“A Chiribiquete ya llegaron los mafiosos, los ganaderos, los campesinos, y lo están destruyendo”: Andrés Hurtado
El escritor y fotógrafo Andrés Hurtado reunió en un libro algunas de sus mejores fotos y textos sobre el país. Lo publicó Villegas Editores.
Periodista, Magíster en Estudios Literarios.
En las noches de su infancia en Armenia, Quindío, el fotógrafo y escritor Andrés Hurtado escuchó de labios de su padre las historias de arriería, en las que los hombres y la mulas desafiaban las dificultades del camino, en medio de aguaceros en la montaña. Él, que es uno de los referentes del ecoturismo nacional, cree que esos relatos llenaron su corazón y su mente de la curiosidad por los paisajes más lejanos. Su libro Colombia: sueños y aventuras, publicado por Villegas Editores, recoge algunas fotografías y relatos de sus vivencias en las regiones colombianas.
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En conversación telefónica con EL COLOMBIANO, Hurtado recordó que su madre le enseñó una idea que ha sido una guía para su vida. Una vez le dijo que las cosas más importantes de la vida siempre están más lejos. “Agradezco que mis padres no me hayan dicho que hay un tesoro en la parte en la que el arcoiris toca la tierra. Ellos me dijeron que ahí había un hueco que se lo tragaba a uno”. Para él esa diferencia fue crucial porque le enseñó que los caminos se recorren no para lograr el éxito económico sino para disfrutar de la belleza y entrar en comunión con la naturaleza.
Como ha sido tan viajero, ¿cuáles son los criterios de selección de las fotos y los textos que están en este libro?
“En este último libro quise recorrer todo el país destacando una cosita de cada región del país. Entonces, hay un personaje, un campesino que trabaja con la panela. Hay un animal venenoso de la selva que me picó. Hay bosques que representan la botánica de Colombia. Hay parques nacionales. Hay paisajes y pueblos bonitos, los pequeños. A eso le sumé mis reflexiones sobre las cosas que he vivido en esos viajes. El libro tendrá una edición en español y otra en inglés”.
Usted ha recorrido Colombia varias veces. ¿Cómo ha visto la evolución del paisaje colombiano?
“Con cierto pesimismo. El país va para atrás en bellezas y recursos y riquezas naturales. Le pongo un ejemplo, le podría poner muchos. El Parque Nacional Chiriquete, que es la perla del ambientalismo colombiano ya tiene 85 km de carreteras. Allá ya llegaron los mafiosos, los ganaderos, los campesinos. Lo están destruyendo, pero nadie hace algo al respecto.
Lo mismo pasa con muchas regiones de Colombia que yo he recorrido. El gobierno hace propaganda de cosas que ya no son. Le pongo otro ejemplo: las dunas de Taroa de la alta Guajira, que es una región desértica bellísima. Ahora le han le han puesto tablas de madera y la gente se desliza por ahí haciendo bulla, destruyendo todo. Así está pasando con muchas cosas de Colombia. Qué triste.
Además, esto del turismo está muy mal dirigido. A mí me da pena contarles esto pues porque uno debía ser optimista. Muchos campesinos dejaron de producir por cobrar para que la gente puede pasar. A mí me ha ocurrido, por ejemplo, que una carretera que va al Putumayo y que es una carretera nacional”.
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¿Cómo escoge los destinos a los que viaja?
“Le cuento lo siguiente. Se me ocurrió alguna vez en mi columna de El Tiempo comenzar a analizar todos los departamentos de Colombia según unas medidas que a mí se me ocurrieron que eran identidad histórica asumida, pueblos bellos y paisajes bellos. Encontré que el departamento más importante era Santander, porque tiene la identidad histórica, tiene los pueblos más bellos de Colombia empezando por Barichara y porque tiene bellezas naturales, las mejores cuevas de Colombia. Santander tiene el Cañón del Chicamocha y Santurban”.
Para terminar, ¿cuáles son los sitios que más quiere de Colombia?
“El lugar número uno de Colombia para mí es el Hato Aurora, en Casanare. Es una finca de 16 000 hectáreas. Conocí esa finca en el 77, había chiguiros. Ahora hay jaguares, tigres. Hay 350 especies de aves. En fin, ese es el lugar que más prefiero de Colombia. También me gusta mucho ir a Caño Cristales”.
¿Y la foto que más quiere?
“Tal vez la foto más espectacular que yo haya hecho fue en la laguna de Guatavita, la del Rito del Dorado. Fue una exposición de hora y media. La laguna estaba tranquila, no había viento ni casi nubes. Puse la cámara en un tripode, abrí el diafragma y la fotó duró dos horas. Venus, el planeta que más brilla, bajaba y se reflejaba en el agua. Entonces, hay una raya en el cielo y una raya en el agua. Y al fondo, por encima de la laguna, hay unas casitas de campesinos sobre las cuales había una nube bajita. La foto es espectacular”.
A pesar de este panorama desalentador, Andrés Hurtado repite un pensamiento suyo que tiene la fuerza del mantra: “Los largos caminos exigen largas fidelidades”.