¿Una paradoja? Presidente de Asobancaria dice que las altas tasas de interés “no favorecen al sector financiero”
El gremio bancario celebró la decisión de subir las tasas, pero también advirtió que ha reducido sus utilidades bancarias, tras caída del 45% en 2023.
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En medio de la controversia por el retiro, sin precedentes, del Gobierno Nacional de su puesto en la junta del Banco de la República, se intensificó el debate sobre los efectos de la tasa de política monetaria en el sistema financiero. En esta ocasión el gremio bancario celebró la decisión del aumento de las tasas de interés, mientras explicó que esto no beneficia al sector financiero.
Jonathan Malagón, presidente del gremio bancario Asobancaria, sostuvo que la idea de que tasas más altas benefician a los bancos es equivocada. “No es cierto que el aumento de la Tasa de Política Monetaria favorezca al sector financiero. Las cifras de la Superintendencia Financiera muestran exactamente lo contrario”, señaló.
A simple vista parece una paradoja la afirmación de Malagón, pues los intereses no son otra cosa que las ganancias de las entidades financieras a cambio de prestar dinero a personas, entidades y empresas. No obstante, el líder bancario brindó algunos argumentos técnicos que respaldan su tesis.
De acuerdo con el dirigente, en 2023 las utilidades de los establecimientos de crédito cayeron 45% y, al cierre de 2024, 11 bancos reportaron pérdidas, la cifra más alta en décadas.
Malagón explicó que la tasa de política monetaria representa el costo al que los bancos se financian con el Banco de la República. En ese sentido, un aumento —que actualmente se ubica 200 puntos básicos por encima del nivel de finales de 2025— encarece el fondeo.
Este fenómeno tiene varios efectos encadenados: reduce la demanda de crédito, incrementa la morosidad de los clientes y eleva el gasto en provisiones. Como resultado, las utilidades del sector se comprimen en lugar de aumentar.
¿Qué muestran los datos del último ciclo alcista?
Las cifras históricas respaldan este análisis. Durante el ciclo de aumentos entre septiembre de 2021 y abril de 2023, cuando la tasa subió 1.150 puntos básicos, la cartera se contrajo 6,4% en términos reales, según explicó el líder gremial.
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Añadió que en ese mismo periodo, el indicador de vencimiento pasó de 3,7% a 5,0%, mientras que las utilidades de los establecimientos de crédito cayeron en $9,2 billones. Además, 23 entidades cerraron 2023 con pérdidas, el nivel más alto desde el año 2000.
Para Malagón, estos resultados evidencian que el endurecimiento monetario no es un beneficio para la banca, sino un costo necesario para contener la inflación.
Bancos dicen que el aumento de la tasas de interés es necesario
Es importante precisar que Malagón celebró la decisión del Banco de subir las altas tasas de interés. Explicó que el Emisor tiene como mandato constitucional preservar el poder adquisitivo de la moneda. En ese contexto, el aumento de la tasa responde a la necesidad de controlar la inflación y anclar las expectativas del mercado.
“El aumento de la tasa de intervención es una decisión acertada y necesaria”, sostuvo Malagón, quien también cuestionó que se construya un “relato falso” según el cual el sector financiero se beneficia de estas medidas.
El gremio bancario anticipó correctamente un incremento de 100 puntos básicos, que llevaría la tasa de política monetaria a 11,25%.
Entre las razones se encuentra una inflación aún superior al 5%, impulsada en parte por el aumento del salario mínimo, expectativas inflacionarias desancladas y fenómenos climáticos que afectan los precios de alimentos.
A esto se suman presiones fiscales que continúan estimulando la demanda interna y factores internacionales que podrían generar riesgos adicionales al alza.
Aunque se han registrado reducciones en el precio de la gasolina dentro de los componentes regulados, estas no han sido suficientes para contrarrestar las presiones inflacionarias.
En este contexto de incertidumbre, el aumento de tasas aparece como una herramienta clave para frenar el crecimiento de los precios y estabilizar la economía.