Nike sale del grupo de las 100 grandes empresas de EE. UU., tras caer 78% en Wall Street
La compañía enfrenta una recuperación incierta, presión competitiva y dificultades en China mientras Wall Street debate su capacidad de reacción en los próximos meses.
Nike dejará en septiembre el índice S&P 100, en una nueva señal de la presión que atraviesa la compañía estadounidense, cuya acción ha perdido terreno de manera significativa frente a sus máximos históricos.
Para contexto, el S&P 100 es un índice bursátil de Estados Unidos que mide el rendimiento de 100 de las empresas más grandes, sólidas y con mayor liquidez del mercado.
El título de Nike cotiza en US$38,4 y acumula una caída de 78% desde sus máximos históricos. Aunque la compañía continuará formando parte del S&P 500, perderá su espacio dentro de una selección más concentrada de las grandes empresas estadounidenses.
La decisión fue tomada por S&P Dow Jones Indices, que explicó que “los cambios garantizan que cada índice sea más representativo de su rango de capitalización de mercado”.
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La salida no obedece a un umbral automático de capitalización bursátil. El S&P 100 reúne grandes compañías que pertenecen al S&P 500 y, para su composición, también considera factores como el tamaño, la existencia de opciones cotizadas y el equilibrio entre sectores.
En septiembre, Nike abandonará el índice junto con otras tres compañías. En su lugar ingresarán Dell (DELL), Palo Alto Networks (PANW), Arista Networks (ANET) y Sandisk (SNDK).
El cambio se produce mientras Nike intenta recuperar posiciones en categorías estratégicas, recomponer su relación con distribuidores y contener el deterioro de su negocio en China.
¿Qué impacto tendrá la salida del índice para Nike?
De acuerdo con Bloomberg, la exclusión del S&P 100 puede generar presión adicional sobre la acción debido a las operaciones de los fondos que replican este índice. Estos vehículos deberán vender las acciones de Nike cuando la modificación entre en vigor, lo que elimina una fuente de demanda pasiva.
Sin embargo, el impacto potencial es menor que el que tendría una salida del S&P 500. Los fondos y vehículos que siguen este último índice no están obligados a vender las acciones de Nike por la modificación del S&P 100.
Además, abandonar el S&P 100 no significa por sí mismo que los fundamentos financieros de Nike hayan sufrido un deterioro adicional. Se trata de una decisión del comité encargado de revisar qué compañías representan mejor el rango de capitalización que busca cubrir el índice.
La exclusión, no obstante, llega en un momento delicado para la empresa, marcada por la pérdida de relevancia de algunas de sus franquicias, el avance de nuevos competidores y una recuperación que todavía no termina de materializarse.
El análisis
Los analistas de Wells Fargo (WFC), firma financiera que sigue la evolución de Nike, consideran que las nuevas estrategias de la compañía “sí tienen sentido”, aunque advierten que “siguen existiendo más preguntas que respuestas sobre la dirección del modelo”.
La cautela también se refleja en las proyecciones de Wall Street. El consenso recogido por Bloomberg ubica el precio objetivo de Nike a 12 meses en US$49,46, lo que supone un potencial de retorno de 28,8% frente a su cotización actual.
Entre los analistas que siguen la acción, 36,4% recomienda comprar, 54,5% mantener y 9,1% vender. Estas diferencias muestran que el menor precio de la acción no necesariamente significa que la recuperación vaya a producirse de manera inmediata.
JPMorgan (JPM), firma financiera que analiza a Nike, proyecta un beneficio por acción de US$1,55 para 2027, por debajo de los US$1,72 previstos por el consenso.
La firma también calcula que los cambios en la distribución online de Nike en China podrían generar un impacto anualizado superior a US$1.000 millones sobre los ingresos de ese mercado.
Nike pierde participación
Uno de los principales desafíos para la marca deportiva está en la competencia dentro del mercado de calzado deportivo.
JPMorgan estima que la participación de Nike en esta categoría se redujo alrededor de 300 puntos básicos desde 2019, hasta cerca de 19%.
Mientras tanto, On, Hoka y Brooks han ganado espacio de manera conjunta. Estas marcas pasaron de representar menos de 10% del mercado a cerca de 17%, reduciendo de forma considerable la ventaja que Nike mantenía frente a sus rivales.
La evolución resulta especialmente relevante para la estrategia de recuperación de la compañía, que busca extender a otras categorías los avances que ha conseguido en el segmento de running.
¿Cuánto podría perder Nike por su nueva estrategia en China?
China se mantiene como uno de los principales focos de incertidumbre para Nike. La reorganización de su estrategia de distribución online podría tener un efecto considerable sobre las ventas en ese mercado.
Wells Fargo citado por Bloomberg, dice que los cambios en la distribución digital china podrían afectar los ingresos de Nike entre US$750 millones y US$800 millones.
Para 2027, el banco prevé que las ventas de la compañía serán 2,5% menores, con un beneficio por acción de US$1,62 y un margen operativo de 6,5%.
Los analistas de Wells Fargo también consideran que existen pocos catalizadores para la acción antes de que las iniciativas estratégicas de Nike comiencen a mostrar resultados.
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Citi (C), firma financiera que mantiene una recomendación Neutral sobre Nike, estima en aproximadamente US$750 millones el impacto que tendrá sobre los ingresos el cambio en la distribución en China.
Paul Lejuez, analista de Citi, considera que “esta es una medida extrema y una estrategia arriesgada”, ante el riesgo de que otros competidores aprovechen el proceso para ganar participación de mercado.
El desplome de 78% desde los máximos históricos ha ampliado el potencial alcista que observa parte de Wall Street, pero las proyecciones positivas no eliminan las dudas sobre la compañía.
Nike tendrá que demostrar que puede estabilizar su negocio en China, recuperar participación frente a marcas como On, Hoka y Brooks y trasladar a otras categorías los avances registrados en running.
El mercado también seguirá de cerca la evolución de las ventas y los márgenes, además del impacto que tenga la nueva estrategia de distribución sobre el negocio chino.
En este contexto, la salida del S&P 100 agrega presión sobre una compañía que todavía conserva su lugar en el S&P 500, pero que enfrenta el desafío de demostrar que sus nuevas estrategias pueden traducirse en una recuperación sostenible.
La principal incógnita para los inversionistas será cuánto tiempo necesitará Nike para que esas iniciativas comiencen a generar resultados concretos y permitan revertir el deterioro registrado tanto en el mercado como en algunas de sus principales categorías.
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Bloque de preguntas y repuestas
- ¿Los fondos tendrán que vender las acciones de Nike?
- Sí. Los fondos que replican específicamente el S&P 100 deberán vender acciones de Nike cuando el cambio entre en vigor. En cambio, los fondos que siguen el S&P 500 no tendrán que venderlas por esta modificación.
- ¿Cuándo dejará Nike de formar parte del S&P 100?
- Nike saldrá del S&P 100 en septiembre, cuando entren en vigor los cambios anunciados por S&P Dow Jones Indices. La noticia suministrada no especifica el día exacto.