Colombia

Así se está armando parte del gabinete de De la Espriella y Restrepo: estos nombres serán clave

EL COLOMBIANO conoció posibles nombres para el gabinete: hay figuras de varios partidos, cercanos e independientes. Algunos se están moviendo para armar mayorías en el Congreso. Además, ¿qué papel jugará Estados Unidos?

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Periodista y politólogo de la Universidad Javeriana de Bogotá. Máster en audio digital y pódcast del Centro de Estudios Superiores Barreira en España. He desempeñado distintos roles en Colmundo Radio, El Tiempo y Noticias RCN. En EL COLOMBIANO cubrí al presidente Gustavo Petro y actualmente soy el editor de Actualidad que abarca temas políticos, judiciales, de salud e internacionales. Cocinero aficionado, melómano y cinéfilo.

Estudié Ciencias Políticas en la Universidad Eafit de Medellín. Empecé en la prensa gracias al periodismo universitario y las columnas de opinión y después me formé en la Escuela Periodismo Multimedia El Tiempo, donde cubrí temas políticos, electorales y regionales. Soy fanático de la música, la cultura y la literatura.

hace 1 hora

En Manuel Restaurante, en Barranquilla —de esos de cocina de autor—, Abelardo de la Espriella recibió los resultados el domingo en la noche acompañado de su gente más cercana, incluyendo varios políticos que, según el presidente electo, “tienen cara de ministros”; así le dijo en un video a Jaime Andrés Beltrán, exalcalde de Bucaramanga que suena para ser ministro de las TIC.

Esa misma noche, luego del discurso en la rotonda de Ventana al Mundo, todo ese grupo de personas y muchas otras —60 más que el domingo de primera vuelta, según fuentes— llegaron a una casa en Puerto Colombia a una fiesta a celebrar el triunfo. A todos los asistentes les quitaron los celulares. “Abelardo estuvo todo el tiempo en una tranquilidad evidente, como con el deber cumplido, mientras todo el mundo estaba eufórico. Él les preguntaba cómo les había parecido el discurso”, dice bajo reserva una persona que estuvo presente.

La fiesta terminó sobre las 3 de la madrugada. Entre los temas que conversaron varios grupos, por supuesto, estuvo la conformación del gabinete, la relación con el Congreso y hasta de la forma en la que Abelardo manejaría las comunicaciones: “Puede que sea muy al estilo gringo: voceros y pocas entrevistas”, agrega la fuente.

EL COLOMBIANO conoció en primicia que el nombre que más se escuchó de boca del propio presidente electo para promover como presidente del Senado es el de Alfredo Deluque, el congresista del Partido de La U que lideró la campaña de “Defensores de la Patria” en La Guajira y que desde ya se perfila para promover la agenda del nuevo gobierno y sobre todo ir explorando el diálogo con los legisladores para armar una bancada mayoritaria en el Congreso.

De entrada, las fuentes indican que para garantizar la gobernabilidad, deben tener a los partidos Liberal, Cambio Radical y La U, además del Centro Democrático y Salvación Nacional, cuyo apoyo no está en duda.

Otros nombres para el gabinete

Según conoció EL COLOMBIANO por fuentes enteradas, en el sonajero para conformar el gabinente hay nombres del círculo cercano de De la Espriella en campaña, del Centro Democrático, de la Gran Consulta por Colombia y otras figuras independientes.

El jefe de debate de campaña, Mauricio Gómez Amín, sería ministro del Interior. Aunque otras versiones reveladas por Noticias RCN indican que más bien sería Rodrigo Lara, pues Gómez buscaría estar más de cerca a Palacio. Ambos son excongresistas con experiencia.

En Ambiente estaría la reconocida bióloga marina Sandra Bessudo, quien fue clave para exponer las políticas medioambientales de cara a segunda vuelta y apareció en varios lugares junto a José Manuel Restrepo.

En Defensa, cartera clave, estaría Carlos Andrés Ríos, quien hasta 2025 también estuvo de lleno en el Centro Democrático; también fue el gerente de campaña, por lo que deberá responder por las cuentas ante el Consejo Nacional Electoral (CNE).

El secretario general de Presidencia, es decir, director del Dapre, sería Joaquín Gutiérrez, secretario privado durante la campaña; es amigo personal de De la Espriella.

Para Justicia querrían nombrar a Mauricio Gaona, aunque él ha dicho en diferentes ocasiones que no.

En el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar estaría Juliana Gutiérrez, quien se quemó al Senado; esta empresaria es hermana del alcalde de Medellín, Federico Gutierrez.

En Planeación Nacional, otro cargo clave, suena el economista Saúl Pineda, ficha de José Manuel Restrepo, o Alejandro Salazar, de la consultora Breakthrough y autor del libro “La estrategia emergente”.

Para Hacienda hay varios nombres posibles y sería un cargo que también sugeriría Restrepo, quien ocupó esa cartera durante el gobierno Duque. En primer lugar, las ex codirectoras del Banco de la República, Carolina Soto y Ana Fernanda Maiguashca. También suena la exministra de Vivienda y exgobernadora del Atlántico, Elsa Noguera, ficha de la casa Char que apoyó de frente a De la Espriella en ese departamento desde la primera vuelta.

Otro nombre que circula es el de la exministra de Minas y actual presidente del Banco Popular, María Fernanda Suárez; si no asume Hacienda, también la tienen en la mira para liderar Ecopetrol.

En Agricultura suena Indalecio Dangond, administrador de empresas que se ha dedicado a temas agrarios.

Finalmente, Sergio Araújo, de familia política del Cesar, sería embajador en Venezuela.

Carlos Alonso Lucio, amigo personal de De la Espriella y exrepresentante a la Cámara y pareja de la exfiscal Viviane Morales, tendría un papel protagónico en el gabinete aunque aún no se sabe cuál.

Se ha hablado de otras figuras importantes en el escenario político que entrarían al gobierno de Abelardo: Paloma Valencia sería nombrada embajadora de Colombia en España; la excandidata apoyó a De la Espriella en segunda vuelta; sus 1.6 millones de votos, la mayoría para Abelardo, fueron determinantes para la estrecha victoria.

Del Centro Democrático también aterrizaría María Fernanda Cabal, quien se alejó de ese partido después de que no fue elegida candidata presidencial. Desde eso, incluso desde antes, se la habría jugado con De la Espriella en privado. Ella se estaría preparando para vivir en Washington como embajadora de Colombia ante EE. UU. Sería un puesto crucial, dada la cercanía que busca tener un gobierno abelardista con la administración de Donald Trump, quien lo apoyó para la segunda vuelta.

Además, Cabal es cercana al ala trumpista del Partido Republicano, a la que también es cercano De la Espriella, y de la que hacen parte el secretario de Estado Marco Rubio y congresistas como María Elvira Salazar y Carlos Giménez.

Las relaciones con EE. UU.

Una de las mayores cartas con las que contó De la Espriella para la segunda vuelta fue la del apoyo vocal y directo del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien ha tenido una relación, por decir lo menos, tensa con el presidente Gustavo Petro, pues lo metió a la lista Clinton y le quitó la visa para entrar al país norteamericano (aunque luego se vieron en una visita amigable).

En esa tarea de presión fue protagonista el senador republicano nacido en Bogotá, Bernardo “Bernie” Moreno, quien fue observador internacional en ambas jornadas de las elecciones presidenciales.

Moreno se reunió con De la Espriella antes y después de las elecciones. A través de un mensaje publicado en su cuenta de X, el republicano contó que felicitó personalmente a De la Espriella por su triunfo en las urnas, al que calificó como una “victoria épica” y destacó que se trató de la elección con mayor participación en la historia de Colombia.

Según Moreno, durante la conversación ambos coincidieron en que cualquier ciudadano colombiano que solicite asilo debería regresar al país y que el nuevo mandatario garantizaría su seguridad y protección. “Hablamos largamente sobre la migración ilegal y él estuvo inmediatamente de acuerdo en que cualquier ciudadano colombiano que solicite asilo debería regresar a Colombia”, escribió Moreno.

“América da la bienvenida a los inmigrantes que llegan legalmente, no presentan solicitudes falsas de asilo, son minuciosamente evaluados, aprenden nuestro idioma, se asimilan y no socavan nuestra política exterior”, agregó.

Aunque no lo mencionó en su publicación, Moreno respaldó recientemente la decisión del gobierno de su país de detener al activista de la izquierda Beto Coral, quien tramitaba una solicitud de asilo en Estados Unidos, pero está en espera del proceso de deportación a Colombia.

Moreno también habría sido responsable de que el presidente electo conversara telefónicamente con Trump.

En otros asuntos, dio señales de que EE. UU. sacaría a Petro de la lista Clinton, pero tendría que cumplir con algunas condiciones. Aunque directamente no mencionó las palabras “empalme” o “transición”, dio a entender que lo que suceda desde ahora hasta su salida del poder (el 7 de agosto) será clave para la decisión que tome EE. UU. frente a su caso.

“Yo creo que eso es posible y probable”, respondió en una entrevista de Noticias Caracol este lunes, cuando le preguntaron por la posibilidad de excluir a Petro de la lista Clinton, también llamada OFAC, por la entidad que la realiza: la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro.

“Obviamente, lo que es importante es qué pasa sobre las próximas cinco semanas con las investigaciones, pero yo creo que está yendo muy bien”, aclaró Moreno.

Y recalcó que “creo que el presidente Petro quiere mucho a Colombia, y va a garantizar que todo salga bien en las próximas cinco o seis semanas, y yo creo que es bastante probable que el presidente Petro salga de esa lista OFAC”. Se puede leer como un mensaje para Petro de que, si entrega el poder sin altercados, lo sacan de la lista.

¿Tendría gobernabilidad?

EL COLOMBIANO mapeó los posibles apoyos que tendría un gobierno de Abelardo de la Espriella en el Congreso, los cuales se pueden identificar en la infografía anexa. Los potenciales están en unas 69 curules a favor en el Senado y 34 de oposición. Entre las primeras estarían Cambio Radical, el Centro Democrático y Salvación Nacional, y en la oposición el Pacto Histórico y la Alianza Verde, que tienen experiencia en ese ejercicio.

En Cámara es más ajustado: habría 103 que apoyan al Gobierno y 44 en oposición, pero 36 indecisos que serán claves para mover mayorías.

Los partidos tradicionales, como el Liberal, el Conservador y La U, tienden a buscar burocracia en cada administración; queda ver si De la Espriella negociará con ellos tras haber hecho campaña contra “los nunca” o sacrificará gobernabilidad con poca negociación.

Sin embargo, haber ganado por un margen tan estrecho, unos 250.000 votos según el preconteo, reta a De la Espriella a conseguir mayorías para pasar proyectos que vayan más allá de las mayorías simples (la mitad más uno de los presentes). Cabe recordar que ha sido crítico con los partidos tradicionales.

Tal vez le toque bajar el tono, como al parecer hizo en su discurso de victoria. Porque, antes de la segunda vuelta, la página web oficial del movimiento Defensores de la Patria publicó un comunicado haciendo un llamado al Congreso más directo. Esta incluyó frases como “Colombia necesita un Congreso que entienda la gravedad del momento nacional. Los ciudadanos no están pidiendo más cálculos políticos, más dilaciones ni más acuerdos a espaldas del país”.

Y otras que fueron un llamado más fuerte. “Los congresistas tendrán una responsabilidad histórica: decidir si acompañan las reformas que necesita Colombia o si anteponen sus intereses particulares a los altos intereses de la Patria”, se lee.

De esa carta y otros temas habló Yann Basset, doctor en Ciencia Política y profesor de la Universidad del Rosario: “Abelardo no tiene una bancada propia, entonces le va a tocar negociar para tener una coalición. Tiene partidos afines que seguramente estarán dispuestos a negociar con él. Centro Democrático, Salvación Nacional, Cambio Radical, el Partido Conservador”.

Luego, habló del comunicado dirigido al Congreso: “desde este punto de vista, el comunicado ha sido una torpeza. Con el resultado apretado queda como un paso en falso, porque una cosa es ganar en primera vuelta con 60 % y otra es ganar apretado en segunda con menos de 50 %”.

Por eso, explicó el experto, “el margen de negociación es distinto. La ironía de todo esto es que Abelardo tiene que negociar con ‘los de siempre’ que tanto ha atacado durante la campaña, lo que significa que probablemente tendrá que hacer concesiones”.

Para Daniel Yepes Naranjo, politólogo experto en comunicación política, “va a tener que enfrentar una izquierda con mucha legitimidad. Esa diferencia no se la esperaban ni ellos, y los dejó más legitimados. Con un jefe de oposición como Cepeda, con más 12 millones de votos y que sabe cómo hacer control político. Sabe empujar temas e investigaciones de ciertos personajes con asuntos criminales e ilegales”.

Además, dijo, tendrá a “un expresidente Petro con un 50 % de popularidad en su escenario más cómodo: el de la calle, fuera del gobierno. Y el Pacto Histórico tendrá un 25 % en Senado y Cámara, con posibilidades incluso de crecer esos apoyos con negociaciones con parte de los liberales, conservadores y La U. De la Espriella les había cerrado la puerta. Y no se puede descartar la fuerza del Pacto en las calles, desde donde saben presionar”, agregó.

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