Música

La pipa de la paz cumple 30 años: así hizo historia Aterciopelados

El disco con canciones como Baracunatana, No necesito o Cosita Seria será celebrado por la banda con un concierto en Bogotá, el próximo 30 de octubre. Hablamos con Héctor Buitrago y Andrea Echeverri sobre la importancia de este disco para la banda y para el rock colombiano.

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hace 26 minutos

Por Sergio Villamizar

Tras el boom nacional e internacional de El Dorado, –publicado en octubre de 1995– Andrea Echeverri y Héctor Buitrago tenían un gran reto. Demostrar que el éxito de ese álbum no había sido producto de la casualidad y que su proyecto musical no sería flor de un día.

Los ojos, tanto dentro como fuera del país, en 1996, estaban puestos en lo que sería su nuevo trabajo musical, el tercero en la carrera se este dúo musical y que terminaría llevando por nombre La pipa de la paz.

Son 30 años desde este suceso, en el que Aterciopelados demostró que llegó para hacer historia en el rock alternativo en español. La pipa de la paz trajo éxitos como Baracunatana, No necesito o Cosita seria (cuyo video tuvo como protagonista a Mandíbula, el famoso humorista de Sábados Felices). En la radio no dejaban de sonar en todo el país.

La historia de La pipa de la paz

Tras el éxito de El Dorado, su sello discográfico del momento les dio de todo, podían grabar, donde quisieran, con quien quieran y la música que quisieran.

“Nos dijeron, ¿con quién quieren grabar? ¿A dónde quieren ir? Y se nos ocurrió grabar con Phil Manzanera”, comentó Héctor, hablando de uno de los productores más importantes del momento, que habían trabajado con Héroes de Silencio y Draco Rosa.

“En ese momento nos volvimos como los teloneros oficiales de Soda Stereo, de Caifanes y de Héroes del Silencio, y al buscar productor, hicimos 25 fechas en España, apareció la figura de Phil, que tiene madre colombiana, por lo que tenía todo el sentido de trabajar con él”, contaron.

“Así empezó toda esta fantasía de irnos a Londres, porque nadie conocía Londres, por lo que era grabación de disco, turismo, ir de comprar ropa. Cada semana poder ver bandas y artistas de todo el mundo. Estábamos en la Meca del rock, viviendo y grabando un disco que grabamos realmente rápido”, precisaron.

De lunes a viernes se concentraban en la producción del disco, mientras que los fines de semana se tomaban Londres con sus shows, espectáculos y oferta cultural.

“Tantas cosas que pasaban en Londres en ese momento, que musicalmente era una locura, incluso un festival de música colombiana, y empezamos a averiguar y por eso en Baracunatana hay unos vallenateros, y En la culpa están integrantes de Cimarrón. Una coincidencia increíble”, comentó Andrea Echeverri.

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Y Héctor Buitrago añadió que además Chucho Merchan estaba viviendo en Londres, “amigo de don Phil Manzanera, y él estuvo también allá colaborando. Fue hermosa esa grabación”. (Chucho Merchan es uno de los más famosos bajistas colombianos quien ha grabado con The pretenders, Eurythmics, Annie Lennox, Fito Páez y Jaguares).

Más allá de la grabación del disco, fue toda una experiencia con todas las anécdotas y curiosidades que para su momento, hace 30 años era increíble. “Nos contaba el grabar para George Michael y Pink Floyd, de todos los amigos que tenía y muchos de esos músicos que fueron a grabar en La pipa de la paz”, comentó Héctor Buitrago.

Pasaron de El Dorado a lo mítico que era La pipa de la paz . “Vivimos en un país muy violento, por eso mismo celebramos el concepto mientras que medio mundo está en guerra. Es como invocar un poco ese espíritu ancestral de dialogar y de encontrar puntos que admitan que vivamos en paz”, Andrea Echeverri.

La pipa de la paz se convirtió también en “un símbolo muy fuerte que tiene que ver con el legado indígena, sobre todo de América, pero es también muy feminista”, añadió Héctor.

Cosita Seria y Nada que ver son canciones claves en el en torno al mundo feminista. “Me las mencionan las chicas, las aman y es la representación de lo que siempre hemos querido expresar”, continuó Andrea.

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Y agregó, “el rock latino era totalmente masculino. Habíamos por ahí un par de chicas en medio de este show de testosterona, y Cosita seria sale de una noticia de un periódico donde una mujer por celos le corta el miembro a su marido”.

Un momento en el cual la banda era la telonera estelar de las agrupaciones más afamadas de los noventa, como Héroes del Silencio, Soda Stéreo y Caifanes: “Ser telonero era un trabajo duro, nadie te conocía, todo el mundo quería oír al otro y tenías que salir con toda”, recuerda Andrea.

Aterciopelados celebrará este aniversario a lo grande, con su primer concierto en el Movistar Arena de Bogotá el próximo 30 de octubre.

“Estamos preparándolo todo. Reencontrándonos con ese repertorio que creamos en medio de la locura que fue la gira de El Dorado, donde ya tocábamos canciones de La pipa de la paz, como Baracunatana y Cosita seria, comentó Andrea Echeverri quien también se sinceró hace varios días al confesar cómo ha vivido su diagnóstico y tratatamiento del cáncer de mama que generó una canción, La teta pirata, de la que aún recibe retroalimentación.

“A finales del 2024 me detectaron cáncer de mama tempranamente, agresivo pero oportuno. El 10 de enero del 2025 me hicieron una mastectomía bilateral. 15 días más tarde, análisis del tejido de los pezones llevaron a una resección del pezón derecho. Fue fuerte, todavía lo es. Tener cáncer otorga una especie de poder: todos hacían lo que yo decía. Estoy bien, voy a controles regulares, pero hay un maligno que creció dentro de mí, que acecha. Luego de que en tu cuerpo crecieron tus hijos y se alimentaron de tus tetas, este triple negativo crecía y se esparcía. Por esos días escribí esta canción La teta pirata”, comentó Andrea Echeverri.