Medellín

Ministro, no solo los ricos lloran: madre recorrió cinco hospitales con su hija de 5 años para ser atendida en Medellín

Negativas y malos procedimientos denunció una madre en Medellín mientras buscaba que su hija fuera atendida por una fractura. Esto, en medio de la crisis que enfrenta el sistema de salud. Su EPS es una de las intervenidas por el Gobierno Nacional.

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Comunicadora Social de la Universidad Católica Luis Amigó. Trabajé en Blu Radio y soy estudiante de Ciencias Políticas en la Universidad de Antioquia. Apasionada por las políticas públicas, la cultura y el reportaje social.

hace 2 horas

La crisis del sistema de salud en Antioquia nunca fue un “asunto de ricos”, como quiso dar a entender el ministro de Salud, Guillermo Jaramillo. La crisis ha golpeado a todos los sectores: pacientes con VIH, enfermedades huérfanas, cáncer, miles de afectados que, sin importar la clase social, sufren las consecuencias de la deuda de $8 billones que tienen las EPS con la red hospitalaria de Antioquia.

Una de esas historias es la de Mairaliz Maita Hernández, una mujer trabajadora, que tuvo que llevar a su hija de cinco años por cinco hospitales de Medellín hasta lograr que alguien la atendiera.

Su hija de 5 años se fracturó la mano el domingo 25 de enero; desde ese momento ha sido un viacrucis para la mujer, pues lo que parecía una urgencia clara terminó convirtiéndose en un recorrido agotador por centros de salud colapsados, trámites imposibles y puertas cerradas.

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La niña iba llorando muchísimo porque le dolía mucho y tenía la mano como deforme”, contó Mairaliz.

Su primera parada fue el centro de salud de Santo Domingo. Allí le pusieron una férula improvisada y le dijeron que debía ir a otro hospital a hacerse una radiografía porque no había equipos, le dijeron que no había cómo confirmar qué tan grave era la lesión y que por eso, debía volver después.

Madrugó al día siguiente, hizo fila desde antes de que saliera el sol, esperó hasta la tarde para que le tomaran una radiografía en otro lugar. Luego regresó al primer centro asistencial, como le habían indicado, y allí le dijeron que no podían leer el examen, que debía pedir una cita por internet. Intentó por WhatsApp, por la página, de manera presencial. No había citas. No había prioridad. No había solución.

“Cuando llego allá, me dicen que eso era por cita. Me dan la cita para la 1:00 p. m. O sea, desde las 5:30 a. m. que yo llegué hasta la 1:00 p. m. Cuando llego nuevamente a Santo Domingo, me dicen que no, que no leían la radiografía. No leemos eso. Que acá no hay aparato para leer eso”, expresó la madre.

Sin respuestas, regresó a su casa a buscar dinero y volvió a salir. En otro hospital le hicieron triaje, pero le dijeron que no podían atender a la niña porque no había especialista. La remitieron de ahí a otro centro de salud, donde un médico revisó la radiografía y advirtió que estaba mal tomada. La placa no servía: se la habían hecho mal, lo que impedía ver bien la fractura.

“El doctor que se la hizo, la tomó por encima de la férula que le pusieron. Eso fue perder el tiempo. Hubo negligencia”, añadió.

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De allí la enviaron a un cuarto hospital donde recibió otra negativa y donde le sugirieron ir al Hospital Concejo de Medellín. Solo allí, después de casi dos días de angustia, le tomaron nuevamente los exámenes, confirmaron que la fractura era fuerte, le suministraron medicamentos para el dolor y la hospitalizaron. Más tarde, un especialista valoró a la niña, le corrigió la posición de la mano, le puso yeso y la dio de alta con un mes de incapacidad.

Mairaliz está afiliada a Savia Salud, EPS intervenida por el Gobierno Nacional, de la que, asegura, no recibió ningún acompañamiento durante el recorrido. “Nada. Yo siempre estuve sola”, afirmó.

Esta madre también cuenta que su hijo mayor, de nueve años, padece hidronefrosis congénita y colon irritable, y que los retrasos para la entrega de medicamentos por parte de la EPS son constantes.

“Los medicamentos casi siempre me toca comprarlos. Siempre que voy nunca hay y a veces me toca estar de un lado a otro. A uno le toca sacar del bolsillo”, concluyó Mairaliz.

A raíz de esto, Savia Salud respondió a la denuncia de la madre e indicó que con base en información reportada por los prestadores y el sistema de información, la menor sí fue valorada en la E.S.E. Metrosalud de Santo Domingo y que posteriormente, fue llevada y atendida en el Hospital Concejo de Medellín.

La entidad aseguró que todos los contratos con las IPS señaladas se encuentran vigentes y reiteró que la atención está garantizada; no obstante, precisó que son los prestadores de salud quienes evalúan finalmente la prioridad y el manejo que debe darse a cada urgencia consultada.

Historias como la de Mairaliz se repiten por montón en Antioquia; mientras hospitales públicos y privados advierten que están al borde del colapso, las EPS siguen sin pagar la millonaria deuda, dejando a cerca de 3 millones de afiliados en Antioquia afectados.