Medellín

¿Quién cabe en el Centro? Giuseppe Caputo, Carmen Gil Vrolijk y Yubely Vahos se reúnen en La Pascasia para conversar sobre el Centro de Medellín

Este miércoles 7 de octubre, a las 7:00 p. m., en La Pascasia, ese Centro de tantas voces será el tema del segundo coloquio del ciclo Primero baila... piensa después, de La Pascasia. Los artistas Giuseppe Caputo y Carmen Gil Vrolijk y la poeta Yubely Vahos conversarán sobre diversidad, inclusión, accesibilidad, convivencia, cuidado y dignidad.

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Periodista de la Universidad de Antioquia. Hago parte del área Metro e investigo temas de ambiente, ciencia y cultura.

hace 1 hora

El Centro de Medellín guarda historias oscuras y también solidarias, y está hecho de convergencias y disputas. Tiene teatros, cines independientes, salones de jazz y de salsa, galerías como las del Palacio y pinturas en los bajos del Metro. Sin ese barullo de movimientos, simplemente no sería lo que es.

Esa mezcla es la que La Pascasia, casa cultural del barrio Bomboná, quiere poner a conversar. Como dicen, tras diez años de bailes y conciertos, sus piernas descansan para darle paso a las cavilaciones. Con esto le dan inicio al ciclo Primero baila... piensa después, que organiza con la Gerencia del Centro y Territorios Estratégicos de la Alcaldía, y que ya tuvo su primer encuentro, “La vida en el barrio”, y ahora llega el segundo, “Todos en el centro”.

Será una conversación con varios vértices. Para empezar, hablar de diversidad en La Candelaria, que tiene cerca de 80.000 habitantes y recibe cada día a más de un millón de personas de paso, implica en sí mismo un esfuerzo enorme, al que se suman las cuestiones sobre inclusión, dignidad y otros temas. Quienes tendrán esa tarea son un grupo de artistas destacados del país.

Entérese: ¿Sí es tan cool el Centro de Medellín como lo pintan?

Uno de ellos es Giuseppe Caputo, poeta y uno de los escritores jóvenes más prometedores de Latinoamérica. Él cuenta vive cerca del parque de la Independencia, en el centro de Bogotá, en donde ha logrado leer patrones similares que se repiten en las calles de Medellín.

Dice, por ejemplo, que ese parque colinda con barrios de casi todos los estratos. Él, en sus paseos cotidianos con su perra, ha visto con sorpresa las convergencias: “Los perros se buscan para jugar, y eso termina provocando una integración social muy inesperada entre personas de todos los barrios”, cuenta.

Sin embargo, aclara que esa integración no borra el conflicto. “La convergencia necesariamente va a implicar tensión social”, y eso, convergencias y tensiones sociales, es algo que siempre van a tener los centros urbanos.

Él cuenta, por ejemplo, que como hombre gay sabe que el clóset provoca “una militarización del cuerpo”, esta militarización se puede ver en los cuerpos tiesos que caminan con miedo a las miradas ajenas.

Allí está el otro punto que rescata Caputo; lo vital que resulta la espontaneidad para que cada quien pueda “perderse sin que eso sea una fuente de peligro”.

Pero claro, a veces se vuelve impensable en lugares como estos. Y allí es donde el escritor cree que está el papel del arte, por su capacidad de reimaginar la vida y aportar a que lugares álgidos como estos puedan expandirse para volverse puntos de encuentro.

Por otro lado, también participará Carmen Gil Vrolijk, profesora asociada de Arte en la Universidad de los Andes, artista, curadora y directora de la compañía La Quinta del Lobo. Ella pone por su parte la lupa en las ciudades que crecen hacia periferias donde se construyen viviendas y centros comerciales, pero casi nunca espacios culturales, un fenómeno muy colombiano y que ha vivido Medellín en distintas épocas.

Cree que aunque la cultura siempre ha vivido en el Centro, y de hecho el Centro de Medellín concentra gran parte de la oferta cultural, a muchas personas no les gusta ir porque allí se mezclan clases sociales y las zonas son más populares.

“Eso es una gran pérdida”, dice. Y es que para ella sentirse parte de una ciudad es precisamente “conocerla, habitar sus lugares... pero caminarla también”, porque el Centro “es el lugar donde realmente la ciudad late y cobra vida”.

Gil también destaca que Medellín, particularmente, tiene la fortaleza de un gran circuito cultural donde confluye gente de distintos orígenes, y en este sentido tiene el reto de llevar a ese circuito a quienes no tienen el consumo cultural arraigado en su vida diaria.

Finalmente, la tercera voz es la de Yubely Vahos, poeta, historiadora y docente. Recién publicó Olfato, un libro de poemas que invita a percibir el mundo con otros sentidos, a partir de reflexiones que ha vivido sobre su experiencia habitando el mundo y la ciudad con una discapacidad visual.

Su mirada llega en un momento en que el Centro está cambiando. Hay obras de recuperación que avanzan en los puntos más emblemáticos, como en el Parque Berrío, donde la renovación supera el 65% de avance e incluye la demolición de más de 2.000 m² de superficie deteriorada, pisos nuevos y la modernización de las redes de servicios públicos, con una inversión inicial de $6.904 millones. También en la Plaza Botero, cerca de 1.300 m² de espacio público sobre la calle Calibío y alrededores se renuevan para mejorar la infraestructura turística y cultural en torno al Museo de Antioquia.

Ambas intervenciones hacen parte del Plan Centro de la Alcaldía, que tiene cuatro frentes de obra: el Parque Berrío, la Plaza Botero, el sector de Palacé y los alrededores de las estaciones del metro, con mesas sociales para la reubicación temporal de los vendedores informales.

Yubely, aunque por un lado celebra que las obras traigan accesibilidad física, con aceras bien delimitadas, señalización y semáforos, también teme que se quede en el concreto. Advierte que, sin programas sostenidos, el Centro puede terminar como “una suerte de islas bonitas pero sin una vida real”.

Pero dice que lo que más le preocupa es la fragmentación. “Los que van al teatro, los que están afuera del teatro pidiendo limosna, los que van a la exposición y los que están a la cuadra de abajo rebuscándose con confites” comparten la misma ciudad, pero no el mismo Centro.

Y para ella transformar esto va más allá de las voluntades: “Creo que somos bondadosos, y la bondad es un primer paso para aceptar al otro, pero hace falta que nos reconozcamos como sujetos iguales, con capacidad de acción”.

Eso incluye que las poblaciones diversas tengan “voz propia para narrarse a sí mismas con libertad, con autonomía”, con acceso a becas, a escenarios de publicación y a formación lectora.

La conversación la moderará Adriana Villa Moreno, ingeniera biomédica y gerente general de BUA, empresa social enfocada en el diseño pensado desde la accesibilidad y la inclusión.

Para ella, lo que distingue al ciclo es que mira la ciudad desde los artistas, y este coloquio lo hará “desde esa lupa”, tratando preguntas como qué tan accesible es el Centro, cuánto acoge las diversidades, cómo se da la convivencia y qué aporta cada quien al cuidado de los demás.

Adriana explica la accesibilidad con las guías podotáctiles para personas con discapacidad visual que terminan ocupadas por la carretilla de un vendedor ambulante o un quiosco. Para ella esto no es un detalle menor porque “la accesibilidad es esa garantía mínima que se requiere para la participación”.

Por eso cree que estas conversaciones deben llegar “a todas las mesas de familiares, a los equipos de trabajo, a todos los grupos de amigos”, pues el cambio “no es algo que se va a resolver por la decisión de algunas personas que están sentadas en ciertos escritorios”.

Los coloquios tienen entrada libre y están abiertos a artistas, estudiantes, profesores, organizaciones sociales, empresarios, funcionarios y ciudadanos interesados. Cada sesión se registra en video y, al terminar el ciclo, se publicará gratis una pieza editorial con las ideas y preguntas que dejó la conversación. El ciclo cuenta con el apoyo de Comfama y la Fundación MUV.

Lea más: “El plan es habitar los edificios patrimoniales del Centro”: así es la nueva apuesta de Medellín

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Bloque de preguntas y respuestas

¿Qué propone el ciclo “Primero baila... piensa después” de La Pascasia?
Es una iniciativa cultural y pedagógica que busca hacer una pausa en la agenda festiva para reflexionar sobre los retos sociales, urbanos e incluyentes del Centro de Medellín. A través de coloquios abiertos con entrada libre, artistas y ciudadanos analizan temas como la vida de barrio, la diversidad y las tensiones del espacio público.
¿Qué críticas y prevenciones surgen frente a la remodelación física del Centro?
Desde la perspectiva de líderes y artistas como Yubely Vahos, la renovación urbana (obras en Parque Berrío, Plaza Botero y Palacé) corre el riesgo de quedarse en mero concreto si no va acompañada de programas sociales sostenidos. La principal alerta es evitar la “fragmentación social”, donde coexistan infraestructura bonita con dinámicas de exclusión hacia vendedores informales, habitantes de calle o personas con discapacidad.