Blessd, Ryan Castro y hasta Karol G: colaboración de artistas urbanos con marcas dispara ventas hasta en un 40% en Colombia
Empresas como Nutresa, Quala y Colombina están encontrando en los artistas urbanos como J Balvin, Karol G, Blessd y Ryan Castro, aliados clave para crecer en ventas y posicionarse entre públicos jóvenes. Estas han sido las alianzas más sonoras.
Aprendiz de deportes. Apasionado por el periodismo deportivo, amante del café colombiano.
Cuando José Álvaro Osorio, más conocido en el mundo artístico como J. Balvin, soltó la popular frase de “el negocio, socio”, estaba convencido de que mezclar su imagen con marcas sería una fórmula muy ganadora, pero nunca se llegó a imaginar que el reggaetón fuese una industria de tales proporciones que con el tiempo llegaría a jalonar hasta un 40% las ventas de grandes empresas a nivel nacional e internacional.
En ese entonces, hablamos del periodo entre 2009-2010; AKT Motos venía con una apuesta fuerte por ser líder en el segmento.
La campaña de Balvin y la marca bajo el eslogan “AKT es el negocio, socio”, no solo vendió motos, sino que insertó a la marca en la cultura popular. Esto permitió que AKT, que entonces era una marca joven, compitiera directamente con fabricantes tradicionales japoneses e indios.
El éxito de ventas de referencias como la AKT EVO 150 NE y la línea NKD durante esos años se vinculó directamente a la presencia de J Balvin en los comerciales, donde se promocionaban precios agresivos desde $1.990.000.
Desde ese momento, y tras el impacto que tuvo esta apuesta —que llevó a la marca a consolidarse como líder del mercado en 2025 con más de 175.555 unidades vendidas (26,98% de participación)—, se abrió la puerta para que otros artistas urbanos replicaran este modelo de negocio con grandes compañías.
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De la imagen a las ventas: alianzas que ya muestran resultados
Hoy día, esas alianzas evolucionaron hacia una tendencia clara: el co-branding entre artistas y marcas de consumo masivo como motor de ventas. Ya no se trata solo de imagen, sino de resultados medibles.
Un caso reciente es el de Ryan Castro con las chocolatinas Jumbo, del Grupo Nutresa, que lanzó una edición limitada inspirada en el artista.
La referencia superó 1,2 millones de unidades vendidas en menos de dos meses y con incrementos proyectados en un inicio de hasta 20% en aumento de ventas.
Parte del impulso vino de su estrategia digital, con más de 5 millones de visualizaciones en TikTok, incluyendo contenido viral del artista vendiendo el producto en buses de Medellín, haciendo referencia a sus inicios en la música.
En paralelo, Blessd se convirtió como uno de los nombres más activos en este tipo de alianzas. Su trabajo con la bebida energizante Amper, de Quala, arrancó en 2023 con Amper Blue “By Blessd” y se extendió con nuevas versiones como Amper Ultra y Amper Predator.
La fórmula combina precios accesibles —alrededor de $3.000— con una narrativa de superación personal que conecta con audiencias jóvenes.
Incluso, la colaboración logró un fenómeno orgánico en redes con el término “Yaper”, una adaptación del nombre de la marca que adoptaron sus fans y amplificó su alcance sin necesidad de inversión adicional, causando un boom de momento.
Del consumo masivo a la moda: el alcance del fenómeno
El artista también ha llevado su marca a otros sectores, desde este mes de marzo lanzó una campaña con Trululú, con gomitas edición limitada y activaciones en Medellín en colegios de la ciudad y barrios populares.
Mientras que con Adidas, desde 2025, apostó por una estrategia de co-creación en moda urbana, con productos como las Superstar “By Blessd” y guayos F50 personalizados, integrando lanzamientos musicales, eventos presenciales y canales digitales.
A este movimiento se suma Karol G, quien trasladó su universo musical al consumo masivo con una edición especial de Bon Bon Bum, de Colombina, inspirada en “Mañana Será Bonito”.
La campaña logró millones de interacciones en redes y fue reconocida con un Effie Plata en 2024 por su efectividad en marketing juvenil. Aunque no se revelaron cifras de ventas, este tipo de alianzas en Colombia ha llegado a generar incrementos de hasta 40% en productos intervenidos.
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Más allá de alimentos y bebidas, la tendencia también se extiende a la moda. Colaboraciones como las de Blessd con Adidas o Ryan Castro con Nike reflejan cómo la música se ha convertido en un canal directo para conectar con consumidores, especialmente jóvenes.
Detrás de este fenómeno hay cifras que explican su impacto. Según HubSpot, las asociaciones estratégicas pueden aumentar más de 30% la notoriedad de marca, mientras que datos de Statista indican que el 71% de los consumidores está más dispuesto a probar productos respaldados por alianzas entre marcas o figuras reconocidas.
Es por eso que las empresas están encontrando en los artistas urbanos algo más que embajadores: socios capaces de traducir su influencia en ventas.
Una estrategia vieja que hoy se volvió masiva
Para Lina María Martínez, especialista en marketing y magíster en publicidad, lo que hoy se ve con artistas urbanos no es una fórmula nueva, sino una evolución de una estrategia clásica.
“El co-branding no es nuevo, es una estrategia de mercadeo de hace muchos años. Lo que pasa es que ahora las marcas están entendiendo mejor su impacto: ayuda a reducir costos, aumentar la visibilidad y, sobre todo, a generar más ventas”, explicó.
En ese sentido, el auge actual responde más a un cambio en la forma de ejecutarlo que a su existencia. Hoy, estas alianzas están más conectadas con audiencias digitales y con productos de consumo masivo, lo que amplifica su alcance.
Martínez también advierte que estas colaboraciones hacen parte de una necesidad estructural de las marcas: mantenerse vigentes en mercados altamente competitivos.
“Las marcas tienen un ciclo de vida: nacen, crecen, maduran y declinan. Lo más difícil es sostenerse en la etapa de maduración, porque hay muchos competidores. Por eso deben innovar constantemente”, señaló.
Y aclara que esa innovación no siempre implica lanzar nuevos productos. “Innovar también puede ser cambiar el empaque, la forma de distribución o la experiencia. El co-branding entra ahí como una forma de reinventar lo que ya existe”.
El poder del consumo masivo y las nuevas generaciones
Uno de los puntos clave del éxito en Colombia está en el tipo de productos que se están interviniendo: consumo masivo y alta rotación.
“Son productos que están en todas partes: centros comerciales, tiendas de barrio. Eso permite llegar fácilmente a nuevas generaciones”, afirmó.
Además, destaca un cambio en los hábitos de consumo: “Los jóvenes hoy no necesariamente consumen lo mismo que antes. Por ejemplo, toman menos gaseosas, pero siguen conectando con productos tradicionales como los dulces. Entonces, el co-branding permite mantener vigente una marca clásica y, al mismo tiempo, atraer nuevos públicos”.