Hospital General de Medellín suspenderá servicios a afiliados de Coosalud por millonaria deuda de la EPS
Hospitales públicos de Antioquia advirtieron que la deuda acumulada de Coosalud amenaza la prestación de servicios para cerca de 467.000 usuarios en el departamento.
El Hospital General de Medellín anunció que a partir del próximo lunes 8 de junio dejará de prestar algunos servicios a los afiliados de Coosalud por el incumplimiento en los pagos de la EPS, cuya deuda con la institución asciende a cerca de $15.000 millones.
Según explicó el gerente del centro asistencial, Juan David Arteaga, durante junio la EPS no programó pagos para reducir la cartera pendiente, situación que llevó a la institución a tomar una medida que, según advirtió, busca evitar una afectación mayor a la sostenibilidad financiera del hospital.
“Para nosotros es muy difícil seguir atendiendo pacientes de la EPS Coosalud con una cartera cercana a los 15 mil millones de pesos y que durante el mes de junio no nos programen ningún pago” explicó en una entrevista a Telemedellín.
También le puede interesar: Hospital General de Medellín rechazó agresiones a sus trabajadores ¿Qué pasó?
La decisión impacta a una población significativa de usuarios. Actualmente, el Hospital General atiende cerca del 10 % de los pacientes hospitalarios de Coosalud. En sus instalaciones permanecen más de 60 afiliados hospitalizados y otros 10 reciben atención en el servicio de urgencias.
Sin embargo, el problema trasciende a una sola institución. Desde el pasado jueves 4 de junio la Asociación de Empresas Sociales del Estado de Antioquia (Aesa) advirtieron que la situación podría extenderse a buena parte de la red pública hospitalaria del departamento.
“Esta situación impacta a todo el departamento, pero especialmente a las regiones de Urabá y Bajo Cauca antioqueño, donde se concentra el mayor número de usuarios afiliados a esta EPS” se lee en el comunicado.
Arteaga es también vicepresidente de dicha Asociación y aseguró que ninguno de los 130 hospitales públicos de Antioquia recibió recursos correspondientes a Coosalud y que más de 100 centros asistenciales atraviesan dificultades por los retrasos en los pagos.
La alerta es especialmente grave porque Coosalud tiene cerca de 467.000 afiliados en Antioquia, por lo que una eventual suspensión masiva de servicios podría afectar la atención de cientos de miles de pacientes en municipios de todas las subregiones del departamento.
El viernes 5 de junio, un día después de la alerta de Aesa, Coosalud dio un “mensaje de tranquilidad” anunciando que los pagos serían efectuados pero que enfrentaban demoras demoras por la intervención a la que está sujeta la entidad: “debido a los procesos administrativos y operativos derivados de la medida de intervención que actualmente cursa la entidad, el proceso de validación, postulación y programación de los giros ha requerido tiempos adicionales” afirman.
Además, afirman que la Administradora de los Recursos del Sistema General de Seguridad Social en Salud (Adres) realizaría los pagos directos a los hospitales públicos para aliviar la cartera acumulada de la EPS en una semana: “se prevé que las postulaciones y los recursos sean reflejados y girados durante la próxima semana, conforme a la programación que sea definida por la Adres”.
El panorama se complica por las controversias que rodean la intervención de Coosalud. En marzo de este año, la Procuraduría General suspendió provisionalmente por tres meses a Alexander Mesa Romero, agente interventor de la EPS designado por la Superintendencia Nacional de Salud, al considerar que podrían existir irregularidades relacionadas con la gestión administrativa y financiera de la entidad durante el proceso de intervención.
La decisión disciplinaria se produjo en medio de fuertes cuestionamientos por el incremento de las deudas con hospitales y clínicas, así como por el deterioro de algunos indicadores de la EPS. Aunque la Procuraduría aclaró que la medida no implicaba una sanción definitiva, sí abrió un nuevo capítulo de incertidumbre sobre su manejo.
Coosalud cuenta con más de tres millones de afiliados en Colombia y tiene una presencia importante en regiones como Antioquia, Bolívar, Córdoba, Sucre y Magdalena. Por ello, la situación financiera de la entidad es observada con preocupación por autoridades, hospitales y usuarios, que temen que el deterioro de la red prestadora termine traduciéndose en barreras para acceder a consultas, medicamentos, procedimientos y tratamientos especializados.
Mientras tanto, hospitales públicos del departamento esperan que se concreten los pagos prometidos por la Adres. De lo contrario, advierten que podrían adoptarse nuevas restricciones en la atención a usuarios de la EPS en todo el departamento durante las próximas semanas.