Cultura

“Dejé de actuar en películas ajenas porque las historias no eran las que yo quería contar”: Flora Martínez

La actriz decidió asumir la dirección de sus propios proyectos para contar las historias que considera importantes. Le contamos.

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Periodista, Magíster en Estudios Literarios.

hace 40 minutos

En un momento de su carrera, la actriz colombiana Flora Martínez cayó en la cuenta que las historias que le invitaban a protagonizar en las pantallas grande o chica no eran precisamente las que ella quería contar. Entonces, decidió ponerse detrás de las cámaras para rodar relatos que considerara pertinentes. En 2023 debutó en la dirección con Itzia, Tango y Cacao. Ahora, el 12 de febrero, estrenará en los cines del país Basta, mamá, una comedia inspirada en una obra de teatro argentina. EL COLOMBIANO habló con Flora sobre su carrera en la dirección y las sensaciones que tiene cuando se ve en las pantallas.

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El filme se centra en la relación entre madres, hijos y nueras, y en las tensiones que surgen cuando los roles tradicionales entran en disputa. La historia reflexiona sobre esas mujeres que por tener el control sobre la vida familiar postergaron su proyecto personal, dice Flora. Aunque la película recurre al humor, su directora aclara que no se trata de una comedia basada en chistes explícitos, sino en la incomodidad de situaciones cotidianas. El objetivo es generar una risa que surja del reconocimiento del espectador frente a conflictos que le resultan cercanos. Para Flora, ese tipo de comedia permite que el público no solo se divierta, sino que también se lleve una reflexión tras la función.

Basta, mamá aborda el papel de los hombres dentro de estas dinámicas familiares, en particular la dificultad de muchos para abandonar el hogar materno y asumir una vida independiente. La película expone cómo ese tránsito implica renunciar a comodidades y enfrentar nuevas responsabilidades, un tema que, según Martínez, sigue siendo recurrente en la sociedad actual.

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La experiencia acumulada frente a la cámara ha influido directamente en su forma de dirigir. Martínez destaca la importancia de que un director conozca los procesos emocionales que atraviesa un actor al construir un personaje. Considera que la actuación implica un estado de alta vulnerabilidad y sensibilidad, y que una dirección desconectada de ese proceso puede afectar el resultado de una escena. Por ello, su trabajo detrás de cámara busca una comunicación cercana y consciente con los intérpretes.

El estreno se da en un contexto complejo para el cine colombiano. La directora señala que solo un pequeño porcentaje de los espectadores del país asiste a salas para ver producciones nacionales, circunstancia que limita la permanencia de estas películas en cartelera. A su juicio, parte de esa desconexión se debe a la insistencia en relatos demasiado cercanos a realidades que el público ya vive de manera cotidiana y que generan saturación.

Frente a este panorama, plantea la comedia como una estrategia para recuperar esa relación. Considera que las historias que apelan al reconocimiento, al humor y a los vínculos familiares pueden contribuir a que los espectadores regresen a las salas y se interesen nuevamente por el cine local.

Aunque no descarta dirigir series o producciones televisivas en el futuro, reconoce que se trata de un formato altamente demandante en tiempo y dedicación. Por ahora, su enfoque está puesto en consolidar sus propias historias cinematográficas y en fortalecer una propuesta que combine el humor con la vida de los públicos.