La ciencia de la vagina: investigadora conversará en Explora sobre la sexualidad en la naturaleza
Desde hace unos años, la ciencia se pregunta por la sexualidad de los animales. Una investigadora colombiana hablará de sus trabajos en el Parque Explora.
Periodista. Magíster en Estudios Culturales de la Pontificia Universidad Javeriana. Ha escrito en diferentes medios de comunicación colombianos como VICE, Pacifista, El Espectador y El Colombiano.
La bióloga colombiana Patricia Brennan es una de las personas que más sabe de vaginas en el mundo. Suena exagerado, pero no lo es. Desde hace más de 20 años, la bogotana investiga el tema, haciendo un trabajo centrado en el conflicto sexual, es decir, en la discrepancia evolutiva entre los intereses de los machos y de las hembras sobre la reproducción. Lo ha hecho estudiando la morfología genital y los mecanismos que impulsan la diversificación genital en diferentes especies de vertebrados.
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De eso, justamente hablará con la ginecóloga Marta Agudelo en el Parque Explora el viernes 21 de agosto, en una edición más de la franja Noche de ciencia para adultos. La conversación será moderada por el biólogo David Vásquez.
“Las vaginas no son, como se asumió erróneamente por décadas, simples receptáculos o tubos. Hay vaginas espiraladas y laberínticas que subvierten la idea de que solo los machos eligen”, dice una publicación de Explora.
Hay de todo. La naturaleza es diversa y el trabajo que Patricia hace con los animales nos da luces para entendernos como humanos, para asumir con más naturalidad la sexualidad, la reproducción, el placer y las relaciones.
–En mi laboratorio estudiamos todo: tiburones, serpientes, alpacas, delfines, aves y encontramos que tienen unas adaptaciones increíbles que a las hembras les permiten, digamos, tener autonomía sexual. Cuando pensamos en la naturaleza, la mayoría cree que las hembras son unos robotcitos y los machos son siempre muy agresivos. Es mentira: las hembras siempre están respondiendo, porque la evolución es un baile de dos, si uno hace una cosa, el otro tiene que responder. De esas vaginas sorprendentes que tienen una cantidad de adaptaciones increíbles es que vamos a hablar en Explora –dice Patricia en una entrevista por videollamada desde Bogotá.
Todo empezó en el mar
Por ese trabajo fue que decidió hacerse científica, pues en esa expedición descubrieron una especie de ballena que hasta entonces la ciencia sólo había logrado describir por el cráneo.
–Casi me muero. Es increíble que hayan ballenas en el océano que uno todavía no conoce –dice.
Entonces se fue a hacer un doctorado a Estados Unidos, en la Universidad de Cornell donde estudió la biología de la cría y el sistema reproductivo del Tinamus major. Ahí empezó su trabajo con aves.
Observando esta especie, un día los vio aparearse y se dio cuenta de que el macho tenía pene, lo que no es común en muchas especies de aves. Entonces se preguntó cómo algunas especies lo habían perdido. Esa fue la pregunta de su posdoctorado. El trabajo la llevó diseccionar el pene de un pato y la sorpresa fue total –era demasiado grande, como un tentáculo– entonces se preguntó por la hembra, y la vagina y lo que encontró la sorprendió aún más.
–Parecía un laberinto, con un montón de cámaras y espirales. Resulta que los patos tienen copulaciones forzosas. Básicamente los machos fuerzan a las hembras a aparearse, y lo que pudimos demostrar con la investigación es que estas vaginas tan complejas lo que hacen es que previenen que el pene pueda entrar profundamente en la vagina y entonces el esperma que esos machos ponen se queda muy cerca a la entrada de la vagina y las hembras lo pueden descartar. Luego me fui a mirar en otras especies y lo que he encontrado es una historia de diversidad y de adaptaciones absolutamente increíbles en una cantidad de animales –dice Brennan.
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Pluralidad de preguntas y miradas
Los hallazgos de Patricia no sólo dan cuenta de la diversidad en las respuestas morfológicas, sino que pone de presente la necesidad de que la ciencia sea un espacio tan diverso como la misma naturaleza, es decir, que hayan tantos hombres como mujeres, y que haya multiculturalidad.
–Las preguntas que nos hacemos en la ciencia dependen de quiénes somos los científicos. Y la ciencia ha sido dominada por hombres blancos del hemisferio norte por siglos. Ellos han hecho unas preguntas muy específicas, muy buenas, desde su punto de vista. Pero ahora empezamos a tener más diversidad pues cada persona pregunta las cosas desde su identidad y su experiencia– cuenta Patricia.
El trabajo de Patricia abre el camino hacia un cambio de paradigma para pensar el rol de las hembras en la naturaleza. Su capacidad de decidir.