¿Por qué a los asiáticos y a algunos africanos les costó los duelos “mata-mata” en el Mundial?
Las selecciones de Asia mostraron una buena cara en la fase de grupos del Mundial 2026. Lo mismo los equipos de la África Subsahariana pero ya todos están eliminados de la máxima cita del fútbol.
Las grandes sorpresas de la Copa del Mundo son parte fundamental cada cuatro años en el entretenimiento de la competición, pues a ciencia cierta, nunca se sabe cual será el país que destacará, pero es sabido que alguno de los que no se espera brindará un buen espectáculo. Luego, como es costumbre, caerá en duelos de eliminación directa, ¿por qué sucede esto?
En primera instancia, los favoritos a ganar el Mundial son aquellos que tienen mejor generación de jugadores, con estrellas en las ligas de mayor nivel y con un proceso sólido. Un ejemplo claro de esto es la Selección de Argentina. Por eso, lo más normal es que los demás no sean los que logren el premio mayor, pero con la globalización del fútbol, las expectativas aumentaron al rededor de selecciones con un gran nivel, pero emergentes.
Eliminados todos los asiáticos
En varios países de Asia, a lo largo de los años se crearon proyectos para fomentar la práctica del fútbol, razón por la cual con el tiempo surgieron buenas camadas de jugadores principalmente en Corea del Sur y Japón. Australia también se sumó a la fiesta después de trasladarse a esa confederación desde 2006.
La ilusión en Japón en esta Copa del Mundo era más grande que en anteriores ocasiones por la cantidad de integrantes del plantel en el fútbol europeo. Además, el proceso de más de 5 años de Hajime Moriyasu tomó madurez. Le empataron 2-2 a Países Bajos, mostrando un mejor fútbol que los de Koeman, pero Brasil, que era su rival en dieciseisavos, los venció sin mostrar notable superioridad.
“A los aficionados japoneses les pido disculpas por no haber podido darles el final que merecían. Me niego a culpar a los jugadores. Lo dieron todo”, afirmó el técnico nipón.
Pasando al otro eliminado de la AFC, Australia, quizá sin el juego vistoso de los del Monte Fuji, pero teniendo un despliegue físico con el cual equiparó fuerzas ante Egipto, lo afectó otra vez el tema mental. En los penales dos de sus mejeroes jugadores, Harry Souttar y Lucas Herrington, no anotaron y se quedaron con las manos vacías.
La selección asiática más decepcionante fue, sin duda, Corea del Sur. Los Tigres de Asia dieron un destello de buen juego en el primer duelo ante República Checa, pero el error cometido por su portero ante México y la mala gestión del juego ante Sudáfrica, le pasaron factura al entrenador Hong-Myun Bo. La decepción fue tan fuerte en Corea del Sur que debieron intervenir desde el gobierno para apaciguar las aguas del pueblo coreano en contra del plantel y cuerpo técnico.
El resto de equipos de Asia como Jordania, Arabia, Irán, Japón, Uzbekistán y Catar quedaron eliminados en primera fase.
Los árabes ganan por África
Solo dos equipos africanos avanzaron a octavos: Egipto y Marruecos. El resto de africanos subsaharicos quedaron afuera en los 16avos con un patrón marcado: goles en contra en los últimos minutos por desconcentraciones.
Bélgica remontó un 0-2 en el juego ante Senegal. Costa de Marfil cayó 1-2 con Noruega por un gol al 86’. Cabo Verde, la gran sorpresa, lo perdió 3-2 ante Argentina en prórroga. Inglaterra venció 2-1 con gol al minuto 87 a R.D. Congo. En Los Ángeles, Sudáfrica perdió al 90+3’ con Canadá 0-1.
Ghana si perdió de forma justa ante una Colombia muy superior; lo mismo que le pasó a Argelia ante Suiza (0-2).
Túnez fue el único que cayó en fase de grupos.