“Carlos Pesebre” se bajó de la paz urbana, ¿quedó en cuidados intensivos?
Aunque el cabecilla indicó que hay irregularidades en el proceso, desde la mesa de paz dicen que está más fuerte.
Comunicador social de la Universidad Católica Luis Amigó. Trabajé como periodista en Qhubo y El Mundo. Apasionado por los deportes, las estadísticas, los temas judiciales y de movilidad. Un curioso por buscar los detalles de la noticia.
Como una negociación improvisada y sin credibilidad calificó Freyner Alfonso Ramírez García, alias Carlos Pesebre, el proceso de paz urbana que se lleva en el Valle de Aburrá y del cual renunció como vocero este fin de semana. Sin embargo, desde el equipo negociador del Gobierno Nacional sacaron un as bajo la manga y firmaron un documento en el que aseguraron que estructuraron un acuerdo condicionado para consolidar el proceso.
La sacudida para las bases de este proceso se dio a conocer el pasado domingo, cuando mediante una carta al comisionado para la Paz, Otty Patiño, Ramírez García decía que no iba más dentro de este proceso, generando serias dudas sobre la fortaleza del mismo tras dos años y ocho meses de negociaciones.
“Por medio de la presente, le comunico mi decisión de presentar mi renuncia al cargo de vocero principal. Asimismo, notifico que, a partir de esta fecha, me retiro de toda instancia del espacio de diálogo sociojurídico”, señaló el histórico cabecilla de la banda Los Pesebreros, quien aseguró que las negociaciones, después de este tiempo, están en un “punto muerto”.
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El principal argumento que entregó el cabecilla en su documento para decir que no iba más dentro de esta negociación pasaba por ver las condiciones en las que estaban avanzando los diálogos.
“Se ha actuado con improvisación, sin asesoramiento profesional y a veces con desdén, aun sabiendo que es una de las mesas más sólidas de las que tiene abierta la Paz Total del Gobierno Petro”, expresó.
Incluso habló de una pérdida de credibilidad ante la opinión pública de estos diálogos y que esto habría llevado a que tanto él como su familia se vieron expuestas a problemas de seguridad.
“Lejos de abrir el diálogo a la sociedad, aislaron la mesa, lo que provocó suspicacias entre quienes se oponen a la agenda de paz del Gobierno Nacional. Así, la mesa quedó supeditada al curso de la contienda electoral. Todas estas situaciones nos han generado un alto grado de inseguridad jurídica y física, tanto a nosotros como a nuestras familias y a líderes sociales que, sin tener que ver con las estructuras, le apostaron a la paz”, concluyó Ramírez.
Movimiento sorpresa
Ante esta situación la líder de la mesa de negociación de la paz urbana, la senadora Isabel Cristina Zuleta, intentó darle un vuelco a esta crisis en el proceso y para la mañana de ayer decidió convocar a los integrantes de la mesa y a los medios de comunicación para anunciar el acuerdo condicionado de la paz urbana.
¿En qué consiste? Se trata de un documento, en el que misteriosamente aparece la firma de alias Carlos Pesebre –pese a su renuncia un día antes–, en el que se consolidarían todos los compromisos para que las estructuras criminales del Valle de Aburrá para dejar de delinquir. Se habla de “condicionado” porque se tendrían problemas en el avance del mismo en el Congreso.
Zuleta manifestó que “este no es un compromiso puntual, es uno general. El anuncio es que hay una decisión de las estructuras de firmar un acuerdo de paz, y ese acuerdo es para estructurar el tránsito al estado social de derecho, para la superación de economías ilícitas, para la dignificación de las víctimas urbanas”.
La idea del documento, que mostraron su firma en público, es que haya unas condiciones claras para que se ponga en firme la paz urbana de Medellín justo antes de que termine el actual gobierno.
“El presidente va a firmar el acuerdo, luego de revisarlo, para que independiente del gobierno que llegue, se tenga continuidad con el proceso”, aseguró.
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Pacificación en riesgo
Uno de los mayores temores con la decisión de alias Carlos Pesebre de bajarse de la mesa de negociación es que las 50 estructuras que estarían bajo su tutela, principalmente en las comunas 6 (Doce de Octubre), 7 (Robledo), 11 (Laureles-Estadio), 12 (La América), 13 (San Javier) y 16 (Belén), se enfrascasen en confrontaciones violentas.
La senadora Zuleta aseguró que esto, en un comienzo, no alteraría los compromisos previamente adquiridos para garantizar la tranquilidad en los territorios y que se continuaría trabajando para consolidarlo.
Este medio conversó con uno de los integrantes de la mesa de paz por parte de las estructuras delincuenciales, cercano al condenado cabecilla, y aseguró que la intención de alias Carlos Pesebre es continuar con sus territorios sin confrontaciones, por lo que, al menos por ahora, no se presentaría una alteración en temas de seguridad.
Algunos expertos hablaron de medidas más drásticas, asegurando que, en caso tal de que este cabecilla decidiese incrementar los hechos violentos en su territorio, podría acabar asesinado como ya habría ocurrido con otros integrantes de La Oficina de antaño como alias Pichi Gordo o Tatu.
“Acciones improvisadas”
La decisión de alias Carlos Pesebre de retirarse de este proceso de negociación, sumado al evento realizado por la senadora Zuleta, dieron pie a duras críticas por parte de la administración distrital.
El alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, aseguró que estos movimientos se están presentando en medio de los incumplimientos a los acuerdos establecidos a cambio de los apoyos que habrían llevado al presidente Gustavo Petro a la presidencia.
“¿Qué pasó con el gobierno Petro? Como él se apoyó en todas esas estructuras criminales para ganar la presidencia. Como no les están cumpliendo, porque se comprometieron con cosas que no podían cumplir, las mismas estructuras criminales le están diciendo: ‘Ey, gobierno Petro, se va a acabar tu gobierno y no nos cumpliste’”, dijo, aludiendo a eventos como El Tarimazo del 21 de junio.
El concejal de Medellín, Andrés Felipe Tobón, recalcó que medidas como las de la firma del acuerdo condicionado, no es sino otra muestra de la improvisación en la que han estado estas negociaciones desde el 2 de junio de 2023 que iniciaron. “Acá no hay nada diferente a la presión política y la respuesta afanosa de Isabel Zuleta, al realizar una reunión y crear un marco de negociación sin marco jurídico, da cuenta de improvisaciones permanentes que buscan tenerlos de lado”.
Y si bien la senadora Zuleta reconoció que todos los procesos de negociación tienen momentos bajos, la salida de uno de los hombres clave dentro del mismo deja más dudas que certeza sobre lo que pueda venir en los próximos meses, antes de que finalice el gobierno Petro.