Mauricio Salazar, el empresario que desafió al tiempo para conquistar la ultrarresistencia
Mauricio Salazar, ultra atleta colombiano, transformó su vida a los 35 años, logrando récords mundiales y demostrando que la determinación supera cualquier limitación física.
Comunicador Social-Periodista, apasionado de las historias, amante de los deportes. Trabajé en el periódico El Mundo y actualmente hago parte de EL COLOMBIANO.
A los 35 años, edad en la que la mayoría de los deportistas de élite consideran el retiro, Mauricio Salazar Rodríguez decidió empezar de cero. Tras 16 años como exitoso empresario en el sector tecnológico, el manizaleño (nacido el 25 de abril de 1980) detectó que su ritmo de trabajo no era el ideal para su entorno personal. Influenciado por la presión familiar y la imagen de un mentor que a los 80 años seguía atrapado en la oficina, Salazar inició un proceso de reflexión de tres años que culminó en su renuncia para buscar el sosiego en el deporte.
Lo que comenzó como una curiosidad por el triatlón, una disciplina que eligió “por accidente” al ver a unos amigos, se convirtió en una misión de vida bajo el concepto #RenHacer, como se lo comentó a El Colombiano años atrás.
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Luego, como lo reseñó en el podcast “Ultra Atleta: el método para no rendirse nunca, cuerpo, mente y tribu”, Salazar no buscaba medallas ni podios profesionales como Nairo Quintana, Rigoberto Urán o James Rodríguez, “ídolos muy lejanos”, como dice: su objetivo era reivindicar el poder de las “personas comunes” y explorar el potencial humano sin superpoderes previos.
Sus grandes hazañas
La trayectoria de Mauricio es una sucesión de retos que llevan la mente y el cuerpo al límite absoluto. En 2017, luego de Edwin Vargas, se convirtió en el segundo colombiano en terminar el Ultraman de Florida, cubriendo 515 km (10 km de nado, 421 km de ciclismo y 84 km de atletismo) en 29 horas y 10 minutos.
Sobre esta prueba, Mauro describió un “dolor salvaje” y una sensación cercana al desmayo, entendiendo allí la vida como una carrera de relevos y resistencia.
En 2018, conquistó la travesía Formigues-Medes en la Costa Brava, España, nadando 23 kilómetros en mar abierto durante 10 horas y 30 minutos. Fue el primer nacional en lograrlo. “Una brazada más, no me rindo, eso era lo único que se pasaba por la mente en el mar Mediterráneo. Mi escuela de vida me ha enseñado a ser una persona que no se rinde”.
Tiene un Récord Guinness
Uno de sus mayores hitos ciclistas ocurrió en Austria con el Glocknerman (2018). En esta prueba de ciclismo extremo, Salazar recorrió 1.000 km sin parar durante 54 horas. Lo asombroso fue el desnivel: 17.000 metros de ascenso acumulado, una cifra equivalente a lo que escalarán los ciclistas profesionales en las 21 etapas del Giro de Italia 2026.
Su consagración definitiva llegó el 3 de noviembre de 2021 con el Reto Nevados Smart Fit. En el Nevado Santa Isabel, Salazar obtuvo un Récord Guinness al completar el triatlón a mayor altitud promedio del mundo (4.423 msnm). La prueba incluyó 750 m de natación en la Laguna del Otún (aguas gélidas), 20 km de ciclismo de montaña y 5,2 km de carrera en ascenso hasta superar los 5.000 msnm. Bajo temperaturas de 6 °C y condiciones extremas, cronometró siete horas para sellar una hazaña inédita para el ser humano.
Un legado de inspiración
Hoy el deportista, de 1.80 metros de estatura y 72,5 kg de peso, se consolida como un referente de la ultra resistencia. Su proyecto ha sumado el apoyo de entidades como Specialized, Nike y la Universidad Autónoma, entre otras. A sus 46 años, su mensaje es contundente: “Nunca es tarde para conseguir lo que se quiere”. Para Salazar, la incertidumbre en el agua o el agotamiento en la carretera son maestros de una escuela de vida que busca, simplemente, mejorar su propia versión.
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