Cultura

“El secreto es no traicionarse”: elenco de 31 Minutos habla del éxito del programa

En entrevista con EL COLOMBIANO, los artistas chilenos que le dan vida al programa y los conciertos de 31 Minutos hablaron de cómo ha sido pasar de la televisión a los escenarios y su presentación en el Festival Estéreo Picnic. Además, compartieron detalles sobre cómo fue hacer el Tiny Desk con NPR.

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Comunicadora social con énfasis en Periodismo y Audiovisual de la Javeriana. Ha trabajado para El Tiempo, Portafolio, Directo Bogotá y ahora en EL COLOMBIANO. Apasionada por temas de cultura, género y derechos humanos.

hace 3 horas

En el público había, al menos, una decena de personas con largas orejas rojas de conejo. Sus camisas eran a rayas, y sus pantalones, rojos: eran la representación de el títere periodista más reconocido de Latinoamérica: Juan Carlos Bodoque. Su atención se desvió al escenario cuando el ruido blanco característico de las estaciones de radio fue más alto que las conversaciones: había iniciado el programa de Radio Guaripolo.

El sábado 21 de marzo, más de mil personas llegaron al escenario Bosque del Festival Estéreo Picnic para cantar al ritmo de 31 Minutos: el grupo de artistas chilenos que no solo le dan vida al programa con el mismo nombre, sino también a un ensamble musical que une el humor con la música.

El espectáculo incluyó éxitos musicales de la serie, como “Bailan sin César”, “Tangananica, Tangananá“, “Señora, devuélvame el balón, o si no, no sé qué haré“; pero también trajo consigo historias sobre robos de cebollas, abogados incompetentes y quejas satíricas sobre las injusticias ambientales y sociales del mundo.

Aquel despliegue fue una muestra de lo que 31 Minutos significa para Latinoamérica y lo que permitió que una idea que comenzó como una iniciativa estudiantil de dos jóvenes de la Universidad de Chile (Álvaro Díaz y Pedro Peirano) que buscaba acercarse a un público infantil, terminara convirtiéndose en un programa de culto para miles de personas de todas las edades.

En entrevista con EL COLOMBIANO, Álvaro Díaz (creador y quien le da vida a Juan Carlos Bodoque); Patricio Díaz (creador de Radio Guaripolo) y Rodrigo Salinas (Mario Hugo) hablaron de su paso por Colombia y del éxito del proyecto.

¿Cómo arman un concierto a partir de una serie?

Álvaro Díaz: ”Ha sido un proceso lento. Nosotros fuimos invitados a un festival Lollapalooza hace 14 años, esa fue la primera vez imaginando cómo sería tocar las canciones que nunca habíamos tocado en vivo —porque eran canciones que habíamos grabado para el programa de televisión—, en vivo.

Tuvimos que armar una banda y aprender a mezclar esas canciones con los personajes de la serie, que no son los cantantes. En ese proceso nos dimos cuenta de que, necesariamente, teníamos que hacer intermedios entre canciones para que aparecieran Bodoque, Julio, Patán, etcétera.

De ahí se ha ido armando esta idea de presentar historias con los personajes y que entre esas historias aparezcan canciones”.

¿Ahí es cuando aparece la idea de presentarlo en formato radial?

Álvaro Díaz: “Exacto. El caso de Radio Guaripolo es bastante sencillo porque una radio tiene canciones en su programación. Entonces sí, va siendo interrumpida la transmisión radial y la historia por canciones.

El hacer shows en vivo ha servido mucho a nosotros para renovar la vigencia de 31 minutos, cambiar de formato, ir a otro público, generar comunidad, viajar, hacer gira; te genera una manera distinta de ver el mundo de 31 minutos”.

Su comunidad es amplia. 31 Minutos es un programa que es clasificado como infantil pero su público tiene todas las edades...

Patricio Díaz: “Es el espíritu de 31 Minutos. Desde su origen, si bien, claro, fue concebido como un programa para niños, fue hecho por adultos y con humor de adultos. Creo que eso sirvió mucho para que tuviera esa transversalidad y que le gustara a un niño por una cosa visual, más que nada, de ver títeres cantando, haciendo cosas; y a la gente más grande por el tipo de humor que tenía. Esa es la conexión”.

¿Cómo leen la internacionalización del programa?

Rodrigo Salinas: “Cuando ya es popular en un país, tiene la chance para traspasarse a otros países. En un inicio tuvimos la suerte de que se empezó a dar en la televisión pública mexicana, en todos los estados de ese país gigantesco. De ahí se empezó a esparcir hacia abajo, hasta volverse hasta Chile.

Tenemos mucha suerte de tocar la fibra o el gen latinoamericano con el programa. Tanto como los guiones del programa, las películas, las canciones, todo lo que salga dentro de 31 Minutos ya tiene un gen que puede funcionar en cualquier lado de Hispanoamérica. Y eso creo que se dio solo también, no es algo pensado, algo totalmente orgánico, y funciona”.

Recientemente tuvieron la oportunidad de hacer un show en el Tiny Desk de NPR. ¿Cómo fue el montaje?

Patricio Díaz: ”Fue un desafío. Así como nos preguntabas qué significó pasarnos de un programa de televisión a tocar en vivo, el Tiny Desk fue pensar en cómo mostrar lo que es 31 Minutos, sobre todo los shows en vivo, en condiciones muy acotadas, que son un escritorio, sin tener monitoreo, estar tocando prácticamente como se escucha en una sala de ensayo o más bajo, pero que participaran los títeres, que participaran los personajes, que participáramos los músicos.

Tener 20 minutos además para hacer todo eso, como comprimir... uff. El desafío fue entonces reducir a 31 Minutos para que la gente que no había visto nunca 31 Minutos se pudiera hacer una idea de lo que era 31 Minutos”.

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Álvaro Díaz: “También hubo una ventaja para 31 Minutos en el Tiny Desk que no tuvieron los símiles a 31 Minutos —por ejemplo, Yo Gabba Gabba o Plaza Sésamoy es que 31 Minutos no pasa a un escritorio. Tulio y Bodoque y los demás personajes ya trabajan en un escritorio. Lo pasamos muy bien y ha sido un gran éxito para nosotros”.

¿Cuál es el trabajo detrás de cada personaje? La gente se identifica con ellos: con Bodoque, con Tulio; la gente sabe qué diría cada uno y cómo actuaría... son sólidos.

Patricio Díaz: ”El trabajo es básicamente enfrentar cada desafío, cada nueva historia, cada nueva aventura, a partir de lo que es 31 Minutos. Es que nunca se desvirtúe, que los personajes sigan viviendo en ese mundo como sin tiempo y sin lugar.

No estamos pensando cómo nos renovamos, cómo nos sincronizamos con las nuevas generaciones, cómo nos adaptamos a las redes sociales, sino que pensamos en estar haciendo lo que siempre hemos hecho y que nos ha dado tanto, porque ahí se mantiene el misterio.

Yo creo que en cualquier artista pop lo más importante siempre es mantener su cuota de misterio, de por qué él sí y otros no. Algo así pasa con 31 Minutos. ¿Por qué sí 31 Minutos, de este mundo de títeres, se hizo tan conocido y otros shows de títeres no? Para responder a eso tenemos que estar muy concentrados en qué ha sido lo que hemos hecho antes, cuál es el tipo de humor, el tipo de relaciones. El secreto es no traicionarse”.

¿Cómo fue la experiencia en el Estéreo Picnic?

Rodrigo Salinas: ”El público cambia porque este es un público más festivalero, y cuando son los shows de 31 Minutos en general se produce una especie de liturgia, de ceremonia, de un encuentro entre nosotros y gente que es muy fan, gente que nos sigue en general por redes sociales, que está muy atenta a todo lo que hacemos. Por lo tanto, el vínculo es bien impactante”.

Ya conocían al público colombiano.

Rodrigo Salinas: “Espectacular. Sí, son tremendo público. Conocíamos el público, pero en otro formato, en otro contexto: un teatro. Nunca habíamos estado en nuestro primer festival. Nos llamó mucho la atención, nos sorprendió la ferocidad del público, toda la gente que vino a vernos, que se sabía las canciones. Así que fue increíble. Estamos muy contentos con lo obtenido acá”.

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