Mundial 2026

A propósito de México y Sudáfrica: los partidos inaugurales más memorables en la historia de los mundiales

A horas del debut mundialista repasamos los partidos inaugurales que dejaron huella en la historia de los mundiales, entre récords, sorpresas y resultados inolvidables.

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Comunicador Social-Periodista bilingüe (inglés y español). He trabajado en Radio Bolivariana, RCN y Telemundo. Hago parte de EL COLOMBIANO. Recibí premios Ovations de la NBC. Lideré el sitio web hispano de NBCOlympics.com para los Olímpicos de Beijing 2008, edité y establecí el contenido de video original para la programación en web de la Selección Mexicana en Medios Digitales de Telemundo. Responsable de la gestión editorial de la portada de yahootelemundo.com. Enviado especial al Mundial de Rusia 2018, la Copa América en Chile 2015, los partidos de clasificación al Mundial de la Selección Colombia, la Asamblea General de la ONU en 2009, y el rescate de los 33 mineros en Chile.

hace 45 minutos

El partido inaugural de una Copa del Mundo suele estar cargado de simbolismo, expectativas y nervios. A lo largo de la historia, estos encuentros han dejado estadísticas curiosas, resultados inesperados y algunos de los capítulos más memorables del fútbol internacional.

La edición más reciente ofreció un hecho sin precedentes. En Qatar 2022, el país anfitrión cayó 2-0 ante Ecuador en el encuentro de apertura, convirtiéndose en el primer y, hasta ahora, único local en perder su presentación mundialista. El triunfo sudamericano rompió una tradición que se había mantenido intacta durante casi nueve décadas.

En total, los equipos anfitriones han disputado el partido inaugural en 11 ocasiones. El balance favorece ampliamente a los locales, con siete victorias, tres empates y una sola derrota: la sufrida por Qatar. El primer antecedente se remonta a Italia 1934, cuando la selección anfitriona goleó 7-1 a Estados Unidos. Aquel encuentro conserva hasta hoy el récord como el partido inaugural con más goles en la historia de los Mundiales.

Sin embargo, no siempre los estrenos estuvieron marcados por el espectáculo ofensivo. Entre 1966 y 2002 predominó la cautela. En diez ediciones consecutivas, solo una vez se marcaron más de dos goles: el triunfo de Brasil por 2-1 sobre Escocia en Francia 1998. Durante ese período se registraron cuatro empates sin goles, cuatro victorias por 1-0 y un empate 1-1, reflejando el temor a cometer errores en el primer paso del torneo.

La tendencia comenzó a cambiar en Alemania 2006, cuando los anfitriones derrotaron 4-2 a Costa Rica en un vibrante encuentro. Más tarde, Rusia 2018 confirmó la ruptura con un contundente 5-0 sobre Arabia Saudita, demostrando que los partidos inaugurales podían volver a ofrecer grandes dosis de espectáculo.

Otra particularidad histórica se dio entre 1974 y 2002, cuando el honor de abrir el Mundial correspondía siempre al campeón vigente. Durante esos ocho encuentros inaugurales apenas se marcaron ocho goles en total, y el resultado más repetido fue el 1-0, registrado en tres oportunidades. La estadística ilustra una vez más la prudencia que suele dominar los primeros minutos de una Copa del Mundo.

No obstante, algunos de los mayores batacazos de la historia ocurrieron precisamente en el debut de un torneo. Uno de los más recordados tuvo lugar en Italia 1990, cuando la poderosa Argentina de Diego Maradona, campeona defensora, cayó 1-0 frente a Camerún. El conjunto africano, ordenado y combativo, se impuso gracias a un gol de François Omam-Biyik y terminó alcanzando los cuartos de final. Argentina, pese al tropiezo inicial, logró recuperarse y llegó hasta la final, donde fue subcampeona.

Doce años después, en Corea-Japón 2002, se produjo otra de las grandes sorpresas mundialistas. Senegal, debutante absoluto en una Copa del Mundo, derrotó 1-0 a Francia, vigente campeona y principal favorita al título. La hazaña senegalesa marcó el inicio de una campaña memorable que también concluyó en los cuartos de final.

Brasil, la selección más laureada de la historia, también tiene una relación especial con los partidos inaugurales. En 2014 disputó por cuarta vez el encuentro de apertura de un Mundial y mantuvo su invicto en esta clase de compromisos. El balance brasileño incluye tres victorias —4-0 sobre México en 1950, 2-1 frente a Escocia en 1998 y 3-1 ante Croacia en 2014— además de un empate sin goles contra Yugoslavia en 1974. Curiosamente, en dos de las tres ocasiones en que ganó su debut terminó perdiendo la final. En la restante, protagonizó una de las jornadas más impactantes de la historia del torneo con la derrota 7-1 ante Alemania en semifinales.

La historia demuestra que los partidos inaugurales son mucho más que una ceremonia de apertura. Entre récords goleadores, planteamientos conservadores y resultados inesperados, estos encuentros suelen anticipar el tono de cada Copa del Mundo y, en ocasiones, escribir algunas de sus páginas más inolvidables.