Salud

Lanzan alerta por enfermedades que podrían proliferar por inundaciones en Córdoba

Las afecciones sobre las que se hace la advertencia son el dengue, la diarrea y la leptospirosis. En ese departamento hay 40.000 hectáreas bajo el agua, según la Unidad Nacional del Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD).

Loading...
hace 3 horas

Las recientes inundaciones en Córdoba encendieron las alarmas del sector salud ante el riesgo de un incremento de enfermedades infecciosas. La Asociación Colombiana de Infectología (Acin) advirtió que la emergencia climática no solo deja daños materiales, sino que también abre la puerta a brotes asociados al agua contaminada, la proliferación de vectores y el hacinamiento en albergues temporales.

Le puede interesar: “40.000 hectáreas en Córdoba están bajo el agua”: director UNGRD sobre magnitud de lluvias.

Esa organización manifestó su preocupación por el panorama que enfrentan las comunidades afectadas. Señaló que este tipo de desastres exige acciones coordinadas entre autoridades locales, personal sanitario y organismos de gestión del riesgo, orientadas a reducir el impacto en la salud colectiva.

La Acin recordó que, a nivel global, las inundaciones figuran entre los eventos naturales con mayor repercusión sanitaria. De acuerdo con la experiencia acumulada en América Latina, estas emergencias incrementan la incidencia de enfermedades infecciosas, especialmente en territorios con limitaciones en infraestructura, alta vulnerabilidad social y dificultades de acceso a servicios básicos.

Como antecedente reciente, el gremio citó lo ocurrido en el sur de Brasil durante 2024, cuando un evento climático derivó en miles de casos de leptospirosis, brotes de diarrea y un repunte de enfermedades transmitidas por mosquitos. Ese episodio evidenció cómo, semanas después de las lluvias, se pueden disparar contagios que saturan los sistemas de salud.

La asociación explicó que las inundaciones provocan contaminación de fuentes de agua potable por aguas residuales y desechos, desbordamiento de alcantarillados y aumento de la presencia de roedores. A esto se suma el desplazamiento de familias hacia refugios, donde el hacinamiento favorece la transmisión de infecciones respiratorias y cutáneas, así como la interrupción de programas de vacunación y controles epidemiológicos.

Según datos citados por la Acin, se ha documentado que al menos 121 enfermedades infecciosas pueden agravarse tras este tipo de desastres. En Córdoba, uno de los principales temores es la leptospirosis, considerada una de las patologías más características del periodo posterior a inundaciones debido a la exposición a aguas contaminadas con orina de roedores.

Los especialistas advirtieron que la leptospirosis puede confundirse clínicamente con dengue, influenza u otras enfermedades febriles. Además, alertaron sobre el incremento de enfermedades diarreicas agudas causadas por bacterias y virus como E. coli, Salmonella, Shigella, Vibrio cholerae, Cryptosporidium y Norovirus, así como de hepatitis A. Todas asociadas al consumo de agua insegura.

En cuanto a las enfermedades transmitidas por vectores, según la Asociación, la acumulación de agua estancada crea condiciones ideales para la reproducción del mosquito Aedes aegypti, transmisor del dengue y otras arbovirosis. Diversos estudios muestran que, tras episodios de inundación, los casos tienden a aumentar en las semanas siguientes si no se implementan medidas de control intensivo.

El comunicado del gremio también hizo énfasis en infecciones cutáneas como celulitis, impétigo y micosis, además del riesgo de tétanos en personas con heridas traumáticas. La organización alertó igualmente sobre la posible dispersión de bacterias resistentes debido al contacto con residuos hospitalarios y aguas contaminadas, situación que podría agravarse por el uso inadecuado de antibióticos.

Frente a este panorama, la Acin instó a fortalecer la vigilancia epidemiológica, garantizar el acceso a agua potable, asegurar la cadena de frío para las vacunas y mantener campañas de inmunización. A la comunidad recomendó evitar el contacto con aguas estancadas, hervir el líquido antes de consumirla y acudir al médico ante la aparición de fiebre. “Las inundaciones en Córdoba no son únicamente una emergencia ambiental; constituyen una amenaza concreta para la salud pública”, subrayó.

Para más noticias sobre política, paz, salud, judicial y actualidad, visite la sección Colombia de EL COLOMBIANO.