Greg Bovino, el polémico comandante sin máscara que lidera las deportaciones masivas de Trump
Bovino, quien enfrenta dos querellas judiciales por presuntamente exceder los límites legales y realizar detenciones racistas, es una de las principales fichas del gobierno Trump en los operativos contra los migrantes.
A diferencia de la mayoría de los agentes migratorios que operan en el anonimato de un pasamontañas, el comandante Greg Bovino ha decidido dar la cara en medio de los fuertes operativos liderados por la política y ofensiva del gobierno de Donald Trump.
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Y es que este comandante se ha convertido en un símbolo público de la ofensiva para localizar y expulsar a miles de inmigrantes indocumentados de Estados Unidos, desde el regreso de Trump a la Casa Blanca.
Definido por la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, como el “comandante en jefe general” de la Patrulla Fronteriza, Bovino ha pasado de la operatividad táctica al centro del debate político nacional.
De las redadas en California a la tensión en las Ciudades Gemelas
Su ascenso mediático se consolidó en junio del año pasado, cuando lideró las redadas masivas en Los Ángeles.
Tras el despliegue en California, Bovino dirigió la Operación Midway Blitz en Chicago durante el mes de septiembre, una intervención que generó fuertes críticas, al igual que sus operativos en Charlotte, Carolina del Norte, y Nueva Orleans, Luisiana.
Actualmente, su presencia se concentra en el área metropolitana de Mineápolis y St. Paul. En esta zona de Minnesota, el rechazo de las autoridades locales y estatales al envío de cientos de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) ha escalado hasta el nivel federal.
Ante la resistencia institucional, el presidente Trump ha amenazado con invocar la Ley de Insurrección para garantizar la operatividad de sus fuerzas migratorias. Más allá de sus acciones, la estética de Bovino ha encendido las redes sociales. A sus sienes rapadas añadió recientemente un abrigo largo de corte militar en color verde caqui, con insignias en hombros y brazos.
Esta imagen provocó una reacción inmediata del gobernador de California, Gavin Newsom, quien durante una entrevista en el Foro Económico Mundial en Davos, Suiza, cuestionó duramente la apariencia y los métodos del agente.
“Greg Bovino vestido literalmente como si hubiera comprado un uniforme de las SS en eBay”, afirmó Newsom el pasado jueves. El gobernador demócrata vinculó la imagen de Bovino con un modelo autoritario de vigilancia: “Policía secreta, ejército privado, hombres enmascarados, gente que desaparece... sin el debido proceso... (...)”.
Litigios por perfilamiento racial y el respaldo de la Casa Blanca
A Bovino no solo lo critican por su vestuario o su corte de pelo. Sus detractores lo señalan como el responsable de las tácticas más severas de ICE, tanto en los arrestos como en la represión de las protestas.
En la actualidad, el agente enfrenta dos querellas judiciales donde se acusa a su equipo de exceder los límites legales y realizar detenciones de residentes latinos basadas únicamente en su color de piel.
En contraste, sus defensores sostienen que su labor es fundamental para eliminar la criminalidad violenta asociada a la inmigración irregular. Según el propio Bovino, cuenta con el apoyo total del Ejecutivo.
“El presidente nos llamó a todo el equipo solo para decirnos: ‘Gracias, están haciendo un buen trabajo en Los Ángeles’”, relató sobre una comunicación directa con el mandatario.
Por su parte, Abigail Jackson, portavoz de la Casa Blanca, reafirmó la postura mediante un comunicado. “El jefe Bovino es un activo para la administración Trump y está desempeñando un papel importante en hacer que Estados Unidos vuelva a ser seguro”, concluyó.
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