Economía

Los retos económicos que definirán el gobierno de Abelardo de La Espriella

Reducir el déficit fiscal de 6,4% del PIB, recuperar la inversión y ejecutar sus reformas serán algunos de los desafíos del presidente electo.

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hace 2 horas

El presidente electo Abelardo de la Espriella llega al poder con un desafío central: estabilizar unas finanzas públicas bajo alta presión, en un contexto de deterioro fiscal, menor dinamismo de la inversión y crecientes compromisos de deuda.

Su agenda económica se ha planteado bajo un enfoque pro-mercado, con énfasis en la reducción del gasto público, la racionalización del Estado y una mayor participación del sector privado en la generación de crecimiento. En paralelo, el nuevo gobierno buscará recomponer la relación con los mercados internacionales y asegurar condiciones más favorables de financiamiento para el país.

La estrategia incluye además un giro en política económica hacia menor intervención estatal, reformas tributarias orientadas a simplificación y la reactivación de sectores estratégicos como hidrocarburos, incluyendo proyectos de yacimientos no convencionales como el fracking.

1. Mejor crecimiento económico

Uno de los retos más relevantes es la recomposición del crecimiento económico. En los últimos años, la expansión del Producto Interno Bruto ha estado impulsada principalmente por el consumo de los hogares y el gasto público, dos motores que no necesariamente garantizan sostenibilidad en el largo plazo.

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César Pabón, director de investigaciones económicas de Corficolombiana, advierte que este modelo muestra signos de agotamiento. La política monetaria restrictiva ha reducido el dinamismo del consumo, mientras sectores como la construcción y la minería enfrentan desaceleración por menor inversión y caída en proyectos de capital.

En este escenario, el nuevo gobierno deberá impulsar una transición hacia un modelo basado en inversión productiva y aumento de la productividad, más que en demanda interna.

2. Inversión privada y empleo

El mercado laboral y la inversión privada aparecen como piezas centrales del programa económico. Anif señala que el gobierno electo busca fortalecer la inversión privada como principal motor del empleo, mediante incentivos a la contratación y formación en habilidades tecnológicas.

El objetivo es aumentar la formalización laboral y reducir la carga regulatoria que enfrentan las empresas, con la idea de que esto facilite la creación de empleo formal y la expansión del sector productivo.

Germán Cristancho, gerente de Investigaciones Económicas y Estrategia de Davivienda Corredores, sostiene que el principal desafío será la implementación efectiva de estas propuestas. Explica que los mercados ya incorporaron parte del optimismo electoral, pero ahora el foco se trasladó a la ejecución real del programa.

Cristancho advierte además que la inversión extranjera directa ha perdido dinamismo en los últimos años, especialmente en sectores como petróleo y minería, afectados por mayores cargas tributarias y menor competitividad.

3. Recuperar los niveles de inversión extrajera

El nivel de inversión en Colombia se ubica actualmente en torno al 16,8% del PIB, una cifra considerada insuficiente para sostener tasas elevadas de crecimiento.

Los analistas estiman que el país debería alcanzar niveles entre veinte y veintitrés por ciento del PIB para garantizar una expansión económica más robusta y estable.

Para lograrlo, Cristancho plantea la necesidad de alinear incentivos que favorezcan la llegada de capital productivo, la estabilidad regulatoria y la confianza empresarial. Sin estos elementos, el crecimiento potencial seguirá limitado.

4. Reducción del déficit fiscal

El nuevo gobierno plantea una reducción del déficit fiscal desde niveles cercanos al seis punto cuatro por ciento del PIB hacia el cuatro punto ocho por ciento en el primer año de gestión.

Para ello, se contempla un programa de ajuste fiscal que incluye reducción del tamaño del Estado, recorte de nómina pública, reasignación de subsidios y venta de activos improductivos.

El plan también propone alcanzar un superávit primario en el corto plazo, lo que implicaría un recorte inicial del gasto cercano a setenta billones de pesos y un ahorro estructural estimado en 3,1 por ciento del PIB anual.

En materia de deuda, el enfoque está en la renegociación de condiciones de financiamiento y la búsqueda de mejores plazos, con el objetivo de reducir la presión de pagos en el corto plazo.

De hecho, para el analista económico Diego Montañez señaló que el principal reto del nuevo gobierno no será de carácter electoral, sino estrictamente fiscal, en un contexto de alta presión sobre las finanzas públicas y creciente deterioro de los indicadores de sostenibilidad de la deuda.

Montañez advirtió que la deuda del Gobierno Nacional Central alcanzó los 1.169 billones de pesos a mayo de 2026, mientras el déficit primario se mantiene en niveles elevados, cercanos al 3,5% del PIB. Además, alertó que para 2027 el pago de intereses subiría a 83,9 billones de pesos, en un escenario en el que el Comité Autónomo de la Regla Fiscal (CARF) estima un deterioro fiscal mayor al previsto en el Marco Fiscal de Mediano Plazo.

5. Riesgo en inflación

El informe de Anif advierte que la inflación podría mantenerse en niveles cercanos al seis punto cuatro o seis punto cinco por ciento, debido a factores como el aumento del salario mínimo y choques climáticos asociados al fenómeno de El Niño.

Aunque el gobierno proyecta una convergencia más rápida hacia niveles cercanos al seis por ciento, el consenso del mercado es más cauteloso.

Adicionalmente, la política monetaria y la dinámica del consumo seguirán influyendo en la trayectoria de precios, lo que obliga a mantener coordinación estrecha con el Banco de la República para preservar la estabilidad macroeconómica.

¿Cómo ven los mercados el inicio del nuevo gobierno?

En la visión de los mercados, el inicio del gobierno ha estado marcado por una reacción inicial positiva, seguida de una fase de cautela.

Germán Cristancho explica que este comportamiento es habitual tras un proceso electoral, especialmente cuando ya existía expectativa de victoria en los activos financieros. Sin embargo, señala que el mercado ahora evalúa la viabilidad política y técnica del programa económico.

La capacidad de construir consensos en un entorno político polarizado será determinante para mantener la confianza de los inversionistas y evitar episodios de volatilidad en los mercados.

Un reto de ejecución más que de diseño

Tanto Anif como analistas del mercado coinciden en que el principal desafío del gobierno de Abelardo de la Espriella no es el diseño de su política económica, sino su ejecución.

El país enfrenta simultáneamente presión fiscal, bajo crecimiento de la inversión, riesgos inflacionarios y un nivel elevado de deuda. La combinación de estos factores configura un escenario exigente que requerirá disciplina fiscal, estabilidad institucional y capacidad de negociación política.

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El éxito del nuevo gobierno dependerá de su habilidad para transformar un programa económico ambicioso en resultados concretos en materia de crecimiento, empleo y sostenibilidad fiscal.

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