Personería advirtió por riesgos en “reinados infantiles” en Medellín
Convocatoria para un nuevo “certamen de belleza” en la capital antioqueña para infantes preocupa a la entidad. ¿Por qué son nocivos estos concursos para los niños?
La Personería Distrital de Medellín manifestó su preocupación por la persistencia de convocatorias dirigidas a menores de edad en Medellín para que participen en certámenes de belleza, pues para la entidad, este tipo de escenarios podrían vulnerar sus derechos fundamentales y favorecer procesos de hipersexualización temprana.
La alerta emitida por la Personería surgió tras la circulación en redes de una convocatoria realizada por una polémica “corporación de belleza” utilizando incluso imágenes y símbolos institucionales sin autorización del gobierno departamental.
Frente a esta situación, la Gobernación de Antioquia aclaró públicamente, que no tiene ninguna relación con dicha organización y recordó que existe una denuncia presentada ante la Fiscalía por el uso indebido de su imagen institucional.
¿Por qué son nocivos para niños?
Pero más allá de las irregularidades relacionadas con el uso de símbolos oficiales, la verdadera preocupación radica en las consecuencias que este tipo de certámenes puede llegar a tener sobre el desarrollo emocional y psicológico de la infancia y la adolescencia.
Por ejemplo, la Asociación Americana de Psicología (APA) ha señalado que estos “concursos” pueden llegar a favorecer que niñas y adolescentes aprendan a valorar su cuerpo principalmente por su apariencia física, condicionando su autoconcepto y limitando el desarrollo de otras capacidades fundamentales para su crecimiento.
La profesora Sara Sierra Zapata –psicóloga de la Universidad CES y magíster en Psicología con profundización clínica de la Universidad del Norte– ahondó que la participación de niños en concursos de belleza genera un riesgo inmenso para ellos, porque toda la valoración de los niños queda basada en lo externo.
“Las etapas de la niñez y la adolescencia son muy sensibles en la construcción de los autoesquemas (autoestima, el autoconcepto, la autoimagen) y cuando a una niña se le enseña desde muy chiquita que su valor depende de cómo se ve, y que fuera de eso los demás son los que van a decidir si está bien o no, esos autoesquemas se vuelven muy frágiles y quedan anclados a la aprobación externa y no sobre lo que las niñas hacen o piensan”, explicó.
La docente detalló que los menores de edad empiezan a valorarse solo si cumplen unos estándares físicos.
“Hay teoría científica muy sólida que indica que las niñas expuestas a miradas constantes sobre su cuerpo empiezan a verse como objetos que se evalúan. Eso despierta problemas como ansiedad, dificultad en atención y concentración. Además, esa insatisfacción producto de valoraciones externas es predictora de dificultades emocionales en la adolescencia. Sembrar esa crítica a niñas tan pequeñas es todo un terreno de vulnerabilidad. La sexualización en etapas tan tempranas puede derivar en síntomas depresivos, baja autoestima, y menor desempeño cognitivo”, insistió la docente.
Sierra puntualizó que la mente de una niña no está procesada para entender códigos adultos como el maquillaje, los tacones, las poses, los peinados o los vestidos, por lo que es contraproducente exigirles que sigan “un guion” que no corresponde a su etapa evolutiva.
“Eso es muy dañino para la mente infantil y las consecuencias se ven en hasta dificultades sociales porque terminan de hacer actividades propias de su edad –como jugar con los amiguitos al aire libre– y se centran artificialmente en estas cosas que no son de su etapa infantil”, dijo.
La docente señaló que, si bien no hay un estudio que indique que haya una relación directa entre la participación en concursos de belleza y el desarrollo de trastornos alimenticios, esto sí puede llegar a ser un catalizador para tales males por la idealización de lo físico.
“Mi mensaje es: cuidar la niñez es una tarea de todos. Las niñas y los niños necesitan entornos seguros. Necesitan ser valorados por lo que son, por lo que piensan, por su personalidad. Su valor como persona no está en un concurso de belleza, sino en quienes ellos son”, indicó.
De otro lado, especialistas en seguridad advierten igualmente que la amplia exposición fotográfica de menores de edad en plataformas digitales –especialmente cuando las imágenes privilegian aspectos físicos o estéticos– incrementa los riesgos de seguridad en entornos digitales al facilitar que personas con fines de explotación o cibercriminales accedan a este tipo de contenidos.
En esa misma línea, organismos internacionales han insistido en la necesidad de extremar las medidas de protección de la imagen de niñas, niños y adolescentes en internet.
¿Quien organiza el concurso?
Según ahondó la Personería, el concurso en mención es el Reinado Nacional e Internacional de Las Flores 2026, que se realizaría el próximo 18 de julio en Plaza Mayor, según las publicaciones realizadas por la Corporación de Belleza de Antioquia, que aparece como organizadora del evento.
Es justamente esta entidad la que tiene el pleito legal con la Gobernación de Antioquia. De hecho, en 2022 la Gobernación emitió un comunicado en el que indicó que desde 2012 no tiene relación con la Corporación, y por lo mismo ni promueve ni organiza concursos de belleza junto con esta entidad.
Sin embargo, esto no habría sido aliciente para que desde la dirección de la Corporación de Belleza de Antioquia se sigan usando los logos institucionales en sus publicaciones e incluso en eventos presenciales como el escudo de armas.
“La Gobernación de Antioquia incluso tuvo conocimiento de que la Corporación de Belleza de Antioquia estaba contactando directamente a alcaldías de los municipios con el propósito de promover sus certámenes de belleza, valiéndose de su denominación y del uso del escudo oficial para aparentar respaldo institucional ante los mandatarios locales (...) Dicha situación pone de manifiesto la dimensión territorial del daño causado por la conducta de la Corporación, que no se limita al ámbito municipal sino que se extiende a todo el Departamento de Antioquia”, indicó la Gobernación.
De hecho, el pasado 10 de junio la Gobernación de Antioquia señaló que la corporación tiene una denuncia penal desde 2024 ante la Fiscalía por el uso indebido de las enseñas institucionales. Si embargo, según la Gobernación el caso que reposa ante la Fiscalía 38 de la Unidad de Patrimonio sigue en etapa de indagación sin que se haya presentado ningún avance importante.
“Insisten en usar como imagen el escudo de armas de Antioquia, que no está autorizado, con el único fin de confundir a los ciudadanos en la publicidad de esta cuenta”, detalló la Gobernación.
En la publicidad emitida recientemente en redes por la Corporación no solo se vería el uso del escudo de armas del departamento, también se notaría el uso de la fuente (letras) institucional así como el lema “inclusión y participación social”, lo que daría un cariz de institucionalidad al certamen.
¿Qué dice la Corporación?:
EL COLOMBIANO consultó con la dirección de la Corporación de Belleza de Antioquia su postura ante esta situación. Desde la entidad indicaron que desconocían que el pronunciamiento de la Personería se refiriera específicamente a su concurso.
La dirección de la Corporación de Belleza de Antioquia indicó que si bien la organización data de inicios del 2000, desde 2013 se ha dedicado de lleno a fortalecer su labor como una organización dedicada a promover la cultura, el arte, la educación y la formación integral de niños, jóvenes y adultos incluso con reconocimiento internacional.
Apuntaron que durante estos 13 años ha ampliado su oferta de programas académicos y culturales, desarrollado proyectos sociales y consolidado certámenes de reconocimiento nacional e internacional, “entendiendo la belleza como un concepto ligado a la preparación, los valores, el liderazgo y el impacto social”.
En cuanto a los reinados infantiles, la Corporación dijo que los procesos de formación y participación para niñas datan desde 2005. Según la dirección, estos certámenes tienen un enfoque formativo “que busca fortalecer la autoestima, el liderazgo, la expresión artística, la comunicación, el trabajo en equipo y el libre desarrollo de la personalidad”, entre otros aspectos más allá de la competencia propia de un reinado.
La dirección destacó que muchas participantes que iniciaron estos procesos durante su infancia hoy se desempeñan exitosamente como profesionales en campos como el arte, el modelaje, la televisión, el deporte, el emprendimiento y el liderazgo social.
En ese sentido, aseguró que el propósito de la Corporación no es únicamente formar reinas de belleza, sino contribuir al desarrollo de mujeres seguras de sí mismas, preparadas para afrontar distintos retos personales, académicos y profesionales.
Frente a los riesgos que señalaron los expertos, la Corporación dijo que sus procesos cuentan con el acompañamiento de profesionales y orientadores capacitados, quienes brindan apoyo durante las diferentes etapas del certamen.
“Asimismo, promovemos la participación activa y permanente de los padres o acudientes, quienes son responsables fundamentales del cuidado, acompañamiento y toma de decisiones de sus hijos durante todo el proceso. Para la Corporación, el bienestar de las niñas siempre prevalece sobre cualquier aspecto competitivo”.
Agregaron que tienen implementados protocolos de seguridad, normas de convivencia, acompañamiento familiar y espacios de formación que buscan fortalecer la autoestima, la confianza y el desarrollo de habilidades sociales, “evitando cualquier práctica que pueda afectar los derechos de las niñas o su desarrollo integral”.
También dijo la entidad que los certámenes infantiles existen en numerosos países y hacen parte de diversas expresiones culturales. “Cuando son organizados con responsabilidad, supervisión profesional y estricto respeto por los derechos de la niñez, pueden convertirse en escenarios positivos para el desarrollo artístico, cultural y personal”.
Finalmente, la Corporación dijo que es superar el estigma que en ocasiones rodea a los concursos de belleza.
“En Colombia existen numerosas organizaciones y academias que desarrollan este tipo de procesos. Para muchas niñas, participar en un certamen constituye una forma legítima de expresión artística y de construcción de su proyecto de vida”, apuntaron.
Sobre la disputa legal que se tiene con la Gobernación de Antioquia no se refirieron.
Alarmas están encendidas
La alerta de la Personería coincide con la postura de la Mesa Intersectorial contra la Explotación Sexual Comercial de Niñas, Niños y Adolescentes (ESCNNA) de Medellín, que en mayo de 2026 expresó su rechazo a los certámenes de belleza dirigidos a menores de edad, al considerar que pueden contribuir a normalizar la hipersexualización infantil y aumentar factores de riesgo asociados a diferentes formas de violencia y explotación sexual.
Bloque de preguntas y respuestas
- ¿Por qué la Personería de Medellín considera que los concursos de belleza infantiles pueden afectar la salud mental de los menores?
- La Personería sostiene que estos certámenes pueden favorecer la hipersexualización temprana y trasladar a niñas, niños y adolescentes estándares de belleza propios del mundo adulto. Además, la Asociación Americana de Psicología (APA) advierten que estas dinámicas pueden afectar la autoestima, la construcción de la identidad y el desarrollo emocional de los menores.
- ¿Qué riesgos tiene publicar fotografías de niñas y niños participantes en concursos de belleza en redes sociales?
- La exposición pública de imágenes de menores puede aumentar los riesgos de seguridad en entornos digitales. Además, especialistas advierten que este tipo de contenido puede facilitar el acceso de personas con fines de explotación o cibercriminales, especialmente cuando las fotografías resaltan aspectos físicos o estéticos.
- ¿Por qué existe una denuncia contra la Corporación de Belleza de Antioquia?
- La denuncia fue presentada por el presunto uso indebido de símbolos e imagen institucional de la Gobernación de Antioquia. Según la entidad, la corporación habría utilizado sin autorización el escudo de armas, y otros elementos gráficos en la promoción de sus eventos, lo que podría generar confusión entre la ciudadanía.