sería Presidencia la que seleccionaría la información que debe ser comunicada y Miller Soto quien se encargaría de transmitirla públicamente.
Además, desde Presidencia se ordenó a los ministerios remitir toda la información relacionada con sus planes de medios vigentes y las pautas que tienen activas. La instrucción, según la información conocida, es detener esas estrategias hasta que sean revisadas.
La movida de De la Espriella ha sido comparada con el modelo de comunicación de la Casa Blanca, donde existe una figura de vocería encargada de comparecer regularmente ante los medios y comunicar las posiciones oficiales del Gobierno.
La diferencia estará en el alcance que finalmente tenga la estrategia en el país. Mientras la figura de un vocero (aún sin posesionarse) busca unificar los mensajes del Ejecutivo, las instrucciones que se han empezado a conocer plantean un esquema más amplio de control sobre quién puede hablar, qué puede anunciarse y bajo qué condiciones pueden los funcionarios relacionarse con la prensa.
Hasta ahora la Fundación para la Libertad de Prensa (Flip) tampoco se ha pronunciado al respecto.
Para consultar contenido premium o profundizar sobre sus temas de interés de Medellín, Antioquia, Colombia y el Mundo, regístrese aquí.
Bloque de preguntas y respuestas
- ¿Quién será el principal vocero del gobierno de Abelardo de la Espriella?
- Miller Soto, abogado, tendrá como función principal comunicar la agenda presidencial y recopilar información de las entidades estatales para transmitir las posiciones oficiales. Su cargo, sin embargo, aún no existe en la estructura del Ejecutivo en Colombia.
- ¿Los ministros del gobierno De la Espriella podrán hablar con la prensa?
- La nueva estrategia apunta a limitar y centralizar las vocerías. Según las directrices conocidas, los ministros podrían dar declaraciones en determinados eventos, pero sin espacios para preguntas, y las entrevistas o ruedas de prensa requerirían autorizaciones.
- ¿Cómo serán las comunicaciones del presidente Abelardo de la Espriella?
- El presidente ha concentrado sus principales pronunciamientos en alocuciones públicas, especialmente los domingos en la noche. Los anuncios más relevantes de cada cartera los daría él mismo.