Estos son los capos de la extorsión que serían los primeros en llegar a los ‘buques cárcel’ de De la Espriella
El Gobierno de Abelardo de la Espriella avanza en una estrategia para aislar a los delincuentes que, pese a estar presos, continúan manejando estructuras criminales desde las cárceles.
La estrategia del Gobierno de Abelardo de la Espriella para impedir que los principales cabecillas de las organizaciones criminales continúen delinquiendo desde las cárceles comienza a tomar forma. De acuerdo con información conocida en exclusiva por El Tiempo entre los primeros presos que podrían ser trasladados a los llamados ‘buques cárcel’ están reconocidos capos de la extorsión de la Costa Caribe, el Meta, Santander y otras regiones del país.
Entre los nombres que aparecen en un borrador elaborado por el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (IMPEC) están Digno Palomino y ‘Negro Ober’, dos de los delincuentes señalados por las autoridades de continuar ejerciendo influencia sobre estructuras criminales pese a encontrarse privados de la libertad.
A ellos se sumarían alias Marihuano y ‘Carnal’, relacionados con organizaciones ilegales en Santander; ‘Robincito’, señalado de mantener influencia sobre redes delincuenciales desde una prisión en Magdalena; y ‘Juanito’, identificado como uno de los responsables de las extorsiones que afectan al Meta.
También aparecen ‘Cabeza de Hacha’, ‘Chucho Rayo’ y ‘Tinejo’, estos últimos señalados por su participación en redes de extorsión en Tolima.
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Cabe aclarar que, la lista todavía es objeto de evaluación y no significa que todos los nombres hayan sido seleccionados de manera definitiva.
¿Cómo van a funcionar los ‘buques cárcel’?
Según fuentes consultadas por El Tiempo la iniciativa estaría a cargo de la Dirección General Marítima (DIMAR), bajo la coordinación del Ministerio de Defensa, y contaría con la participación del INPEC y la Fuerza Pública.
La propuesta contempla disponer embarcaciones en el Caribe, cerca de Cartagena, y en el Pacífico, en aguas próximas a Buenaventura, donde permanecerían internos considerados de alta peligrosidad.
El objetivo central sería aislarlos de sus organizaciones. Para ello, los barcos contarían con mecanismos para restringir las comunicaciones, mientras que la vigilancia estaría en manos del Inpec y la Policía tendría a su cargo los sistemas destinados a bloquear las señales.
La estrategia ya fue bautizada por el Ministerio de Defensa como Estrategia de Reclusión Especial Marítima de Alta Seguridad (REMAS), que busca integrar las capacidades penitenciarias del Inpec con las de la Armada Nacional.
La iniciativa tiene un antecedente en Colombia. En 2007, durante el gobierno de Álvaro Uribe, dos de los principales jefes criminales de la época fueron trasladados temporalmente a embarcaciones para impedir que continuaran manejando sus organizaciones desde prisión.
Se trató de Carlos Mario Jiménez, alias Macaco, jefe del Bloque Central Bolívar, quien fue llevado a una fragata de la Armada en el Caribe, y Diego Fernando Montoya, alias Don Diego, quien terminó recluido en un buque en el Pacífico.
La medida buscaba romper el control que ambos mantenían sobre sus estructuras mientras avanzaban sus procesos judiciales y de extradición.
Otro ejemplo en la historia de las medidas de reclusión extrema en Colombia es el caso de la penitenciaría de la isla de Gorgona, que funcionó entre 1960 y 1984. La prisión fue construida en esta isla del Pacífico, a unos 50 kilómetros del continente, aprovechando su aislamiento natural y las difíciles condiciones de acceso, como las fuertes corrientes marinas, la presencia de tiburones y animales venenosos.
El complejo penitenciario buscaba garantizar un alto nivel de vigilancia y control sobre los internos.
Una estrategia que enfrenta retos jurídicos y logísticos
Abogados de los internos podrían cuestionar los traslados ante los tribunales y argumentar posibles afectaciones a derechos como el arraigo familiar, las visitas y la resocialización.
El profesor de la Universidad del Norte Luis Fernando Trejo advirtió que la medida tendría que superar un debate constitucional, pues podría llegar a ser interpretada como un trato cruel o inhumano si no se garantizan condiciones dignas de reclusión.
El abogado Mauricio Pava, por su parte, señaló que el aislamiento dentro del sistema penitenciario puede ser legal siempre que se respeten principios como la dignidad humana, necesidad, idoneidad y proporcionalidad, además del derecho a la defensa.
A esto se suma un desafío práctico: actualmente la Armada no cuenta con una embarcación diseñada específicamente para funcionar como prisión. Por eso, según fuentes consultadas por El Tiempo, sería necesario adaptar un buque con celdas, camas, cámaras de seguridad y sistemas tecnológicos de vigilancia e inhibición de comunicaciones.
¿Un nuevo modelo de política penitenciaria?
La estrategia de los buques cárcel hace parte de una política de seguridad más amplia impulsada por De la Espriella. El Gobierno también anunció que presentará ante el Congreso un Estatuto Antiterrorista, con el que pretende establecer una clasificación de organizaciones criminales y endurecer las condiciones de reclusión y las penas para sus integrantes.
El Ejecutivo también mantiene sobre la mesa una de las promesas de campaña del presidente: reemplazar el INPEC por un nuevo Cuerpo Nacional de Prisión, integrado por veteranos y reservistas y adscrito al Ejército.
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Bloque de preguntas y respuestas
- ¿Qué son los buques cárcel que propone el Gobierno de Abelardo de la Espriella?
- Los buques cárcel son embarcaciones que serían adaptadas para recluir a presos de alta peligrosidad y aislarlos de sus estructuras criminales. La estrategia contempla ubicarlos en aguas cercanas a Cartagena y Buenaventura.
- ¿Por qué el Gobierno quiere llevar a capos de la extorsión a cárceles en altamar?
- El objetivo es impedir que delincuentes de alta peligrosidad continúen manejando extorsiones y otras actividades criminales desde prisión. La estrategia busca cortar sus comunicaciones y vínculos con las organizaciones que operan fuera de las cárceles.
- ¿Qué presos podrían ser trasladados a los buques cárcel?
- Entre los primeros nombres contemplados aparecen Digno Palomino, ‘Negro Ober’, ‘Marihuano’, ‘Carnal’, ‘Robincito’, ‘Juanito’, ‘Cabeza de Hacha’, ‘Chucho Rayo’ y ‘Tinejo’. La lista todavía está en evaluación por parte del Gobierno.