Los artistas de un “solo éxito”, ¿un fenómeno que está en peligro de extinción?
Tras la muerte de Bonnie Tyler esta semana, volvió el tema de los One Hit Wonder: los artistas que alcanzan la fama con una sola canción. Expertos consideran que hoy, incluso, es más complicado lograr “un éxito”.
Periodista de la Universidad de Antioquia, especialista en periodismo digital en la UPB con 32 años de experiencia. Locutora y programadora de RCN Radio, reportera en Hora 13 Noticias y periodista en EL COLOMBIANO desde su página web hasta la sección de Tendencias de la que actualmente soy editora.
Para muchos Bonnie Tyler, fallecida esta semana a los 75 años, no era una artista de un solo éxito. Así muchos la conocieran únicamente por Total Eclipse of the Heart (Eclipse total del corazón), la cantante británica grabó 18 discos en su carrera y en la radio internacional sonaron otras canciones como It’s a Heartache y Holding Out for a Hero.
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Pero si nos vamos a la realidad local es un hecho que Tyler era conocida solo por una canción. Así pasa con muchos artistas y es un fenómeno llamado los One Hit Wonder, o en español: los artistas de un solo éxito.
La historia del fenómeno del One Hit Wonder
El término empezó a acuñarse antes de la Segunda Guerra Mundial, cuando las canciones comenzaron a volverse comerciales, y se intensificó con la llegada de listados como los de Billboard, en la década de los 50, que calificaban las canciones por su popularidad radial. Ahí se hizo evidente que había artistas que solo lograban un “éxito” en listados como estos.
Pero que consiguieran un solo éxito no quiere decir que tuvieran una mala carrera, por el contrario, eran artistas que siguieron grabando música y que, circunstancialmente, por la competencia que comenzó a crecer, no pudieron lograr llegar a la cima de nuevo, pero sí acumularon su legión de fanáticos, como el caso de Tyler.
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La revista Rocknheavy.net lo explica así: “Puede que sigan creando música e incluso que conserven cierta popularidad en círculos reducidos, pero la repercusión que alguna vez tuvieron se ha desvanecido y su actividad se ha reducido considerablemente”.
Y eso sucede por múltiples factores. Uno de ellos es el temporal. Hay una suerte del efecto que causa una canción en el momento preciso y que eso pase depende mucho de las tendencias o de una época determinada. Ejemplos de ello hay muchos: Macarena de Los del Río, Take on me de A-ha o Amadeus de Falco. Todas, éxito en un momento oportuno, fueron disruptivas y novedosas, pero si preguntamos qué otra canción tienen Los del Río, Falco o A-ha, seguro la mayoría no sabrá decir otra canción más.
Otra razón de peso tiene que ver con el trabajo posterior a ese éxito masivo que en su momento se hacía en conjunto con las disqueras. Al “exigir” un éxito similar se agotan las posibilidades. Dice la revista citada que “una mala estrategia o la presión extrema pueden llevar al artista al fracaso, a frustrarse o a distanciarse de la música”.
Así le pasó, por ejemplo, a Vanilla Ice. Con su Ice Ice Baby logró ser el primer sencillo de hip hop en llegar al número 1 del Billboard Hot 100, pero como usó bases musicales de la canción Under Pressure de Queen y David Bowie, se generó una batalla legal que terminó en una demanda y el artista “fue ridiculizado por la industria y perdió su estatus musical. Él mismo decidió alejarse”.
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También, y tras la irrupción inesperada de ese éxito masivo, los artistas buscan desesperadamente aprovechar el momento, pero eso les juega una mala pasada.
Concluye la revista citada que referirse a estos artistas como de “un solo éxito” es una falta de respeto y además incorrecto. “Un artista puede lanzar muchos éxitos –como le pasa a Tyler–, pero tiene una canción que, al mencionarlo, es la primera que viene a la mente. Pensemos en Bohemian Rhapsody de Queen, Roxanne de The Police y Careless Whisper de Wham!: si bien estas bandas tuvieron muchas canciones populares, estas son probablemente por las que son más reconocidas”.
Otro ejemplo citado es el de Hozier, que con sus dos primeros álbumes logró varios éxitos populares y reconocibles, pero todo el mundo lo conoce como el que canta Take Me to Church. “Quizás porque fue su primer sencillo, quizás por la poderosa narrativa de su videoclip, pero siempre será recordado por esa canción”.
¿El futuro de la música permitirá este tipo de éxitos?
Para Paola Hincapié, directora creativa de la agencia El Grifo, hoy un artista tiene mucho más difícil lograr un éxito, “porque hay un cambio en cuanto a la parte creativa, porque antes solo tenía que pensar en crear música, prepararse y demás, pero hoy tienen que estar generando contenido para hacer todo su tema de promoción. Tanta pantalla individual (celulares) hace que deba pensar cómo se promociona en TikTok, en Instagram, Spotify, YouTube Music, en fin”.
Hoy no solo basta estar en plataformas y mantenerse vigente, el negocio musical cambió. “Ellos (los artistas) están muy abrumados y me lo han dicho, porque una cosa es tener una canción pegada y otra es pensar en audiencias, y eso lleva al agotamiento del artista”.
Concluye que el algoritmo hace que la música “suene igual” y así será muy difícil, incluso, llegar a tener un éxito.