Economía

“El primero de septiembre nace una hermana de Afinia”

Ricardo Arango explicó a EL COLOMBIANO los retos financieros de Afinia y la separación de Atenea durante el congreso de la Andi.

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Periodista de economía de El Colombiano. Oidor de tangos. Sueño con una Hermosa sonrisa de luna.

hace 2 horas

La separación de Atenea, las deudas del Estado por $1,6 billones y la crítica situación de caja de Afinia marcaron la conversación de Ricardo Arango, gerente de la filial de EPM, con EL COLOMBIANO durante el congreso anual de la Andi, en Cartagena.

El directivo explicó los cambios que tendrá la nueva filial y advirtió sobre los retos financieros que enfrenta la compañía por los altos costos de la energía, las pérdidas y el bajo recaudo.

¿En qué va el anuncio de separar a Afinia para que opere un mercado mediante una nueva empresa?

“Es un proyecto que va corriendo. Está en su último mes y estamos haciendo un proceso de entrada progresivo para que, a partir del primero de septiembre, opere una nueva compañía, cuya razón social es Atenea. Ese nombre respondió simplemente al proyecto interno; no es la marca comercial. La separación se terminará de materializar el primero de septiembre”.

¿Esa fecha se había aplazado?

“Sí. Se corrió un mes. ¿Por qué? Porque lo más complejo de la decisión es todo el tema de sistemas. Lo fundamental era la respuesta de la Superintendencia de Servicios Públicos y de la Superintendencia de Sociedades, que llegó el 30 de julio. Entonces, ya no era posible materializarlo el primero de agosto porque no teníamos piso jurídico para hacerlo.

En razón de ese retraso, decidimos afianzar más el proceso y tener más tiempo para hacer pruebas de sistemas, cortes, bases de datos y demás. Simplemente cambiamos la estrategia para no hacer lo que se llama un proyecto Big Bang, en el que el 31 de julio desapareciera Afinia y al día siguiente apareciera Atenea.

Decidimos hacer una entrada progresiva para que sea más transparente de cara a las personas y que la comunidad no perciba ningún efecto negativo. Por esa razón se corrió un mes”.

¿Qué pasará entonces el primero de septiembre y qué quedará a cargo de Afinia?

“Afinia hoy en día tiene 134 municipios en cinco departamentos, cerca de 45.000 kilómetros de red y 161 subestaciones. Ese es el volumen que cubrimos en 83.000 kilómetros cuadrados para atender aproximadamente a 1.835.000 clientes. A partir del primero de septiembre nace una hermana de Afinia. No es una hija de Afinia, sino una hermana. Será una filial del Grupo EPM y atenderá 35 municipios, con aproximadamente 380.000 clientes, ubicados en los departamentos del Cesar, con 19 municipios; Magdalena, con seis; y Bolívar, con 10. Esta filial, que tendrá como sede principal la ciudad de Valledupar, comenzará a operar ese mercado a partir del primero de septiembre”.

¿Qué implicará este cambio para los usuarios?

“Para la gente tendrá las mismas obligaciones y derechos que tiene actualmente. Arrastra su cartera y los usuarios seguirán recibiendo la prestación del servicio exactamente como lo han venido recibiendo. Lo que se plantea desde la creación de Atenea es que su modelo de operación sea diferente al de Afinia, lo que permitirá ser más eficientes y eficaces frente a las necesidades del departamento del Cesar y de los otros municipios de Magdalena y Bolívar”.

¿Qué características de ese mercado llevaron a Afinia a decidir que era mejor separarlo?

“En 2024 se hizo un análisis de los mercados que atiende Afinia en los diferentes departamentos. Afinia arrancó el primero de octubre de 2020 y se hizo un análisis pormenorizado de todos los mercados, empezando por los departamentos.

El departamento del Cesar tiene unas particularidades que difieren bastante del resto de los departamentos que atiende Afinia. Por ejemplo, la extensión de los circuitos: allá son muchísimo más extensos, pero menos densamente poblados. Luego, los costos de comercialización son muy distintos. La cultura misma del cesarense y de ese territorio, que también involucra algunos municipios de Magdalena y Bolívar, es radicalmente diferente. Su cultura de pago difiere de la de Sucre, Córdoba o Bolívar. El nivel de pérdidas, lo que llamamos pérdidas no técnicas, pérdidas negras o hurto de energía, es muy superior. Allá tenemos pérdidas del 40%, mientras que en el resto de Afinia tenemos pérdidas del 25% en promedio. También tenemos niveles de recaudo del 60%, mientras que en el resto de Afinia están entre 80% y 84%. Hay condiciones muy diferentes en el departamento del Cesar y esos municipios. La geografía, por la extensión del departamento, ocasiona que los costos de las inversiones sean muy distintos. El comportamiento de la demanda también es diferente. Hay muchísimos elementos que dijeron: ‘Lo mejor es trabajar este mercado por separado’, porque requiere un modelo de operación distinto, muchísimo más eficiente, rápido y veloz”.

¿Qué ventajas tiene que Atenea opere bajo un régimen privado?

“Afinia es una empresa de economía mixta, una empresa de servicios públicos de economía mixta, pero Atenea va a operar bajo el régimen privado. ¿Qué le da eso? Una mayor velocidad. La decisión que se tomó es que el riesgo que implica para el Grupo EPM y la capacidad de gestión son mucho mejores y el riesgo es menor si están separadas que si están juntas. Al separarlas mejora el perfil de riesgo de Afinia, del resto de Afinia, y le da mayores probabilidades y posibilidades de salir adelante. Al mismo tiempo, crea una filial que tiene unas condiciones diferentes y que también tiene mayores posibilidades de salir adelante por separado”.

¿EPM se va a quedar con esa filial o existe la posibilidad de que entren inversionistas?

“Existen las dos opciones. Pero eso ya lo debe decir el Grupo EPM a título de propietario. Desde la administración de Afinia venimos haciendo el proceso de decisión y sabemos que se vienen desarrollando conversaciones con varios terceros interesados, porque se han presentado terceros interesados.

Todo el mundo diría: ‘¿Pero por qué se interesan en un mercado con tanta complejidad?’. Pues porque la mirada es distinta, porque el interés puede ser distinto y porque la forma de operar puede ser distinta. Han surgido terceros interesados con quienes se ha venido desarrollando una conversación. Pero, como te digo, eso es desde la propiedad, no desde la administración. Nosotros, desde la administración, simplemente estamos cumpliendo con la separación”.

Al cierre del gobierno de Gustavo Petro, ¿cuánto le quedaron debiendo a Afinia?

“Desde varios rubros. Uno corresponde a subsidios, cerca de $146.000 millones, un poco más. En realidad, se fueron creando mecanismos financieros para acceder a los subsidios, obviamente con un costo financiero, pero digamos que terminaron alrededor de esa cifra. Adicionalmente, nunca nos pagaron la opción tarifaria, que el señor Petro prometió pagar en mayo de 2024 en Barranquilla. Nunca lo hizo y nos deben en este momento $1 billón. El sector oficial, desde todos los niveles del Estado, me refiero a entes territoriales, municipales, departamentales y al Gobierno nacional, nos debe $402.000 millones.

Entonces, podríamos decir que el Estado colombiano —y digo Estado porque contempla los niveles municipales, departamentales y nacionales— nos debe en total cerca de $1,6 billones”.

¿Qué soluciones han planteado al nuevo Gobierno para resolver esa deuda

“Es una de las soluciones que nosotros hemos propuesto a la señora ministra, a quien vale la pena agradecerle su interés. Lleva cuatro días gobernando este país y ya nos hemos reunido con ella dos veces. Ayer tuvimos una reunión y estamos preparando, desde los diferentes actores coordinados en Andesco, las soluciones de muy corto plazo que le entregaremos la semana entrante. Dentro de ellas está la posibilidad o la necesidad que nosotros tenemos de que nos cancelen por lo menos una porción de ese dinero para poder garantizar el capital de trabajo suficiente”.

¿Cómo le fue a Afinia en el primer semestre del año?

“Afinia es una empresa que tiene en este momento una situación bastante crítica desde el punto de vista del flujo de caja.

Es absolutamente crítica. Por decirlo de alguna manera, estamos viviendo del diario. Eso quiere decir que estamos al borde siempre de una situación compleja de caja. Pero desde el punto de vista de la estructura financiera, Afinia en este momento tiene un problema de costos más que un problema de ingresos, aunque también lo tiene porque el nivel de recaudo, a pesar de que lo hemos venido subiendo cerca de un 3%, todavía está muy bajo frente al promedio nacional. Fundamentalmente es un problema de costos, relacionado con el costo de la compra de la energía y con los gastos financieros que hoy tenemos por la cantidad de dinero que nos han inyectado desde el Grupo EPM para poder subsistir. El comportamiento de los precios en bolsa, a pesar de que nosotros tenemos muy buena cobertura, nos ha impactado. ¿Qué es cobertura? Es la cantidad de contratos bilaterales que tenemos con generadores a un precio determinado. Pero como la demanda viene creciendo en el Caribe de manera explosiva, muy por encima del promedio nacional, eso nos ha impactado mucho en los costos de operación comercial, que es el costo de la energía que compramos. Para que quede claro, hasta abril nosotros pagábamos entre $360.000 millones y $370.000 millones mensuales de energía. En julio pagamos $550.000 millones. Entonces, el impacto en el costo es enorme. Los gastos financieros constituyen hoy cerca del 27% del total de gastos que tiene Afinia. Eso no es malo per se: es la única forma o fuente de financiación que hemos tenido, porque EPM ha tenido la responsabilidad de asumir los sobrecostos por operar en estas condiciones de altas pérdidas y bajo recaudo. Ha sido un semestre muy duro. Hemos logrado pasar este semestre sin requerir un peso del Grupo EPM. Durante el primer semestre y hasta el día de hoy no hemos recibido un peso de EPM durante 2026.

Sin embargo, en 2025, 2024 y 2023 se recibieron más de $2 billones por parte de EPM en préstamos financieros a Afinia”.

¿Cómo están los ingresos y los resultados de la operación a junio?

“En este momento los resultados de Afinia, el EBITDA, es negativo. Estamos hablando de cerca de $500.000 millones negativos en este momento”.

¿Cómo se preparan para un potencial fenómeno de ‘superniño’ en un mercado tan complejo?

“Nosotros estamos muy bien cubiertos en contratos este año, cerca del 91% al 93% de cobertura. Mucho mejor que la gran mayoría de distribuidoras de este país.

El nivel de exposición a bolsa es muy bajo, pero lo que observamos es que, si no se logra controlar la demanda tan excesiva que estamos presentando, obviamente el nivel de exposición va a crecer porque tenemos que cubrir con bolsa ese exceso de demanda. Entonces, mientras la demanda no se controle, el impacto va a ser enorme en los costos. Y eso nos puede hacer cada vez más complejo garantizar el flujo de caja necesario para pagar la energía. Vale la pena decirlo: Afinia tiene que prepagar su energía. Afinia no opera como el resto de las empresas. Tenemos una porción que podemos pospagar, pero la gran mayoría la prepagamos, y eso exige aún más la caja”.

*Periodista enviado especial al Congreso de la Andi en Cartagena.