Medellín

Tras peligrosa alerta en Medellín, asociación médica advierte grave riesgo vascular por consumo de tusi

Después de que EL COLOMBIANO revelara el aumento de jóvenes con isquemia aguda en extremidades asociada al consumo de tusi, la Asociación Colombiana de Medicina Vascular emitió una alerta nacional.

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hace 2 horas

La Asociación Colombiana de Medicina Vascular (ACMV) emitió una alerta nacional ante el aumento de complicaciones vasculares graves asociadas al consumo de tusi, después de que médicos de Medellín y Bogotá reportaran casos de jóvenes con isquemia aguda en extremidades, algunos de ellos al borde de amputaciones.

La advertencia se conoce días después de que EL COLOMBIANO revelara este fenómeno, que tiene en alerta a urgenciólogos y cirujanos vasculares del país.

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En un comunicado difundido en redes sociales, la ACMV señaló que el tusi y sus adulterantes pueden desencadenar vasoespasmo arterial severo y sostenido, trombosis arteriales y venosas, isquemia de extremidades, accidentes cerebrovasculares e incluso síndromes coronarios agudos en pacientes jóvenes sin antecedentes cardiovasculares. Todas estas son condiciones médicas que implican el bloqueo del flujo sanguíneo, provocando la muerte de los tejidos o, incluso, infartos cardíacos.

La asociación explicó que muchas de las mezclas que hoy circulan bajo ese nombre contienen sustancias de composición incierta — entre ellas ketamina, MDMA y cafeína — que pueden generar efectos simpaticomiméticos intensos, es decir, una estimulación exagerada del sistema nervioso capaz de cerrar o contraer las arterias de forma peligrosa.

Uno de los llamados más urgentes de la ACMV fue al personal médico. La asociación advirtió que estos cuadros pueden pasar desapercibidos en urgencias porque suelen presentarse en pacientes jóvenes en quienes inicialmente no se sospecha enfermedad vascular. Por eso pidió que se pregunte directamente por consumo de tusi en casos de isquemia súbita, necrosis digital o lesiones vasculares extrañas.

Para la población en general, recomiendan evitar el consumo de tusi por el riesgo que representa una sustancia de composición impredecible, y señalan como señales de alarma el dolor intenso en extremidades, el cambio de color en la piel, el entumecimiento, la dificultad motriz o del habla y el dolor de cabeza súbito e intenso. Ante cualquiera de estos síntomas, la indicación es acudir de inmediato a urgencias.

La ACMV también pidió reportar estos casos ante el sistema nacional de farmacovigilancia del Invima y el Instituto Nacional de Salud para consolidar datos epidemiológicos.

Hasta ahora, las autoridades sanitarias reconocen que no existe un sistema oficial de vigilancia específico para este tipo de complicaciones: la isquemia de miembros por consumo de sustancias psicoactivas no es una enfermedad de reporte obligatorio, lo que genera un subregistro que impide dimensionar el problema.

Los expertos continúan investigando qué adulterante específico estaría detonando el daño vascular. Por ahora, las hipótesis apuntan a tres sustancias.

La primera es el MDMA. Ya se han realizado estudios de daños vasculares provocados por el consumo de esta sustancia mezclada en el tusi.

En abril de 2026, un estudio de la revista CASE: Cardiovascular Imaging Case Reports de la Sociedad Americana de Ecocardiografía documentó cuatro casos de jóvenes colombianos —de entre 26 y 41 años, sin enfermedades cardíacas previas— que desarrollaron daño grave en sus válvulas cardíacas tras consumir tusi de forma regular, en lo que los investigadores denominaron “tusiválvulas”.

Los cuatro requirieron cirugía de reemplazo valvular. Los investigadores proponen que el MDMA activa receptores de serotonina en las válvulas del corazón, generando engrosamiento y fibrosis progresiva: el corazón, literalmente, se endurece por dentro.

La segunda sustancia sospechosa es el levamisol, un antiparasitario veterinario usado para adulterar cocaína y que, desde 2023, ya ha sido hallada en el tusi. Esta sustancia inflama los medianos y pequeños vasos sanguíneos y puede provocar necrosis.

La última en la mira es la xilacina, también conocida como tranq, un sedante veterinario que ya ha sido detectado en muestras de tusi en Colombia desde 2025 y que en Estados Unidos y Europa hay alertas en la salud pública porque ha causado necrosis y amputaciones en consumidores de opioides adulterados.

Échale Cabeza lo resume sin rodeos: “El tusi es el bazuco de la generación de centennials, y apenas estamos empezando a ver los daños individuales y sociales de esta sustancia”.

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