¡Muy caro! El corrientazo ya se acerca a los $20.000 y restaurantes sienten el golpe en sus ventas
El costo estimado de los ingredientes aumentó más de $3.400 por persona en 12 meses. La presión sobre los alimentos y los gastos de operación dificulta que los restaurantes mantengan una de las alternativas más económicas para comer fuera de casa.
El encarecimiento de la papa, el tomate, la mora y la carne de res presiona el precio del almuerzo tradicional. En los restaurantes, el aumento de los insumos se suma a los mayores costos de operación y a un menor consumo de los clientes.
El corrientazo, una de las alternativas más habituales para almorzar fuera de casa, se acerca a los $20.000. En el último año, el costo estimado de sus ingredientes aumentó 22,44%, al pasar de $15.505 a $18.984 por persona, de acuerdo con un ejercicio de La República basado en información del Sistema de Información de Precios y Abastecimiento del Sector Agropecuario (Sipsa), del Dane.
El incremento pone presión sobre el presupuesto de los hogares y sobre los establecimientos gastronómicos, que deben afrontar el encarecimiento de los alimentos sin trasladar necesariamente todo el aumento al consumidor.
Para calcular la variación, el ejercicio tomó como referencia los precios de productos que componen un almuerzo tradicional: arroz, carne de res, papa, plátano maduro, ensalada de lechuga, cebolla y tomate, fríjoles o huevo y mora para preparar un jugo.
Con los precios promedio por kilogramo reportados en las principales centrales de abasto, se estimó el valor de una porción individual de 250 gramos y se sumaron los resultados.
Se trata, por tanto, de una aproximación al costo de los ingredientes y no de una medición de los precios de venta de los restaurantes, que también deben cubrir gastos como nómina, arriendos, servicios públicos, impuestos y otros costos de operación.
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La papa y el tomate, los alimentos que más se encarecieron
La papa fue el producto que más aumentó de precio en el ejercicio. El costo estimado de una porción pasó de $196 en 2025 a $628 en 2026, un alza de 220,9%. El tomate ocupó el segundo lugar, con un incremento de 109,1%, al subir de $537 a $1.123 por porción.
Para Nicolás Cruz Walteros, analista experto de economía local de Corficolombiana, el comportamiento de ambos alimentos responde principalmente a factores de oferta.
Según explicó, los precios al productor de la papa y el tomate aumentaron entre 16,8% y 22,2%.
En el caso del tomate, el incremento estuvo acompañado por una reducción de 1,8% en la oferta, lo que disminuyó su disponibilidad y favoreció el traslado de los mayores precios al consumidor. Esta presión también se reflejó en el Índice de Precios al Consumidor (IPC): en septiembre, el tomate registró un aumento mensual de 10,4%.
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La papa, por su parte, tuvo una mayor oferta, pero esto no impidió que su precio siguiera aumentando. Cruz Walteros señaló que los costos de producción y comercialización pudieron incidir en el resultado, que estuvo acompañado por un incremento mensual de 7,29% en el IPC de este alimento.
Otros productos que presionaron el costo del almuerzo fueron la mora de Castilla, cuyo valor por porción aumentó 57,4%, de $1.007 a $1.586, y las chatas de res, que pasaron de $9.096 a $10.786, con un alza de 18,58%.
El fríjol también contribuyó al encarecimiento. Su costo por porción pasó de $2.781 a $3.137, un aumento de 12,83%. En el caso del huevo de referencia AA, el precio subió 10,72%, de $457 a $506.
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De acuerdo con el análisis de Corficolombiana, en estos productos también inciden los mayores costos de producción, transporte y comercialización. En la carne de res, por ejemplo, la oferta aumentó 10%, mientras que el IPC registró un incremento más moderado, de 0,74%.
Para el experto, este comportamiento es consistente con una mayor disponibilidad que ayudó a contener las presiones sobre el precio final, aunque persistieron los aumentos en los costos de producción y comercialización.
No todos los ingredientes se encarecieron. El plátano maduro registró una reducción de 9,68% en el costo estimado de la porción, que bajó de $615 a $555. El arroz también se abarató: pasó de $919 a $878, una caída de 4,44%.
Sin embargo, estas disminuciones no fueron suficientes para compensar el aumento de los demás alimentos. El resultado fue un incremento de más de $3.400 en el costo estimado del corrientazo durante los últimos 12 meses.
Restaurantes sienten el impacto en sus ventas
El aumento de los precios de los alimentos también se refleja en el funcionamiento de los restaurantes. Guillermo Henrique Gómez, presidente de la Asociación Colombiana de Gastronomía y Turismo (Acoga), señaló en entrevista con Caracol Radio que el sector está sintiendo el impacto tanto en sus costos como en el comportamiento de los consumidores.
“Quien asiste consume cada vez menos precisamente por los costos”, afirmó el dirigente gremial, al referirse a los cambios en los hábitos de los clientes frente al encarecimiento de las comidas fuera del hogar.
Gómez sostuvo que el aumento de los alimentos es uno de los factores que presionan los costos de preparación de los platos, con especial incidencia reciente de la papa, el fríjol y la carne de res. A esto se suman, según explicó, los gastos asociados con los servicios públicos, los arriendos y la nómina.
El dirigente gremial advirtió que para los establecimientos no es sencillo responder a los aumentos mediante la reducción de las porciones o la sustitución de ingredientes, pues esto puede afectar la calidad del producto y la fidelidad de los clientes.
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“Es decir, no es una decisión fácil para un establecimiento quitarle porción o quitarle calidad a un plato. La idea es tratar de mantener la calidad lo más intacta posible”, señaló.
Una de las alternativas es desarrollar nuevas recetas y platos que permitan ofrecer opciones a precios más bajos. Sin embargo, Gómez indicó que los restaurantes formales tienen dificultades para competir con alternativas informales que operan con menores costos, pues los establecimientos constituidos deben responder por obligaciones como el pago de arriendos, impuestos y prestaciones laborales.
En ese escenario, el encarecimiento de los ingredientes representa un desafío para un segmento que busca mantener sus precios en un nivel accesible para los trabajadores y, al mismo tiempo, cubrir sus costos de operación.
La presión también se da en un contexto de aumento de la inflación de los alimentos. En septiembre, la variación anual de este componente pasó de 6,13% a 6,79%, mientras que la inflación acumulada en lo corrido de 2026 llegó a 8,05%, según las cifras citadas por Laura Clavijo, directora de investigaciones económicas de Grupo Cibest.
El comportamiento de los alimentos perecederos, entre ellos los huevos, los tomates y las hortalizas, estuvo entre los factores que explicaron el resultado de septiembre, de acuerdo con el equipo económico de Davibank.
Hacia los próximos meses, las condiciones climáticas asociadas con el fenómeno de El Niño y los mayores costos del transporte de carga podrían añadir nuevas presiones sobre los precios.
Bloque de preguntas y respuestas:
- ¿Cuánto subió el precio del corrientazo en el último año?
- El costo estimado de los ingredientes de un corrientazo aumentó 22,44% entre 2025 y 2026, al pasar de $15.505 a $18.984 por persona. Esto representa un incremento de $3.479 en un año. La cifra corresponde a un ejercicio de La República basado en los precios del Sistema de Información de Precios y Abastecimiento del Sector Agropecuario (Sipsa), del Dane, y no al precio promedio de venta de los restaurantes.
- ¿Cuánto cuesta un corrientazo en Colombia en 2026?
- Según el ejercicio citado, el costo estimado de los ingredientes de un almuerzo tradicional llegó a $18.984 por persona en 2026, una cifra cercana a los $20.000. El valor corresponde a una suma de porciones de los alimentos que componen el plato y no necesariamente al precio que paga el cliente en un restaurante, pues este depende del establecimiento y de sus costos de operación.